Conversamos con ToteKing: “Para mí la música es libertad, no algo social. Sin embargo los artistas deben estar comprometidos, si sienten que deben decir algo, tienen que hacerlo”

Por Francisco Aguilar A.
Pauta por Sebastián Allende/Francisco Aguilar A.

Manuel González Rodríguez musicalmente conocido como ToteKing, es un rapero español, considerado como un referente del género en su país.

Formó parte del grupo de rap hardcore La Alta Escuela. Su carrera en solitario se inició con una maqueta titulada Big King XXL, con colaboraciones de Randy Ruiz y Zatu de SFDK. Pronto fichó por el sello discográfico Yo Gano para editar su primer disco en solitario, al que se sumó su hermano Shotta, y que se tituló Tu madre es una foca.

El español vuelve a Chile para mostrar su nuevo álbum, Lebron, este jueves 4 de octubre en el Club Chocolate. En la oportunidad estarán también Shotta & Dj Nexxa y los chilenos Liricistas, Hordatoj + DjTee, Chyste MC y Ponchoik.

Pudimos conversar con Toteking de varios temas. Todo el detalle, a continuación:

Manuel, muchas gracias por conversar con nosotros. Para comenzar nos gustaría que nos contaras: ¿cómo nace tu interés por hacer música?

En mi casa siempre ha habido música. Mi madre tenía pasión por el rock y el soul, mi padre siempre escuchaba jazz, por lo que la música negra estaba presente siempre. Yo me interesé más por el rock y de ahí fui saltando a diferentes variantes del estilo desde Jimi Hendrix a Black Sabbath o a diferentes variables del metal. Estando en mi barrio de siempre, cuando yo escuchaba Sabbath, me encontré a un rapero que jugaba baloncesto conmigo (Mi amigo Paco). Él me pasaba cosas de rap y yo a él de rock, así que al final el rap me sedujo porque el texto me parecía interesante, yo siempre he sido un buen lector y el rap tenía ese toque donde uno se podía expresar con muchas más palabras que en el rock y me gustó, yo era joven y me sedujo. Era algo que nunca se había escuchado en mi casa, que yo no conocía y me enamoró.

¿Cuéntanos de tus primeros años en La Alta Escuela?

La Alta Escuela fue algo que vino poco después de que Paco me iniciase en el rap, de hecho es un disco que me da pena, por mí, porque Juaninacka y Juanma están realmente bien en ese álbum, porque eran personas que llevaban más tiempo, yo creo que sinceramente me da mucha vergüenza lo que hice ahí porque llevaba rapeando como 2 años, me estaba iniciando. En esa época escuché muchos discos de la Costa Este y Oeste, estudié mucho el rap y poco después, como una broma, empezamos a hacer letras y a grabar canciones con un micro de mierda y a probar cosas en la casa de Paco, hasta que un día, cuando entré a la universidad a estudiar filología inglesa, en mi primer día me encontré en la fila para la matricula a Juaninacka y, por cómo viste y cómo le vi, supe que a este tío le gustaba el hip-hop, me acerqué a él, hablamos y nos hicimos amigos. Aluciné cuando él me enseñó cómo rapeaba: llevaba tiempo en eso y su talento era increíble, gracias a eso yo tuve que esforzarme el triple, porque la diferencia era abismal. En este disco con La Alta Escuela los rapeos de Juaninacka son como 3 niveles por encima del resto, yo le tengo harto cariño simbólico, ya que los conocí a ellos, tiene la magia del primer grupo que uno monta, pero lo que yo rapeaba en ese disco era una mierda.

Musicalmente hablando ¿cuáles son sus principales influencias?

El rock, el jazz y el soul.

Y líricamente hablando, ¿cuáles son las cosas que te animan a escribir?

A mí, en su momento, todo lo que escribía Juaninacka era lo que me impulsaba, a lo que yo quería parecerme, era mi maestro. Hoy en día sigue siendo una de mis principales influencias y una de las personas que más respeto líricamente a nivel de rap en español en el mundo. Aparte de eso, influencias liricas que siempre me han animado podría decirte 2 más que son fundamentales: Juan Solo de Solo los Solo y Elphomega.

Desde que comenzaste a hacer música, en 1999, has grabado más de doce discos ¿Cómo es ese proceso de creación y registro permanente?

Yo no tengo mucho misterio. Tengo mi estudio y me encierro con un instrumental que me gusta. No escribo a capela nunca, siempre todo parte de un instrumental que me agrade y este empieza a detonar ideas en mi cabeza, empieza a soltarme cosas, la cabeza se me dispara. Es un proceso casi inexplicable: de no tener nada, el papel en blanco, a que un instrumental me haga sacarlo todo. No hay mucho misterio más, me tomo una copa o una cerveza si se me apetece, me siento en el estudio, pongo poca luz, enciendo mis equipos y empiezo a grabar.

Desde Big King XXL a Lebron, ¿Cómo has visto la evolución de tu música?

En cuanto a mi evolución, mis valores como persona han ido cambiando muy poco, mi discurso siempre ha sido el mismo, salvo algunos detalles, sin embargo, creo que ha cambiado mucho mi tono de voz. Yo cuando era joven no tenía graves en mi tono, con la edad y el uso de la garganta, he conseguido una voz que me gusta infinitamente más que la de La Alta Escuela, por ejemplo. Ahora tengo una voz que tiene un cuerpo, me da capacidad para jugar más, puedo grabar un tema gritando, uno más calmado susurrando y creo que eso me tiene muy contento. Creo que también he mejorado mucho en cuanto a que antes era muy barroco, era como una metralleta rapeando sin parar, intentando demostrar mis habilidades y métricas, pero con el tiempo eso me dejo de interesar, ya que era más importante lo que decía que la técnica, con los años mi forma de rapear ha sido más calmada. Ahora fundamentalmente me importan los conceptos y lo que puedo escribir.

Hablando de tu último trabajo, Lebron, ¿qué fue lo que buscaste transmitir con esta placa?

No busqué realmente transmitir nada ya que con un disco completo no buscas nunca conseguir un solo efecto. Con un álbum de 14 o 15 canciones intentas conseguir muchas cosas, por lo menos yo lo intento, no hago discos para que todo suene a lo mismo, trato de que las 15 canciones logren transmitir diferentes sentimientos y llevar al que lo escucha por diferentes caminos, entonces en Lebron he intentado recuperar esa garra y ese enfado que siempre me ha caracterizado, por otro lado el disco está marcado por la muerte de mi padre, a quien perdí el año pasado y eso me ha hecho ponerme un poco más triste de lo habitual. Este disco tiene menos fusión que otros, en este hay 4 guitarras y algunos instrumentos más, pero todo lo demás es samplers, todo lo demás son beats, un sonido mucho más rap que quizá es más oscuro que los anteriores y he intentado escribir como si estuviera haciendo un ensayo, con un nivel literario más alto o por lo menos intentarlo.

Uno de los grandes temas de tu último disco es “Puzzle”. Cuéntanos del mensaje que posee esta canción.

Puzzle es un tema con los que arranco el disco, fue el tercero o cuarto que escribí y dije “por fin ya tengo un tema grande”, cuando estás haciendo temas tú te das cuenta cuando te sale uno grande, grande, y este fue el que me dijo “ya tenemos disco”. Se me ocurrió en el estudio cuando Dj Rune me envió un sampler de soul con las voces entrecortadas y decidí agregar músicos, le metimos guitarras, bajos, unos teclados y quedo muy bien arreglado. Es un recorrido por mi carrera, un repaso, es un tema un poco melancólico, ya que son 20 años que llevo en este trabajo.

¿Qué te parece la idea de que el artista, en general y el músico, en particular, tengan un rol social? ¿Compartes esta idea o consideras que son dos caminos distintos?

No, hay que tener cuidado con eso. Si eres un músico que estás centrado al cien en un contenido social a mí no me va a interesar porque para hacer eso, en vez de escuchar, me siento y leo un libro. Para mí la música es mucho más libertad, individualidad, que algo social. Sin embargo, creo que todos los artistas deben estar un poco comprometidos y deben ser valientes, si sienten que deben decir algo político y criticar, tienen que hacerlo. Creo que tiene que estar en un porcentaje de tu música, pero no creo que deba ser al cien eso, porque deja de ser música.

¿Cómo ves el estado del movimiento hip-hop en España?

Como siempre. Quizá no soy la persona a la que debas preguntarle eso. Yo ya llevo 20 años, soy un veterano. Yo sigo viéndolo con el cariño que le tengo, con las ganas de superar mis propios textos. Ya no tengo ni energía ni ganas para estudiar la escena de España como cuando tenía 20 años. Ahora tengo 40 y estoy centrado solo en mí. No tengo tiempo para escuchar lo que se hace, intento no escuchar nada para que no se contaminen mis textos. En mi día a día escucho jazz, rock y cuando creo, creo rap yo. No tengo redes sociales y no estoy dedicado a ver qué es lo que hace el resto, no me importa como esté la escena realmente, solo me importa lo que hago yo.

Cuéntanos un poco sobre tu participación en el documental “The Guy Behind The Beat”.

Fue hace un año más o menos. Es una opinión de un MC sobre beats, yo siempre he sido un amante del beatmaking y de los productores, tengo bastante información sobre el tema, sé cómo se produce, intenté hacer beats durante una temporada, sé cómo es el proceso desde cero de hacer un instrumental, siempre he estado sentado en la silla de al lado de los productores cuando hacían música, los he visto cómo trabajan. Mi colaboración en ese documental no es muy importante, porque yo no soy beatmaker, son solo mis opiniones sobre algunas cosas que ya ni recuerdo muy bien.

Hablemos sobre tu última visita a Chile en la que te presentaste con Mos Def, ¿Cuáles son tus recuerdos de aquel show?

No tengo un gran recuerdo de esa visita. Alguna vez lo he comentado, antes de que nosotros saliéramos al escenario, mi DJ pinchó un par de temas, puso uno de Pusha T, que es un rapero que acaba de sacar un disco genial producido por Kanye West que se llama Daytona y todo mi grupo es fan de él. Bueno, mi DJ pinchó un tema de él y nos llevamos una sorpresa porque el público empezó a abuchear, yo ni siquiera había salido al escenario, pero estaba a punto, mi Dj me miró y cambió el tema, puso uno de Wu-Tang y el público se calmó. Con eso salí al escenario mal, es imposible salir contento si a mí DJ lo abuchean y más si no tenían razón. Creo que nunca hay razón para abuchear incluso si hubiese pinchado trap o el tema más comercial del mundo, porque es un DJ, déjalo pinchar lo que quiera, pero ni siquiera pinchó un tema pop, algo de Britney Spears, puso un tema de Pusha T, que es un rapero excelente al que respeto y es genial. Eso nos hizo a Shotta y a mí salir un poco confundidos, no fue una energía buena. Después, en el show no hubo mucho feeling, hay conciertos y conciertos, quizá ese no fue un buen día.

El próximo 4 de octubre vuelves a visitarnos para presentarte en Club Chocolate. ¿Qué es lo que tienes preparado para este show?

He preparado un tracklist intentando salvar todos los temas que son importantes de mi carrera, si bien eso es siempre un debate, porque algunos pueden que esperan otros, yo he intentado hacer un estudio real de todos los temas grandes de mi discografía y creo que he preparado un tracklist excelente. Es una hora y cuarenta y cinco minutos de concierto, donde hay música de todos mis discos, mucho de Lebron, mucho de otros discos, temas de mi hermano Shotta, momentos del Dj y show de rap, lo que nosotros somos.

Sobre los músicos nacionales que te acompañarán ese día, ¿has tenido la oportunidad de conocer a alguno?

Yo conocí a Chyste, estuve compartiendo con él y me la pase bien. He conocido también a Hordatoj, creo que hemos hablado por email, nunca en persona. Mi hermano sí es amigo de Liricistas, me ha dicho que son muy buena gente, pero yo no tengo el placer, los conoceré ese día.

Y para terminar, ¿qué es lo que se viene para el segundo semestre de Tote King?

Ahora me quedan unos shows en España, después viajamos a Sudamérica, hacemos cuatro conciertos: Argentina, Chile, Uruguay y Colombia. De vuelta a Sevilla tengo la presentación final de Lebron en mi casa, esa va a ser una fiesta grande, vendrán artistas amigos míos, mi familia, será bonito. En diciembre y enero haremos algunos conciertos que nos faltan y me pondré a trabajar en canciones nuevas, tengo como 5 canciones en el tintero para ir soltando, me gusta grabar mucho.

Las entradas para el show de ToteKing están disponibles a través del sistema Passline y con un precio de pre venta general de $20.000, pre venta VIP $25.000 y palco + M&G $35.000. Sin recargo en Rudeboys de Eurocentro y Kaya Unite de Subcentro, Plaza Vespucio y Plaza Oeste.

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Por Francisco Aguilar A. Pauta por Sebastián Allende/Francisco Aguilar A. Manuel González Rodríguez musicalmente conocido como ToteKing, es un rapero español, considerado como un referente del género en su país. Formó parte del grupo de rap hardcore La Alta Escuela. Su carrera en solitario se inició con una maqueta titulada Big King XXL, con colaboraciones de Randy Ruiz y Zatu de SFDK. Pronto fichó por el sello discográfico Yo Gano para editar su primer disco en solitario, al que se sumó su hermano Shotta, y que se tituló Tu madre es una foca. El español vuelve a Chile para mostrar su nuevo álbum, Lebron, este jueves 4 de octubre en el Club Chocolate. En la oportunidad estarán también Shotta & Dj Nexxa y los chilenos Liricistas, Hordatoj + DjTee, Chyste MC y Ponchoik. Pudimos conversar con Toteking de varios temas. Todo el detalle, a continuación: Manuel, muchas gracias por conversar con nosotros. Para comenzar nos gustaría que nos contaras: ¿cómo nace tu interés por hacer música? En mi casa siempre ha habido música. Mi madre tenía pasión por el rock y el soul, mi padre siempre escuchaba jazz, por lo que la música negra estaba presente siempre. Yo me interesé más por el rock y de ahí fui saltando a diferentes variantes del estilo desde Jimi Hendrix a Black Sabbath o a diferentes variables del metal. Estando en mi barrio de siempre, cuando yo escuchaba Sabbath, me encontré a un rapero que jugaba baloncesto conmigo (Mi amigo Paco). Él me pasaba cosas de rap y yo a él de rock, así que al final el rap me sedujo porque el texto me parecía interesante, yo siempre he sido un buen lector y el rap tenía ese toque donde uno se podía expresar con muchas más palabras que en el rock y me gustó, yo era joven y me sedujo. Era algo que nunca se había escuchado en mi casa, que yo no conocía y me enamoró. ¿Cuéntanos de tus primeros años en La Alta Escuela? La Alta Escuela fue algo que vino poco después de que Paco me iniciase en el rap, de hecho es un disco que me da pena, por mí, porque Juaninacka y Juanma están realmente bien en ese álbum, porque eran personas que llevaban más tiempo, yo creo que sinceramente me da mucha vergüenza lo que hice ahí porque llevaba rapeando como 2 años, me estaba iniciando. En esa época escuché muchos discos de la Costa Este y Oeste, estudié mucho el rap y poco después, como una broma, empezamos a hacer letras y a grabar canciones con un micro de mierda y a probar cosas en la casa de Paco, hasta que un día, cuando entré a la universidad a estudiar filología inglesa, en mi primer día me encontré en la fila para la matricula a Juaninacka y, por cómo viste y cómo le vi, supe que a este tío le gustaba el hip-hop, me acerqué a él, hablamos y nos hicimos amigos. Aluciné cuando…

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Francisco Aguilar

Melómano, cinéfilo, futbolero y soñador.

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