Feria Pulsar, día 2: un lugar con espacio para todos

Feria Pulsar, día 2: un lugar con espacio para todos
Estación Mapocho, 24 de noviembre 2018.

Por Amaranta Cartes.
Fotografías por Javier Martínez.

Ayer vivimos la segunda jornada de la Feria Pulsar 2018, que poco tuvo de parecido con la del viernes. Podríamos decir que los asistentes se cuadruplicaron, el espacio se redujo y el calor aumentó en la misma proporción. Al rock lo reemplazó el pop y los sintetizadores en los escenarios, los hombres fueron minoría ya que aumentaron las voces femeninas. Tuvimos un día con dificultades en el desplazamiento, pero como siempre, aquí la gente se comporta de manera muy civilizada y solidaria con el otro, para que nadie se quede sin disfrutar de la música. En este evento hay espacio para todos; con esta afirmación no nos referimos solamente a las bandas que tienen la oportunidad de presentarse en escenarios tan importantes por primera vez, como Cristóbal Gacitúa que comentó al final de su show que: “ojalá nos veamos pronto en un escenario como este, porque vamos a tener que volver a los bares yo creo”, sino que también a aquellas bandas y artistas de diverso tipo que pueden darse a conocer en los stands de las universidades, las radios o los sellos discográficos. Como el caso de Pánica en el sello Somos Sur o Mera en Red Poncho Producciones. Incluso aparecieron entre los stands Paz Court y Chini and the Technicians, quienes podrían haber estado fácilmente tocando en uno de los escenarios grandes y que provocan el efecto inverso: por ser más conocidos, dan visibilidad a los stands que los acogen.

Así como los músicos tienen la oportunidad de mostrarse, también la tienen los artistas visuales y diseñadores, como los de Swill Straps quienes resaltan por sus originales diseños para guitarras y bajos, o los de C.ARTE.L LATAM, que exponen serigrafías que distintos artistas han creado para diversos festivales y conciertos, la mayoría de ellas a la venta y que no dejan indiferente a nadie que pase por su costado. Pulsar es un espacio para el arte en todas sus formas, pero siempre apuntando a lo que nos convoca: la música.

Comenzamos la jornada musical con Yorka, el dúo femenino que se destaca por sus suaves voces y melodías pausadas, muy similar al estilo del grupo norteamericano Warpaint; una banda que ya tiene su fanaticada y que este año estrenó su nuevo disco Humo, del cual escuchamos canciones como “Y bailamos tanto” y la homónima “Humo”, las que fueron coreadas por el público de Pulsar que hizo el esfuerzo de llegar temprano solo para verlas. Mientras tanto, afuera el calor se capeaba con WINAMP y su sonido electrónico donde ayer sonó el rock más pesado. Al mismo tiempo, María Colores tocaba en la sala de las artes, artista que tiene un estilo mucho más rockero de lo que hacen parecer sus singles y su nombre artístico. Con largos solos de guitarra y canciones bastante más progresivas que las que escuchamos en la radio, logró cautivar incluso al público que no estaba tan familiarizado con su música. Inclusive, los arreglos de “Me gusta la vida” le dieron un tono más serio y “vintage” a su conocida canción.

Pasadas las tres de la tarde, ya muchos se sentaban en el suelo, o donde podían, para almorzar algo adquirido en los foodstrucks y la Estación Mapocho ya comenzaba a llenarse. A esa hora, Originario llamó la atención de quienes se encontraban en la terraza. Una banda cien por ciento electrónica con una propuesta clara hacia la defensa de los pueblos originarios, con imágenes y sonidos de Onas, Aymara, Mapuche, imágenes de iglesias, libros de historia y noticias, causan conmoción en el público cuando al pulso monótono de la base se suma el sonido de una trutruca, de pájaros, de los bosques o de metales chocando contra un micrófono manipulados por el único integrante que no tenía un sintetizador. Todos los que estaban sentados terminaron de pie aplaudiendo frente a la fotografía de Camilo Catrillanca y preguntándose unos a otros “¿Quiénes son? Son súper buenos”. En contraposición, Schuster sonaba en el subterráneo rodeado por los gritos de fanáticas muy emocionadas por verlo tan de cerca. Fue llamativo el hecho de que parte de sus bailarines fueran hombres, algo que no acostumbramos ver en este tipo de música, donde, en general, son las mujeres las que aparecen siendo el factor “sexy”. Fue así como la tarde comenzaba a convertirse en una fiesta.

La primera en repletar la sala de las artes hasta el tope de su capacidad fue Denise Rosenthal, la gente se agolpó afuera de la puerta para esperarla en un momento que podía haber sido caótico, pero que todos manejaron con calma. Denise dio un espectáculo marcado por el profesionalismo, con sus talentosas bailarinas y banda formada únicamente por mujeres. En el poco tiempo con el que contaba repasó canciones de su carrera más “spanglish”, pasó por las más sentimentales “Isidora” y “Niñita de Mar” para finalizar con “Encadená”, canción de su último video estrenado. Para seguir con el “carrete”, los fanáticos de trap de Drefquila ya bailaban en la terraza y a esas alturas en el recinto no cabía un alfiler. El público apretado a más no poder, simplemente se daba vuelta para ver al siguiente artista en el escenario que estaba detrás. Por un lado, Francisco Victoria, heredero al trono pop de Alex Anwandter y por el otro Playa Gótica, con un tono un poco más oscuro, pero target del mismo público.

La tarde pop no podía finalizar sin el ex Teleradio Donoso. Alex Anwandter puede hacer lo que quiera a estas alturas de su carrera. Como él mismo dijo entre risas, vino a reemplazar la ausencia de López y aun así llenó la sala de las artes al punto en que ni aire había para respirar. La fanaticada de Teleradio cantó a todo pulmón “Bailar y llorar” y “Éramos todos felices” como un gesto de “tolerancia hacia mis fans heterosexuales” y nadie quedó indiferente frente a la dedicatoria de “Cordillera” a los “pacos que andan matando gente”, en palabras del artista. El calor se hizo insoportable y la salida fue difícil, pero después del show de Alex ya comenzó a bajar un poco la cantidad de gente, para alivio de quienes estuvimos hasta el final. La fiesta pop siguió con Planeta No con sus ritmos pegadizos y canciones con letras que descolocan a los más convencionales. Aprovecharon de estrenar una canción nueva, “Me voy pa mi casa” y de cantar sus ya conocidas “El Campo” y “Señorita”.

Un día movido y caluroso que fue coronado por la música inclasificable de los Ases Falsos. Tocaron con tanta energía que Pulsar saltó sin parar a pesar del calor. A ellos no les importa nada, tocaron desde las canciones más ocultas del Conducción y El hombre puede como “Ivanka” y “Trato hecho”, hasta “Pacífico”: el hit que todos esperaban. A eso se sumaron canciones del último disco Mala Fama, las que los fanáticos ya se habían aprendido y cantaron con el mismo ímpetu. Un cierre potente para una tarde agotadora, pero que dejó lleno el corazón de música y tolerancia. A través de ella, hacemos espacio para personas que, tal vez, en las mismas condiciones un lunes en el metro, estaríamos maldiciendo, o para sentarnos a escuchar a esa banda a la que juramos que nunca bailaríamos, pero que a través de sus fanáticos te transmite entusiasmo y logramos empatizar con los gustos de otros. Veremos si el domingo espera con la misma buena vibra a todos los que participen de la última jornada.

>>> RESEÑA FOTOGRÁFICA DE MARÍA COLORES, SCHUSTER Y YANEY <<<

>>> RESEÑA FOTOGRÁFICA DE GIANLUCA, DENISE ROSENTHAL Y DREFQUILA <<<

>>> RESEÑA FOTOGRÁFICA DE CONSUELO SCHUSTER, RUBIO Y PLANETA NO <<<

>>> RESEÑA FOTOGRÁFICA DE ALEX ANWANDTER, PLAYA GÓTICA Y ASES FALSOS <<<

Feria Pulsar, día 2: un lugar con espacio para todos Estación Mapocho, 24 de noviembre 2018. Por Amaranta Cartes. Fotografías por Javier Martínez. Ayer vivimos la segunda jornada de la Feria Pulsar 2018, que poco tuvo de parecido con la del viernes. Podríamos decir que los asistentes se cuadruplicaron, el espacio se redujo y el calor aumentó en la misma proporción. Al rock lo reemplazó el pop y los sintetizadores en los escenarios, los hombres fueron minoría ya que aumentaron las voces femeninas. Tuvimos un día con dificultades en el desplazamiento, pero como siempre, aquí la gente se comporta de manera muy civilizada y solidaria con el otro, para que nadie se quede sin disfrutar de la música. En este evento hay espacio para todos; con esta afirmación no nos referimos solamente a las bandas que tienen la oportunidad de presentarse en escenarios tan importantes por primera vez, como Cristóbal Gacitúa que comentó al final de su show que: “ojalá nos veamos pronto en un escenario como este, porque vamos a tener que volver a los bares yo creo”, sino que también a aquellas bandas y artistas de diverso tipo que pueden darse a conocer en los stands de las universidades, las radios o los sellos discográficos. Como el caso de Pánica en el sello Somos Sur o Mera en Red Poncho Producciones. Incluso aparecieron entre los stands Paz Court y Chini and the Technicians, quienes podrían haber estado fácilmente tocando en uno de los escenarios grandes y que provocan el efecto inverso: por ser más conocidos, dan visibilidad a los stands que los acogen. Así como los músicos tienen la oportunidad de mostrarse, también la tienen los artistas visuales y diseñadores, como los de Swill Straps quienes resaltan por sus originales diseños para guitarras y bajos, o los de C.ARTE.L LATAM, que exponen serigrafías que distintos artistas han creado para diversos festivales y conciertos, la mayoría de ellas a la venta y que no dejan indiferente a nadie que pase por su costado. Pulsar es un espacio para el arte en todas sus formas, pero siempre apuntando a lo que nos convoca: la música. Comenzamos la jornada musical con Yorka, el dúo femenino que se destaca por sus suaves voces y melodías pausadas, muy similar al estilo del grupo norteamericano Warpaint; una banda que ya tiene su fanaticada y que este año estrenó su nuevo disco Humo, del cual escuchamos canciones como “Y bailamos tanto” y la homónima “Humo”, las que fueron coreadas por el público de Pulsar que hizo el esfuerzo de llegar temprano solo para verlas. Mientras tanto, afuera el calor se capeaba con WINAMP y su sonido electrónico donde ayer sonó el rock más pesado. Al mismo tiempo, María Colores tocaba en la sala de las artes, artista que tiene un estilo mucho más rockero de lo que hacen parecer sus singles y su nombre artístico. Con largos solos de guitarra y canciones bastante más progresivas que las que escuchamos en la radio, logró cautivar incluso…

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1 comentarios

  1. Y los niños del cerro?

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