Casanova en Centro Cultural San Ginés: La espera terminó

Casanova en Centro Cultural San Ginés: La espera terminó
10 de agosto 2018.

Por Francisca Neira.
Fotografías por Francisco Aguilar A.

En el último tiempo hemos sido testigos del regreso a la escena musical vigente de algunas bandas que, hace ya unos años, habían colgado los instrumentos. Casanova, agrupación nacida el año 2003 y disuelta formalmente el 2007, después de la edición de dos discos, es una de aquellas que “resucitan” (por segunda vez, eso sí) para seguir llenando espacios en un ambiente que ha cambiado, pero que le abre las puertas a estilos y sonoridades más variadas y disímiles.

En ese contexto, anoche el Centro Cultural San Ginés fue el lugar elegido para una verdadera reunión de amigos, una fiesta que tenía por finalidad celebrar el regreso, con nuevo disco bajo el brazo, del cuarteto nacido de la fusión de Santos Dumont y Sintra. Desde temprano las puertas del recinto de Bellavista abrieron y comenzaron a recibir a los asistentes que, copa en mano, disfrutaban de la música de fondo que Roberto “Titae” Lindl, bajista de Los Tres, pinchaba para amenizar la espera.

A eso de las 23.45 y después de casi diez años de silencio (solo con algunas interrupciones excepcionales) Casanova desenfundaba guitarras, bajo y baquetas para deleitarnos con lo mejor de su repertorio ya conocido y presentarnos lo nuevo, Animales, que para sorpresa de muchos suena a que nunca se hubiesen separado: el fiato entre los músicos es evidente, casi pareciera haber entre ellos una especie de complicidad que el tiempo no ha sido capaz de borrar y la calidad de su presentación resulta envidiable. Y además, lo pasan bien sobre las tablas.

Los fuegos los abre “Sin Mirar atrás” y le siguen los dos singles del nuevo LP, “Nada en Común” y “Tengo” y ya con eso quedaba marcada la ruta que el concierto recorrería durante la noche, pura energía y potencia aplicada a melodías simples, dulces, de líneas limpias y amables que musicalizan letras más bien íntimas, personales, que reflejan la vida de los músicos que están sobre el escenario.

Cuando suena “Cómo Empezar” los flecos de la chaqueta de Julián Peña, vocalista, se mueven de un lado a otro y el público inquieto se mueve de un lado a otro en las afelpadas butacas. Algunos, incluso, se adelantan y toman posición en la escalera del teatro y claro, si Casanova tiene este sonido característico que, aunque rockero, invita a mover los pies, bailar y dejarse llevar.

Así, entre canción y canción, entre sorbo y sorbo, la interacción entre los músicos y el público fluía, liderada por el guitarrista Rodrigo “Yoyo” Otero, como si estuvieran en el patio de la casa de algún amigo en común, con total naturalidad entre chistes y saludos, dejando en evidencia que este es un retorno esperado. Para terminar esta primera parte, entonces, suena “Una noche inolvidable” en la que escuchamos a Peña cantar “una vez en la cama somos animales en extinción”, frase que le da el nombre al disco.

Pero ese no sería el fin de esta noche. Un encore necesario, de cuatro temas, sonó para complacer a los presentes, cuya actitud fue tan protagonista como la música que salía de los instrumentos en medio de ese escenario simplemente negro que no acaparaba la atención y que permitía que a ratos se dibujaran las siluetas del cuarteto entre una humareda que aportaba una energía bohemia a la solemnidad de un teatro.

No hay duda de que el regreso de Casanova a las pistas musicales viene a refrescar y fortalecer una escena musical que cada día crece más en nuestro país y en la que resaltan exponentes en todos los estilos que nos podamos imaginar. Si antes el cuarteto decidió frenar su carrera por lo pequeño y precario del medio, hoy vuelven en el mejor momento para ellos y para todos quienes, en una trinchera y otra, habitamos este mundillo musical.

Setlist:
Sin Mirar Atrás
Nada en Común
Tengo
Suelta el Seguro
Un Año Más
Frente a Mis Ojos
Cómo Empezar
Perdido en el Tiempo
Culpables
Hoy
Algo Está Pasando
Nunca Fue
Soy la Tempestad
Lejos
Doble Filo
Una Noche Inolvidable

Encore:
No Estamos Solos
Una Noche Real
Qué Va a Pasar
Dandy

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Casanova en Centro Cultural San Ginés: La espera terminó 10 de agosto 2018. Por Francisca Neira. Fotografías por Francisco Aguilar A. En el último tiempo hemos sido testigos del regreso a la escena musical vigente de algunas bandas que, hace ya unos años, habían colgado los instrumentos. Casanova, agrupación nacida el año 2003 y disuelta formalmente el 2007, después de la edición de dos discos, es una de aquellas que “resucitan” (por segunda vez, eso sí) para seguir llenando espacios en un ambiente que ha cambiado, pero que le abre las puertas a estilos y sonoridades más variadas y disímiles. En ese contexto, anoche el Centro Cultural San Ginés fue el lugar elegido para una verdadera reunión de amigos, una fiesta que tenía por finalidad celebrar el regreso, con nuevo disco bajo el brazo, del cuarteto nacido de la fusión de Santos Dumont y Sintra. Desde temprano las puertas del recinto de Bellavista abrieron y comenzaron a recibir a los asistentes que, copa en mano, disfrutaban de la música de fondo que Roberto “Titae” Lindl, bajista de Los Tres, pinchaba para amenizar la espera. A eso de las 23.45 y después de casi diez años de silencio (solo con algunas interrupciones excepcionales) Casanova desenfundaba guitarras, bajo y baquetas para deleitarnos con lo mejor de su repertorio ya conocido y presentarnos lo nuevo, Animales, que para sorpresa de muchos suena a que nunca se hubiesen separado: el fiato entre los músicos es evidente, casi pareciera haber entre ellos una especie de complicidad que el tiempo no ha sido capaz de borrar y la calidad de su presentación resulta envidiable. Y además, lo pasan bien sobre las tablas. Los fuegos los abre “Sin Mirar atrás” y le siguen los dos singles del nuevo LP, “Nada en Común” y “Tengo” y ya con eso quedaba marcada la ruta que el concierto recorrería durante la noche, pura energía y potencia aplicada a melodías simples, dulces, de líneas limpias y amables que musicalizan letras más bien íntimas, personales, que reflejan la vida de los músicos que están sobre el escenario. Cuando suena “Cómo Empezar” los flecos de la chaqueta de Julián Peña, vocalista, se mueven de un lado a otro y el público inquieto se mueve de un lado a otro en las afelpadas butacas. Algunos, incluso, se adelantan y toman posición en la escalera del teatro y claro, si Casanova tiene este sonido característico que, aunque rockero, invita a mover los pies, bailar y dejarse llevar. Así, entre canción y canción, entre sorbo y sorbo, la interacción entre los músicos y el público fluía, liderada por el guitarrista Rodrigo “Yoyo” Otero, como si estuvieran en el patio de la casa de algún amigo en común, con total naturalidad entre chistes y saludos, dejando en evidencia que este es un retorno esperado. Para terminar esta primera parte, entonces, suena “Una noche inolvidable” en la que escuchamos a Peña cantar “una vez en la cama somos animales en extinción”, frase que le da el nombre al…

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