Conversamos con Rodrigo Gonsalves y Orlando Martínez de Viniloversus: “A medida que pasan los años los músicos nos hacemos mucho más críticos con nuestro arte”

Por Francisco Aguilar.
Pauta por Francisca Neira.

Esta noche el Club Subterráneo, uno de los principales ejes de la movida musical capitalina, se vestirá de rojo, azul y amarillo para recibir por primera vez a los venezolanos de Viniloversus en lo que será también su debut en nuestro país. El cuarteto radicado en Miami llega a Chile en el marco de la promoción de su cuarto disco, lanzado el año pasado, Days of Exile.

Para conocer un poco mejor las motivaciones de la banda y el detalle de su trabajo y carrera, conversamos con el vocalista Rodrigo Gonsalves (R) y el baterista Orlando Martínez (O).

Muchas gracias por conversar con nosotros. Para iniciar esta entrevista nos gustaría remontarnos a sus orígenes, ¿cómo nace la idea de crear Viniloversus?

R: Vinilo comienza hace como 10 años aproximadamente cuando nos juntamos, como cualquier banda adolescente, con la intención de hacer música juntos y nos registramos en una especie de evento que se hace en Venezuela que se llama El Festival de Nuevas Bandas con la intención plena de ganarlo. Así comienza la banda, de una manera muy humilde, con la intención de hacer música, de componer canciones. Fue algo que cada vez fue tomando más fuerza. Recibimos mucho apoyo de la audiencia venezolana cuando publicamos nuestro primer disco El Día es Hoy y eso fueron los comienzos de la banda, lo que nos dio nuestra primera cabida dentro de la escena del rock nacional.

¿A qué se debe el nombre de la banda, algo en particular?

R: Viniloversus hace alusión a la influencia que tiene la música que se imprimió en el formato vinilo, acetato, el de los discos de vinil. Nos parecía interesante hacer alusión a esa nostalgia por el formato y la música que se escuchaba en ese formato, ya que había mucha magia con el tema de lo vintage, de lo pasado. Eso siempre nos llamó la atención a la hora de buscar un nombre. El “versus” de alguna manera representaba la contradicción de ser una banda de una nueva generación que realmente ya estaba en otra tecnología. El clash de los dos mundos nos llamaba la atención a nivel conceptual.

Algo que nos llamó mucho la atención es el hecho de que en numerosas ocasiones incorporen dos bajistas en la alineación de la banda ¿de dónde surge esta idea?

R: Para los primeros discos nos pareció interesante, para crear un sonido distintivo, la idea de tener un bajo haciendo un rol de guitarra frustrada y experimentando con pedales y ser un bajo inusual al clásico, que es más estándar y menos experimental y simplemente es la columna vertebral de la banda. En los primeros discos nos gustó esta idea en un rol más protagónico, casi apoyando los riffs de guitarra. Eso nos ayudó a crear un sonido distintivo, pero luego sin querer ser repetitivos, después del tercer disco decidimos pasar esto a un segundo plano e ir más al formato de la melodía y no tanto la necesidad de tener dos bajos en la banda, sino que guitarras, bajo y batería, haciéndolo más estandarizado en busca de una proyección de un sonido distinto y salirnos de nuestro clásico formato.

Cuéntennos un poco acerca del proceso creativo que realizan como banda ¿hay algún líder o lo hacen entre todos?

R: Varía, hay ocasiones en que miembros de la banda traen ideas ya desarrolladas, hay ocasiones en que nos ponemos a jamear juntos en busca de nuevas ideas. Obviamente es un espacio muy abierto a tolerar ideas aunque no sean las mejores. O si son buenas las trabajamos entre todos. Es un proceso que varía constantemente, sin un estándar de cómo aterrizar las canciones como tal. Algunas veces llegan las ideas montadas y otras son bastante crudas y las filtramos entre nosotros para tratar de hacerlas lo mejor posible. Estamos siempre abiertos a recibir críticas para hacerlo mejor. Como te decía, es un proceso que cambia constantemente.

El año pasado lanzaron su último disco y, considerando que ya habían incursionado en la composición en inglés ¿por qué escribir completamente en ese idioma esta última producción?

R: Luego de hacer 3 discos en español, con los que tuvimos gracias a Dios mucho éxito, fuimos nominados al Grammy Latino a nivel consecutivo, con el segundo y tercer discos y ya sentir que habíamos establecido una identidad de la banda, nos pareció interesante hacer un cambio de dirección y hacer una propuesta experimental de rendir tributo a nuestras influencias en lo que se refiere a la música inglesa y a la música americana, ya que tenemos muchísimas influencias de bandas de rock and roll en el género y en el idioma en el que nació, que es el inglés. Nos pareció interesante hacer un disco que rindiese tributo a esas tendencias, en su idioma natal. También un poco contar la historia de dónde venimos nosotros y tratar de expresarlo en un idioma universal, como lo es el inglés. Ya teniendo 3 discos bajo la manga, se sentía como algo bastante arriesgado y audaz, y nos pareció interesante esa posición de riesgo y tratar de hacer algo diferente a lo que se hace alrededor nuestro.

El nombre del disco, Days of Exile, nos habla de una lejanía, una soledad y una nostalgia particulares que, en Latinoamérica, tienen una connotación de obligatoriedad, de la salida forzosa de los lugares de origen ¿cómo viven eso ustedes que, probablemente sean vistos más bien como migrantes que como exiliados?

R: La idea de exilio toma varias formas: exilio obligatorio, que es cuando literalmente un país te echa y pierdes la nacionalidad por necesidades políticas o precarias a la vida de uno, y otra es cuando simplemente para buscar mejores posibilidades en vida, uno busca vivir en el exilio, busca migrar y busca mejores oportunidades para uno en su vida. Este disco habla bastante sobre eso, siendo nosotros una banda que se mudó particularmente a los Estados Unidos, nos pareció interesante presentar esa circunstancia de exilio, haciendo una carta de presentación (ahora en inglés) a esta nueva audiencia. Decir quiénes somos nosotros y de dónde venimos, cuál es la historia que tenemos para contar. De nada sirve hacer canciones banales que solo hablen de amor, nos parece algo egoísta. Hay que tomar una fotografía del momento en el que estamos nosotros como seres humanos, siendo nosotros venezolanos, la palabra exilio, representa un gran concepto para el nombre del disco.

Ustedes han tenido un discurso bien activo políticamente, en el sentido que (a diferencia de otras bandas) han emitido opiniones claras respecto de la situación política en Venezuela ¿esto ha afectado de alguna forma su carrera?

R: Creo que no nos ha afectado de manera negativa tener una voz política. Nosotros ahora, en este momento, solo tenemos intereses como músicos, no tenemos ningún interés político. Las canciones que hacen alusión a temas socio políticos, son canciones que hablan en un contexto que va en contra de la violencia y la opresión utilizando las armas como herramientas y es algo que está haciendo nuestro gobierno. Intentamos hablar de estos temas de una manera elegante, que no se haga tan obvia, tan cruda y directa; sino hablar de cosas que algunas personas puedan interpretar como políticas y tal vez tengan algún trasfondo político, pero le estamos hablando al ser humano y al atentado al prójimo que se está haciendo en Venezuela y a la falta de paz que estamos viendo en nuestro país y la opresión constante. Supongo que tratamos de clamar sobre esas cosas tan negativas y tristes que vemos en nuestro país de una manera elegante, que pueda mantener una estética y una calidad artística, ya que al final del día son canciones y deben tener algo melodioso que haga la conexión entre la idea y la música, hay que mantener ese balance.

Escuchando sus discos notamos un refinamiento y complejización en los sonidos de la última entrega, además de nuevas influencias ¿cómo caracterizarían ustedes la evolución desde El Día es Hoy (2008) hasta Days of Exile (2017)?

R: Ha variado bastante el sonido de la banda y es lo natural. Yo prefiero una banda que está en constante evolución, que una que saca disco tras disco parecido y no intenta cambiar su fórmula y no se arriesga, eso me aparece extremadamente aburrido en los proyectos musicales y en los artistas en general. Nosotros, desde el 2008 hasta acá hemos visto un cambio profundo en cuanto al sonido, a la estética sonora y también el tema de las letras ha evolucionado bastante, hasta el mismo idioma ha cambiado para este cuarto disco, lo que no significa que vayamos a dejar de publicar música en español, pero en esta ocasión es bastante distinto ya que ha habido la inclusión además de nuevos instrumentos, de teclados, de matices electrónicos y espaciales que se alejan un poco de la crudeza de guitarra, batería y bajo del primer disco y distorsión, utilizándola de una manera más pauteada. Nuestro último disco es el más melódico de nuestra carrera, el más suave en cuanto a canciones. El primer disco es más inocente, con temáticas bastante rocanroleras pero bastante amarradas a la idea de ser adolescente y la carga sexual en las canciones está muy presente. Eso va cambiando a temas más profundos y no tan banales en el segundo y tercer disco. Ya para el cuarto, la visión es mucho más profunda en cuanto a las líricas, aunque se sigue hablando de amor en su esencia más directa y carnal, también hay mucha profundidad en cuanto a la libertad de ser nosotros seres humanos en esta existencia y qué significa eso. Tratar de balancear las cosas banales, con las cosas profundas y tener una idea general, que tenga sentido en un disco, es lo que intentamos hacer, a diferencia del primero donde fue mucho más visceral, mucho menos pensado, fue más la idea de juntarnos a hacer música y escribir canciones sin pensar mucho el significado y la contundencia que podían tener en el tiempo. A medida que pasan los años los músicos nos hacemos mucho más críticos con nuestro arte.

Hablemos un poco acerca del arte del disco. Esta figura humana que pareciera desfasada y salpicada de colores ¿qué representa?, ¿qué transmite?

R: Creo que la idea de esta persona es básicamente un ente psicodélico que nos lleva por este viaje espacial. El arte estuvo a cargo de Miguel Vasquez (VAM). Él es un artista increíble, cuando le planteamos todos los conceptos del disco y lo que estábamos tratando de transmitir, siendo alienígenas en esta nueva tierra y cómo eso lo asociamos a ser de otro planeta de verdad. Nos gustaba mucho ese concepto y todo lo psicodélico del viaje espacial. Eso él lo materializó en esta imagen de esta mujer en medio del cosmos con todos estos colores que representan la vida y todos sus elementos. Creo que la portada resume el concepto de este disco que es tratar de capturar todos los matices, todos los géneros que nos influencian a nosotros como banda y amarrarlos a un concepto de un disco y capturarlo dentro de una persona que llamamos Elizabeth, por alguna razón le pusimos ese nombre. Miguel hizo un trabajo increíble de dar imagen al concepto.

Como comentábamos, el arte lo trabajó VAM, con quien ya ganaron un Grammy por Mejor Empaque ¿cómo fue esa experiencia al trabajar su anterior disco Cambié de Nombre y este último Days of Exile?

O: De hecho en Cambie de Nombre él hizo todo un collage para las portadas, alrededor de 16 portadas diferentes y terminamos yendo a los Latin Grammy donde él se llevó la mejor portada ese año. El trabajo fue bastante dinámico, siempre nos fue planteando diferentes ideas y fuimos escogiendo. Él tenía bastante claro lo que quería hacer cuando nos planteó el arte, todos estábamos muy convencidos de que queríamos eso y fue un trabajo muy chévere. La mayor parte del trabajo vino de él.

Ustedes viven en Miami, pero giran por Latinoamérica, me imagino, tienen contacto con músicos y artistas de la región ¿cómo ven la escena musical latinoamericana?

O: Justamente estábamos hablando de eso. Latinoamérica se ha convertido en una gran plaza con excepción, lamentablemente, de Venezuela, pero en general Chile, Argentina, Brasil, Colombia, todos se han convertido en plazas súper grandes para diferentes artistas lo que ha hecho que la música en general voltee a Latinoamérica y eso, poco a poco, ha hecho que bandas locales y el mismo talento se siga desarrollando. A diferencia de años anteriores, podemos ver grandes festivales de renombre, cosa que ha estado pasando en estos últimos 10 años.

¿Conocen alguna banda chilena? ¿hay algo que les llame particularmente la atención?

O: Escuchamos hace poco Fármacos, que son quienes nos abren y estaremos compartiendo con ellos y nos gustó un montón. Conocíamos a Astro, pero nos dijeron hace poco que se separaron. En el carro nos pusieron Alex Anwandter y nos pareció bastante bueno. Siempre súper abiertos de seguir escuchando música chilena y compartir con gente local.

Otras bandas venezolanas, como Rawayana o Amigos Invisibles, se han presentado con total éxito en Santiago ¿qué esperan ustedes de su debut en Chile?, ¿cuentan con la presencia de público chileno o esperan en su mayoría venezolanos?

O: Estamos súper emocionados, sabemos que los tickets se han estado vendiendo, todavía queda espacio en la sala. Creemos que va a ser una noche llena de rock and roll. Una de las cosas que nos decían es que por primera vez están poniendo a una banda venezolana con Fármacos y estamos teniendo un recibimiento chévere con la gente de Chile, que es un público al que queremos tocarle y aumentar nuestra audiencia. Teníamos mucho tiempo sin tocar en Latinoamérica, con lo cual va a ser un show bastante divertido.

¿Qué tienen preparado para el show?

O: Vamos a estar tocando todo el último disco Days of Exile y tocaremos temas de nuestro repertorio más antiguo, de los 3 primeros álbumes. Va a ser un show lleno de rock and roll en inglés y español, que esperamos lo disfruten tanto como nosotros.

Para cerrar, ¿Cuáles son sus planes para este 2018?

O: En este momento estamos enfocados en tener más fechas en Estados Unidos. Luego de Chile y Argentina nos vamos a Miami. Ya hay conversaciones para visitar México pronto y lo estaremos anunciando. Cualquier mercado que se siga abriendo. Nos queda pendiente visitar Colombia, Panamá y Perú, ir cubriendo toda Latinoamérica para poder llevar el disco a todos estos países.

Si quedaste entusiasmado después de leer la entrevista, recuerda que todavía quedan entradas para este debut de los venezolanos en Chile, concierto en el que serán acompañados por los nacionales Fármacos en lo que promete ser una noche de hermandad latinoamericana y rock and roll.

null

Por Francisco Aguilar. Pauta por Francisca Neira. Esta noche el Club Subterráneo, uno de los principales ejes de la movida musical capitalina, se vestirá de rojo, azul y amarillo para recibir por primera vez a los venezolanos de Viniloversus en lo que será también su debut en nuestro país. El cuarteto radicado en Miami llega a Chile en el marco de la promoción de su cuarto disco, lanzado el año pasado, Days of Exile. Para conocer un poco mejor las motivaciones de la banda y el detalle de su trabajo y carrera, conversamos con el vocalista Rodrigo Gonsalves (R) y el baterista Orlando Martínez (O). Muchas gracias por conversar con nosotros. Para iniciar esta entrevista nos gustaría remontarnos a sus orígenes, ¿cómo nace la idea de crear Viniloversus? R: Vinilo comienza hace como 10 años aproximadamente cuando nos juntamos, como cualquier banda adolescente, con la intención de hacer música juntos y nos registramos en una especie de evento que se hace en Venezuela que se llama El Festival de Nuevas Bandas con la intención plena de ganarlo. Así comienza la banda, de una manera muy humilde, con la intención de hacer música, de componer canciones. Fue algo que cada vez fue tomando más fuerza. Recibimos mucho apoyo de la audiencia venezolana cuando publicamos nuestro primer disco El Día es Hoy y eso fueron los comienzos de la banda, lo que nos dio nuestra primera cabida dentro de la escena del rock nacional. ¿A qué se debe el nombre de la banda, algo en particular? R: Viniloversus hace alusión a la influencia que tiene la música que se imprimió en el formato vinilo, acetato, el de los discos de vinil. Nos parecía interesante hacer alusión a esa nostalgia por el formato y la música que se escuchaba en ese formato, ya que había mucha magia con el tema de lo vintage, de lo pasado. Eso siempre nos llamó la atención a la hora de buscar un nombre. El “versus” de alguna manera representaba la contradicción de ser una banda de una nueva generación que realmente ya estaba en otra tecnología. El clash de los dos mundos nos llamaba la atención a nivel conceptual. Algo que nos llamó mucho la atención es el hecho de que en numerosas ocasiones incorporen dos bajistas en la alineación de la banda ¿de dónde surge esta idea? R: Para los primeros discos nos pareció interesante, para crear un sonido distintivo, la idea de tener un bajo haciendo un rol de guitarra frustrada y experimentando con pedales y ser un bajo inusual al clásico, que es más estándar y menos experimental y simplemente es la columna vertebral de la banda. En los primeros discos nos gustó esta idea en un rol más protagónico, casi apoyando los riffs de guitarra. Eso nos ayudó a crear un sonido distintivo, pero luego sin querer ser repetitivos, después del tercer disco decidimos pasar esto a un segundo plano e ir más al formato de la melodía y no tanto la necesidad…

0

Calificación del usuario : Sé el primero
0
Francisco Aguilar

Melómano, cinéfilo, futbolero y soñador.

Deja un comentario