Por Francisco Aguilar A.
Pauta por Francisca Neira.

Francisco González es un músico y cantante nacional. Por más de 14 años perteneció a la reconocida banda nacional Lucybell (1991-2005) y actualmente está dedicado a su carrera solista, habiendo ya editado 5 discos hasta la fecha. El año pasado estrenó “Pequeña Flor” tema que será parte de su nuevo EP + Humano.

Este 8 de marzo González se presentará junto a Claudio Narea en Bar De René, uniendo fuerzas musicales para llevar a cabo un concierto en el que se presentarán dos artistas que provienen de dos las bandas más importantes de la música chilena y que, por otra parte, poseen un interesante currículum como solistas.

A raíz de lo anterior, pudimos conversar con Francisco acerca de variados temas. Todo el detalle en la siguiente entrevista:

Hola Francisco, gracias por conversar con nosotros. Para empezar remontémonos un poco en el tiempo: el 2002 editaste tu primer disco como solista, Óvalo, que estaba desarrollado en un lenguaje más bien electrónico ¿Cómo sientes que ha evolucionado tu sonido desde ese momento hasta la actualidad?

Este disco nuevo que estoy por sacar, se tiñó harto de la electrónica que hice en Óvalo ya que hice una reedición de ese disco y le puse tracks nuevos que había encontrado y lo subí a Spotify y ahí me metí harto a escuchar las grabaciones y me encontré con cosas muy interesantes. Fue una vuelta a la electrónica que me gusta, más downtempo, más abstracta. Empecé a componer más con teclado que con guitarras para el EP nuevo, que se va a llamar “+ Humano”, así que sin duda que la electrónica me sigue gustando y sigo conectado con ella, pero ahora me sirve para componer canciones. Si bien no es un disco electrónico, compuse con hartos sintetizadores y drum machine.

Cuéntanos acerca de “+ Humano”, el sexto disco de tu carrera y el primero tras tres años de silencio.

Pasó lo que siempre me pasa. En “Alma Púrpura”, cuando lo desarrollé, hice hartas cosas con el disco y hubo un momento en que necesité volver a llenar otra página en blanco y siempre con mis discos pretendo ir a otro lugar, no repetir fórmulas, no tratar de huir de ideas que ya retomé. Siempre me comparo a mí mismo con los otros discos para que no haya las mismas ideas ni los mismos sonidos. En ese sentido “+ Humano” tiene más electrónica que los anteriores, es un poquito más sombrío y creo que haber tocado con dos músicos nuevos le dio un aire fresco a la sonoridad del disco, así yo pude descansar y solo dedicarme a terminar las letras, a ver la voz, las guitarras y teclados y apoyarme en ellos que son bajo y batería. Ellos engancharon muy bien con la idea, una cosa más bien retro futurista, un término que se dio varias veces vuelta en los ensayos, sobre todo en el sonido. En las letras hay una tendencia más existencial, hay un tema que se llama “Traición” que habla de lo doloroso que es cuando pasa eso; el single que mostré, “Pequeña Flor”, es un tema que le dediqué a mi hija, súper emotiva, bien cálida y más bien acústica. El resto de los tracks siguen la misma línea.

Como mencionabas, “Pequeña Flor” está dedicada a tu hija y el disco se llama “+ Humano”. ¿Cómo se relacionan estos nuevos trabajos con la etapa en la que estás en la vida?

Es súper personal y busca, sobre todo, ahondar en ángulos que son míos, humanos. Pero cuando digo humano me refiero a áreas donde estamos todos. Al lanzar este single mucha gente me escribió que se identificó con la canción, gente que es padre y gente que engancha con los niños. Yo la escribí desde un punto de vista, pero me preocupo de que tenga una versión universal, que haya una conexión con los otros. Todas las temáticas del disco revisan eso. Siento que profundicé harto en áreas muy mías, en cuestionamientos, preguntas de la existencia, el amor, pero siempre con una mirada personal y a la vez universal. Por eso el título tiene esa conexión ya que no es solo mi visión: la idea es poner temas que son de todos, tremendamente humanos, en un disco.

Al día de hoy, ¿cuáles son los principales referentes musicales que tienes?

Siempre me estoy moviendo: los Beatles, Led Zeppelin, Soundgarden, bandas de rock clásico. También el indie me gusta mucho: The Horrors, una banda inglesa. Hay un proyecto islandés que se llama Samaris que mezcla la electrónica con una voz femenina muy elegante. Siempre estoy buscando cosas más experimentales en las que se conjugue rock, electrónica y una cuota de pop, pero los clásicos siempre los mantengo: Queen, David Bowie, donde estoy súper pegado escuchando sus últimos discos. Ese tipo de cosas.

¿Hay algo de la escena nacional que estés escuchando o que te interese particularmente?

Me parece novedoso lo que hace Rubio, de Fran Straube, me gusta ella. Es muy novedoso lo que está haciendo ella, muy a pulso, muy independiente y con esta mirada más bien electrónica. Creo que es el proyecto que últimamente he escuchado y más me ha interesado a tono personal.

Mientras muchas bandas nacionales y latinoamericanas optan hoy por interpretar sus letras en inglés tú haces lo contrario y, mientras tu música suena ecléctica, tus letras se mantienen fieles al español ¿Hay alguna intensión detrás de esto?

Me nace así, no lo haría en inglés. En un momento, cuando estaba con mi ex banda, en el último disco, hubo una canción que se llamó “Ojos del Silencio” y ese tema lo intenté con el ingeniero que era un británico pasar al inglés y no nos resultó. Creo que una vez que compones en español es muy difícil pasarlo al inglés ya que se vuelve algo plástico, algo no tan tuyo. Si bien yo domino bien el inglés, no me parece atractivo cantar en ese idioma ya que vivo acá; recorro las regiones del país y, cuando salgo, voy a Perú o México que son públicos que funcionan en español. Solo si viviese en Estados Unidos lo haría, pero no es el caso.

Al analizar tu música, nos parece que varios de tus temas representan metafóricamente una crítica al sistema de consumo o la destrucción de la naturaleza ¿Cuál piensas que es el rol del músico en los procesos y cambios sociales?

Uno puede proponer, sugerir ideas. Yo soy amante de la naturaleza y me destroza el alma ver los 21 focos de incendios que hubo, que el agua que estamos consumiendo es cada vez de peor calidad o que los alimentos que consumimos están súper procesados. Pero creo que decirlo así, no es mi forma. Yo pongo ideas ahí que enlazo con cierta crítica, pero no al estilo que lo haría la Anita Tijoux o cantantes que son más frontales y que toman causan sociales y ponen el puño en alto para hacer críticas. Mi forma es más desde la desde lo individual. Ahí tejemos un sonido que se replica, pero siempre desde una óptica más individual.

¿Cómo ves el futuro de la música, con este predominio de sonidos y efectos electrónicos, muchas veces por sobre las tradicionales guitarras o instrumentos análogos?

Con los años me he dado cuenta de que las tendencias siempre son cíclicas y está bien que así sea. Todo tiene que ver con la facilidad que tenemos para hacer música a través de las máquinas en este periodo y que estas te hagan la vida más fácil. Por ejemplo, al trabajar con una máquina de ritmos tú aprietas play y la batería está sonando, son diferentes formas de encarar la música. A mí me pasa que como siempre he sido amante de la electrónica más pensante, más abstracta, más artística, el lenguaje electrónico me es fácil abordarlo no porque sea tendencia. Escuchar Gary Numan o Kraftwerk, proyectos que fueron hechos 30 años atrás, suenan todavía frescos, actuales y me parece atractivo el revisitar estas áreas electrónicas, algo retro futurista y no solo quedarse con la electrónica como un camino de moda.

¿Cómo es tu relación con las redes sociales y las nuevas plataformas de distribución musical que predominan en la actualidad?

Me encantan. Creo que es maravilloso tener contacto con el público directo. Por decirte algo, subí un video de promoción del concierto que tenemos con Narea el 8 de marzo y se llenó de comentarios de gente a la cual le respondo y el feedback es inmediato, no hay que esperar que llegue el concierto para que eso pase, verse y conversar sí, pero para escribirse y manifestarse buena onda, no. Me preguntan qué canciones voy a hacer, qué se yo. Me parece muy atractivo que hoy día no necesites preguntarle a nadie para contactarte con el público de forma directa, antes se mandaban cartas (risas). Hoy esto es directo y es maravilloso, me encanta esa libertad de comunicación que hay, es alucinante.

Hablemos de tu concierto en Bar de René junto a Claudio Narea, ¿Habías trabajado anteriormente con él? ¿Cómo nace esa relación?

Nos estábamos acordando que años atrás coincidimos en La Batuta e hicimos una fecha juntos. Ahí quedaron las ganas de seguir haciendo cosas juntos y por ABC no se dio. Hoy compartimos manager y me ha tocado hacer fechas con Narea y Tapia estos últimos meses y ahí retomamos contacto. Además estamos viviendo súper cerca entonces hemos aprovechado de visitarnos y ponernos al día en lo que está cada uno. Ahí nació la idea, se cerró esta fecha y ha causado hartas expectativas. Estamos contentos con lo que vaya a pasar y está la idea de hacer canciones cruzadas, yo de él, él mías. Va a estar entretenido y si siguen las ganas quizás hacer más fechas juntos, quién sabe.

¿Qué podemos esperar de esta presentación? ¿Los veremos juntos sobre el escenario?

La idea es estar juntos en el escenario, de todas maneras. Está bien que los dos proyectos toquen juntos, pero la unión de cantar juntos cierra el círculo. Para él es atractivo y para mí también. Me imagino que para el público puede ser también atractivo vernos a los dos en el escenario. Estamos trabajando para que así sea.

Para ir cerrando, cuéntanos tus planes durante este año.

Voy a sacar un segundo single, partiendo marzo. La canción se va a llamar “Espinas y Cicatriz”. Voy a hacer un video con Jorge Olguín, el cineasta, y vamos a publicar el disco entre marzo y abril en plataformas digitales y físicas. Entre medio tengo conciertos en Concepción, el día 15 en La Bodeguita y el 8 de mayo haremos el lanzamiento en Santiago. Espero seguir agendando conciertos en la medida que pase el tiempo y salga el disco.

Las entradas para el show a realizarse en Bar de René este 8 de marzo están disponibles a través del sistema Passline.

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