Guns N’ Roses en Chile: Las deudas del rock se pagan con rock
Estadio Nacional, 29 de octubre 2016.

Por Francisco Aguilar A.
Fotografías por Katarina Benzova.

Para comenzar, debo decir de inmediato que no soy un fan acérrimo de la banda, si conozco muchos temas que acompañaron mi adolescencia, tras lo lo cual trataré de que la objetividad sea parte primordial de mi relato. La banda, con sus distintas formaciones, nos ha visitado ya en varias ocasiones. La primera, en 1992, estuvo llena de distintas situaciones que hacían mostrar la excentricidad de los artistas: problemas y golpes con la prensa, “caras pálidas” desde el balcón del hotel, demora de un par de horas en el inicio del show por supuestos problemas de alcohol y drogas de Axl, etc. Para el que es purista y espera que el espectáculo comience siempre a la hora, tal vez este no era el lugar indicado. En defensa si, de la producción del evento, cuando ellos lanzaron la gira en Chile, esto se preguntó y nos indicaron que era parte del “contrato” el respetar ciertos márgenes de respeto hacia los asistentes, dentro de éstos, el cumplir con los horarios pactados, cosa que se cumplió ayer.

Tras esa antesala, a las 20 horas en punto con un Estadio Nacional que seguía llenándose, la banda Wild Parade, abrió los fuegos. Con una propuesta de un hard rock en inglés, hicieron que la previa se hiciese más agradable. La agrupación, formada en 2011 por Sam Maquieira (The Ganjas, Yajaira), Antaños y Nes Rodríguez mostró parte de su repertorio con temas como “Suicide Politics” y “Destroy the system”, además de acompañar estos con frases como “Buena cabros, somos Wild Parade” o “Estamos en la previa de Guns N’ Roses CTM” lograron que el respetable de forma educada escuchase sus temas y aplaudieran al final de cada uno de éstos. Un show de media hora exacta, que se dio por finalizado a las 20:31 hrs.

Luego de aquella previa, con música envasada, probando instrumentos, luces de las escaleras del escenario y las distintas pantallas con videos alusivos a la banda que se venía, paso la media hora que separó los dos shows presentados. Cuando ya se acercaba la hora de inicio del plato principal, la gente comenzó con los típicos “uuuohhh, ohhh, ohhh” y algunos “C-H-I” que se escuchaban de distintas partes del recinto donde juega nuestra selección de fútbol.

A las 21:06, viéndose una pistola cargada en las pantallas y acompañada de la música clásica de Looney Tunes, la banda entra a escena generándose el desbordamiento de energía del público que estaba ya impaciente. La agrupación abrió los fuegos cantando “It`s so easy” seguido de los primeros fuegos artificiales, dando un batatazo a todos los que esperaron por años un show de los estadounidenses con su formación casi original. Los Guns N`Roses 2016 están compuestos por Axl Rose (voz), Slash (guitarra), Duff McKagan (bajo), Richard Fortus (guitarra) , Frank Ferrer (batería) , Dizzy Reed y Melissa Reese (teclados). La emoción estaba desatada, al inicio le siguió el tema “Mr. Brownstone” y “Chinese Democracy”, donde el frontman saludo a los asistentes con un tímido “Hola”.

Si bien el lugar donde me encontraba, no estaba lleno a cabalidad, hay que destacar que los sectores donde la gente puede tomar asiento estaban colmados de fans que corearon cada tema que se presentó ayer. El público era heterogéneo, desde cincuentones rockeros, vestidos con el estilo mas clásico de la banda, niños pequeños que acompañaban a sus padres, parejas, etc. pero casi todos con un denominador común, la polera con el símbolo de Armas y Rosas de la banda de Norteamérica. El show continuaba y Axl con un “Is the jungle, baby” daba el inicio al clásico “Welcome to the Jungle”, desatando la algarabía. La gente en su mayoría trataba de grabar, fotografiar lo que lograba ver para poder tener un recuerdo de esta noche en la cual cada momento que pasaba jamás podría volverse a repetir. Axl vestido de chaqueta de cuero negra, gorro y una camisa de leñador amarrada en su cintura, Slash con una polera blanca donde aparecía una versión amatoria de Minnie y Mickey Mouse, pantalones de cuero y zapatillas de lona, Duff con una polera que decía claramente “No fucks given” y el baterista Ferrer con un gorro en el que se leía la frase “Bad things” eran parte de lo que podíamos ver. La entrega de los músicos era total, el frontman con un mejor estado físico que en sus pasadas venidas recorría el escenario de un lugar a otro para que todos pudiesen verlo de distintos ángulos, Slash y sus solos de guitarra deleitaban a los más puristas, todo era perfecto. El show prosiguió con “Double Talkin’ Jive”, “Better” y “Estranged” y en un pestañear llevábamos ya cuarenta minutos de un evento que era intenso, tanto por la entrega de los ejecutores como por la respuesta de los asistentes. Hay que indicar, que si bien la voz de Axl no es lo misma de antaño, tal vez desgastada por los excesos conocidos del artista, no logra ser un factor relevante para poder quitarle méritos a lo visto ayer, ya que se ve entrega, puesta en escena potente, músicos de una calidad imponente, los que juntos logran un producto que te vuela la cabeza.

En las pantallas se mostraba un logo de neón de la banda, lo que daba pie a “Live and Let Die”, cover de Wings, seguida por “Rocket Queen”, donde Slash toma su guitarra y en conjunto con el micrófono comienza a realizar distintas distorsiones en un solo que provocó la ovación del respetable. Continuó “You Could Be Mine”, track nº 12 del álbum Use Your Illusion II y parte de la banda sonora de la película Terminator II, protagonizada por Arnold Schwarzenegger. En este minuto del show Axl presenta con un “Ladies and gentleman” a Duff McKagan quien saluda con un “Hola” y toma la voz de la banda para interpretar «You Can’t Put Your Arms Around A Memory» pegada a «New Rose». Le siguió “This I Love” donde por momentos la voz solo fue acompañada por el teclado, dando un momento de intimidad al show.

La adrenalina no bajaba y si alguien ya estaba cansado a esta hora del espectáculo, al ver a entrar a Slash con una guitarra de doble cuello e iniciar “Civil War”, debía de forma obligada volver a sintonizar la energía que se sentía en el ambiente. Axl acompañaba silbando la melodía de la canción y en las pantallas se veían imágenes alusivas a lo que la letra de la canción quiere expresar. Con gráficas de un monitor cardiaco se iniciaba “Coma” donde Rose se sienta en las escaleras para tomar un poco de aire e interpretar esta canción. El tema principal de la película El Padrino continuó con el show, “Speak Softly Love”, donde Slash volvió a realizar su enésimo solo, provocando reverencias de los que estaban apegados a las vallas papales que separaban a los músicos de su gente.

Llevando ya una hora y media de show y viéndonos en la recta final del evento, Axl presentó a cada uno de los músicos, provocando la ovación al nombrar a éstos. “Sweet Child O’ Mine” vino después de eso, haciendo que la energía se volviese a liberar en un estadio con más de cincuenta mil almas coreando uno de los temas insignes de la agrupación. Se apagan las luces y los gritos de agradecimiento del público se hacen sentir. Se encienden solo las del final del escenario donde aparecen Slash y Richard Fortus interpretando “Wish You Were Here”, en un dueto de guitarras donde éstas son la voz que canta cada una de las letras del tema de Pink Floyd. En el intertanto se instala un piano en la parte delantera del escenario, el cual acompaño la parte final del tema anterior y dio pie para interpretar “November Rain”, seguida de “Knockin’ on Heaven’s Door”, tema del galardonado por estos días, Bob Dylan. Para cerrar la parte formal del show, previo al encore vino “Nightrain”, donde los fuegos artificiales nuevamente se tomaron parte del espectáculo.

La gente expectante y pidiendo que la banda volviese a escena, deliró al ver que el tema que continuaba con el show era “Don`t cry”, canción que en lo personal me remonta a mi juventud y me recuerda mi época quinceañera, pero esa es harina de otro costal. Para finalizar la banda interpretó “The Seeker” y “Paradise City”, canción en la que saltó el confeti desde el escenario al público, seguido de los últimos fuegos de artificio para dar un cierre memorable a una noche donde si es que existía una deuda de la banda con nuestro país, está más que saldada. Una noche redonda, donde podría casi asegurar que nadie se fue disconforme con lo vivido.

Setlist
Looney Tunes
The Equalizer
It’s So Easy
Mr. Brownstone
Chinese Democracy
Welcome to the Jungle
Double Talkin’ Jive
Better
Estranged
Live and Let Die
Rocket Queen
You Could Be Mine
You Can’t Put Your Arms Around A Memory/New Rose  
This I Love
Civil War
Coma
Speak Softly Love
Sweet Child O’ Mine
Wish You Were Here
November Rain
Knockin’ on Heaven’s Door
Nightrain

Encore:
Don’t Cry
The Seeker
Paradise City

Fotografías oficiales: