D.R.I. en el Teatro Caupolicán: Incendiario retorno

D.R.I. en el Teatro Caupolicán: Incendiario retorno
8 de abril 2018.

Por Pablo Guerrero.
Fotografías por Gabriel Padilla.

Tras dos fechas canceladas en 2011 y 2016, finalmente regresó a Chile la legendaria banda estadounidense Dirty Rotten Imbeciles (D.R.I.). El concierto estuvo lleno de canciones emblemáticas que hicieron disfrutar a todos los que presenciamos el potente show.

Pero la jornada comenzaría con dos bandas nacionales que se encargaron de calentar los motores para la fiesta que se avecinaba. La primera de ellas subió al escenario del Teatro Caupolicán pasadas las 19:00 horas. Con un hardcore contundente y energético el quinteto Tiempos Duros entregó un show que fue muy bien recibido por el público presente a pesar del aún escueto aforo.

Con mayor cantidad de gente y una atmósfera que hedía a ansiedad la banda local Bonebreaker, compuesta por ex integrantes de Undercroft y Recrucide (agrupaciones que remecieron la escena chilena del metal en los años 90’s) tocó una serie de canciones que despertaron la nostalgia en el público sobre las tres décadas. “Mercy” fue el tema que finalizó la correcta y precisa presentación del quinteto.

Cuando el reloj marcaba las 20:20 horas y con bengalas encendidas (acción que se repitió más de una vez durante la jornada) en la cancha del Caupolicán, comenzó el show por el que todos estábamos allí. Los acordes de Spike Cassidy y la distintiva voz de Kurt Brecht por fin sonaron en directo en Santiago después de varias visitas fallidas y a más de una década de su primera presentación en tierras locales.

“The Application”, “Hooked” y “How to Act” dieron inicio al concierto. Desde el primer acorde el público, compuesto en un 95% por hombres, estuvo a la altura de las circunstancias y en la cancha se originó un mosh gigante generando un espectáculo visual parafernálico, efusivo y violento, para el deleite de todos. “You guys are crazy” fueron las primeras palabras del vocalista hacia la audiencia antes de despachar “Commuter Man” de Dirty Rotten LP. Para ese momento el público estaba prendido a máximo nivel; la cancha parecía un remolino humano y en los asientos del nivel superior se disfrutaba con mayor serenidad un espectáculo de elevados decibeles.

Una de las gracias de D.R.I., es la transversalidad en las edades del público que convoca la banda. Nuevas generaciones que nunca habían tenido la oportunidad de ver a la legendaria agrupación en vivo, se mezclaron con fanáticos sobre los 40 años, quienes disfrutaban como adolescentes en una comunión digna de ser vista. La primera canción del EP But Wait… There is More (2016) que se escuchó fue “Against Me”, que fue tocada justo después del himno “Violent Pacification”. Esto no fue un problema porque el público disfrutó el tema como si se tratara de alguna canción perteneciente a la discografía clásica del grupo.

Un momento de gloria para todos los presentes fue cuando el emblemático bajista Dan Lilker fundador y líder de Nuclear Assault ocupó el rol de las cuatro cuerdas para el disfrute del público. Luego de una hora de brutalidad y gozo el Caupolicán no daba tregua, pero un desperfecto técnico en el sonido de la guitarra, mientras el grupo ejecutaba “Thrashard” trajo consigo un momento de tranquilidad que se disipó rápidamente para dar pie a “All For Notinhg” del disco 4 Of A Kind.

Para el esperado encore D.R.I. guardó tres de sus canciones más legendarias: “I Don’t Need Society”, “Beneath the Wheel” y “The Five Year Plan”. Estos cortes generaron éxtasis en la audiencia y ronchas en la organización porque el número de fanáticos que logró subir al escenario a celebrar el triunfo de ver al cuarteto americano en vivo, fue mayor a la cantidad de guardias que estaban allí para impedirlo. Sin embargo, esto no opacó el show, sino que le otorgó mayor carisma y desenfreno a una jornada de por sí inolvidable. Al finalizar el concierto el frontman agradeció a los presentes y dijo que esperaba que no pasaran tantos años para estar de vuelta en Santiago. “You guys are loco”, había dicho durante el concierto. Y sí, tenía toda la razón, este público estaba loco.

Setlist:
The Application
Hooked
How To Act
Commuter Man
Problem Addict
Snap
I’d Rather Be Sleeping
Soup Kitchen
Violent Pacification
Against Me
Anonymity
As Seen On TV
Mad Man
Couch Slouch
Acid Rain
Probation
Abduction
Argument Then War
Equal People
Yes Ma’am
The Explorer
Karma
Who Am I
Slumlord
Dead In A Ditch
Suit And Tie Guy
Syringes In The Sandbox
Thrashard
All For Nothing
Manifest Destiny
I Don’t Need Society
Beneath The Wheel
The Five Year Plan

>>> REVISA NUESTRA RESEÑA FOTOGRÁFICA DE TIEMPOS DUROS Y BONEBREAKER <<<

>>> REVISA NUESTRA RESEÑA FOTOGRÁFICA DE D.R.I. <<<

D.R.I. en el Teatro Caupolicán: Incendiario retorno 8 de abril 2018. Por Pablo Guerrero. Fotografías por Gabriel Padilla. Tras dos fechas canceladas en 2011 y 2016, finalmente regresó a Chile la legendaria banda estadounidense Dirty Rotten Imbeciles (D.R.I.). El concierto estuvo lleno de canciones emblemáticas que hicieron disfrutar a todos los que presenciamos el potente show. Pero la jornada comenzaría con dos bandas nacionales que se encargaron de calentar los motores para la fiesta que se avecinaba. La primera de ellas subió al escenario del Teatro Caupolicán pasadas las 19:00 horas. Con un hardcore contundente y energético el quinteto Tiempos Duros entregó un show que fue muy bien recibido por el público presente a pesar del aún escueto aforo. Con mayor cantidad de gente y una atmósfera que hedía a ansiedad la banda local Bonebreaker, compuesta por ex integrantes de Undercroft y Recrucide (agrupaciones que remecieron la escena chilena del metal en los años 90's) tocó una serie de canciones que despertaron la nostalgia en el público sobre las tres décadas. “Mercy” fue el tema que finalizó la correcta y precisa presentación del quinteto. Cuando el reloj marcaba las 20:20 horas y con bengalas encendidas (acción que se repitió más de una vez durante la jornada) en la cancha del Caupolicán, comenzó el show por el que todos estábamos allí. Los acordes de Spike Cassidy y la distintiva voz de Kurt Brecht por fin sonaron en directo en Santiago después de varias visitas fallidas y a más de una década de su primera presentación en tierras locales. “The Application”, “Hooked” y “How to Act” dieron inicio al concierto. Desde el primer acorde el público, compuesto en un 95% por hombres, estuvo a la altura de las circunstancias y en la cancha se originó un mosh gigante generando un espectáculo visual parafernálico, efusivo y violento, para el deleite de todos. “You guys are crazy” fueron las primeras palabras del vocalista hacia la audiencia antes de despachar “Commuter Man” de Dirty Rotten LP. Para ese momento el público estaba prendido a máximo nivel; la cancha parecía un remolino humano y en los asientos del nivel superior se disfrutaba con mayor serenidad un espectáculo de elevados decibeles. Una de las gracias de D.R.I., es la transversalidad en las edades del público que convoca la banda. Nuevas generaciones que nunca habían tenido la oportunidad de ver a la legendaria agrupación en vivo, se mezclaron con fanáticos sobre los 40 años, quienes disfrutaban como adolescentes en una comunión digna de ser vista. La primera canción del EP But Wait... There is More (2016) que se escuchó fue “Against Me”, que fue tocada justo después del himno “Violent Pacification”. Esto no fue un problema porque el público disfrutó el tema como si se tratara de alguna canción perteneciente a la discografía clásica del grupo. Un momento de gloria para todos los presentes fue cuando el emblemático bajista Dan Lilker fundador y líder de Nuclear Assault ocupó el rol de las cuatro cuerdas para el disfrute del…

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