Gustavo Santaolalla en el Nescafé de las Artes: Un paseo por sus caminos musicales

Gustavo Santaolalla en el Nescafé de las Artes: Un paseo por sus caminos musicales
12 de septiembre 2018.

Por Constanza Paredes.
Fotografías por Francisco Aguilar A.

Todo aquel que se haga llamar melómano no puede serlo sin antes conocer el trabajo y la trayectoria del gran Gustavo Santaolalla. Compositor, músico y productor son algunos de sus títulos y por los que ha sido premiado a nivel mundial con dos premios Oscar, un Globo de oro y muchos otros; contribuidor a la calidad y crecimiento de la música latinoamericana, ha sido el gestor de otros grandes como por ejemplo Charly García, Gustavo Cerati, Jorge González, Julieta Venegas, Jorge Drexler, por nombrar algunos, además de darle banda sonora a conocidas películas y video juegos: así de transversal es su labor y contribución.

El Teatro Nescafé de las Artes fue testigo de la puesta en escena de un show espectacular. El paseo por su trayectoria musical de décadas comenzó casi a las 21:30 de la noche, el público, quien se mostró ansioso y recatado, esperó tranquilamente la aparición del músico en escena. En un ambiente muy íntimo, con “Inti Raymi” sonando de fondo Gustavo se posicionó al centro del escenario para incorporarse a sus músicos y comenzar el espectáculo tocando “Quién es la chica” con un sonido envidiable que no todos consiguen en vivo. El juego con los variados instrumentos hizo que su espectáculo surgiera como un paseo por los más transversales estilos: rock, música latinoamericana, zamba, electro-tango y un sinfín de mezclas que dieron giros constantes y sorpresas en medio de la presentación. Antes de tocar “Y una flor” se dio el espacio para saludar y presentar su gira llamada Desandando caminos, un motivo para recorrer un poco su vida con aquello que hace desde muy chico: canciones, simplemente canciones que han surgido desde inspiraciones muy diversas, como trovadores, experiencias y viajes familiares.

La noche del miércoles se pudo presenciar una pincelada de su carrera, pasando desde sus comienzos con Arco Iris, un poco de Bajofondo, su contribución a las bandas sonoras de películas como Secreto en la montaña y el video juego Last of Us, agregándole aquellas melodías que lo marcaron como compositor y mostrar sus gustos más personales con sus creaciones de discos en solitario. En la presentación en vivo cabe destacar que ningún instrumento ni voz opaca al otro, cada matiz y cambio pueden ser percibidos, un show que muestra un cuidado muy particular por la calidad del sonido entregada por sus músicos y que todos aquellos que presenciaron su puesta en escena pudieron apreciar.

Dentro del show mencionó a Los Jaivas como ejemplo en la incursión de diferentes ámbitos de la música y cómo se indagaba en la identidad, mencionando que no era importante solo cantar en castellano sino que tocar también para descubrir aquellas fusiones entre lo que se hace con el rock y aquellos sonidos más autóctonos, diciendo así que tuvo la suerte de contar con grandes amigos al otro lado de la cordillera que le permitieron generar una especie de frente en común con todo lo que se tiene por expresar dependiendo del lugar de donde se viene, lo que llevó a la interpretación de una de sus canciones más conocidas, “Zamba”. Las letras de sus canciones no solo evocan lugares y sensaciones, además incorpora valores personales intrínsecos; habló de recuerdos particulares que inspiraron canciones como “Vecinos” y “Canción de cuna para un niño astronauta”, acompañando los intermedios entre una y una con frases como para los compañeros del sendero y dedicando “No existe fuerza en el mundo” como una canción para la integridad, lo que hizo que todo se tornara más personal.

Uno de los momentos cúlmine de la noche fue cuando en medio del show saludó afectuosamente a Jorge González, quien estaba presente, de manera casi inherente el público aplaudió y sigilosamente se fue poniendo de pie para localizarlo visualmente y aplaudirlo mucho más fuerte mientras las palabras llenas de gratitud de Gustavo seguían surgiendo en medio del discurso que haría de introducción a la interpretación de “Por Amarte”, una canción del músico chileno que estará presente en una nueva producción musical del argentino que estará cargada de covers.

La noche estuvo llena de sensaciones y nostalgia que siempre dejó espacio a una pequeña muestra de sus raíces argentinas. Su música es un estilo nuevo en sí mismo, agarrando sonidos un poco españoles, campestres con zamba y tango que descoloca a cualquier fanático por sus cambios casi imperceptibles y poco anticipables, además de incorporar en su fusión personal grandes mezclas de potente rock que acompaña de manera muy sabrosa con la batería, el piano, violín, contrabajo y por supuesto guitarra eléctrica, pasando desde lo más calmado hasta la euforia misma. Su concierto fácilmente podría haber superado las dos horas y media de presentación que dio, poco pareció importar que ya la media noche estaba marcada en los relojes de cada uno, porque cuando se habla de Gustavo Santaolalla solo se habla de calidad y de un espectáculo completo, por eso fue un acierto terminar con “Pa’ bailar” de Bajofondo, dejando así a todos deseosos de más y satisfechos con lo entregado en su concierto.

Setlist:
Inti Raymi
Quién es la chica
Y una flor
Camino
Un poquito de tu amor
Vasudeva
Zamba
Quiero llegar
Compañeros del sendero
Canción de cuna para un niño astronauta
Río de las penas
(Intervalo)
Apertura
No existe fuerza en el mundo
A solas
Todo vale
Compañeros del sendero
Paraíso sideral
Por amarte
De Ushuaia a la Quiaca
Last of us
Brokeback mountain
Hasta el día en que vuelvas
Mañana campestre
Pena en mi corazón
Vecinos
Ando rondando

Encore:
No sé qué tienen mis penas
Sudamérica
Pa´ bailar

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Gustavo Santaolalla en el Nescafé de las Artes: Un paseo por sus caminos musicales 12 de septiembre 2018. Por Constanza Paredes. Fotografías por Francisco Aguilar A. Todo aquel que se haga llamar melómano no puede serlo sin antes conocer el trabajo y la trayectoria del gran Gustavo Santaolalla. Compositor, músico y productor son algunos de sus títulos y por los que ha sido premiado a nivel mundial con dos premios Oscar, un Globo de oro y muchos otros; contribuidor a la calidad y crecimiento de la música latinoamericana, ha sido el gestor de otros grandes como por ejemplo Charly García, Gustavo Cerati, Jorge González, Julieta Venegas, Jorge Drexler, por nombrar algunos, además de darle banda sonora a conocidas películas y video juegos: así de transversal es su labor y contribución. El Teatro Nescafé de las Artes fue testigo de la puesta en escena de un show espectacular. El paseo por su trayectoria musical de décadas comenzó casi a las 21:30 de la noche, el público, quien se mostró ansioso y recatado, esperó tranquilamente la aparición del músico en escena. En un ambiente muy íntimo, con “Inti Raymi” sonando de fondo Gustavo se posicionó al centro del escenario para incorporarse a sus músicos y comenzar el espectáculo tocando “Quién es la chica” con un sonido envidiable que no todos consiguen en vivo. El juego con los variados instrumentos hizo que su espectáculo surgiera como un paseo por los más transversales estilos: rock, música latinoamericana, zamba, electro-tango y un sinfín de mezclas que dieron giros constantes y sorpresas en medio de la presentación. Antes de tocar “Y una flor” se dio el espacio para saludar y presentar su gira llamada Desandando caminos, un motivo para recorrer un poco su vida con aquello que hace desde muy chico: canciones, simplemente canciones que han surgido desde inspiraciones muy diversas, como trovadores, experiencias y viajes familiares. La noche del miércoles se pudo presenciar una pincelada de su carrera, pasando desde sus comienzos con Arco Iris, un poco de Bajofondo, su contribución a las bandas sonoras de películas como Secreto en la montaña y el video juego Last of Us, agregándole aquellas melodías que lo marcaron como compositor y mostrar sus gustos más personales con sus creaciones de discos en solitario. En la presentación en vivo cabe destacar que ningún instrumento ni voz opaca al otro, cada matiz y cambio pueden ser percibidos, un show que muestra un cuidado muy particular por la calidad del sonido entregada por sus músicos y que todos aquellos que presenciaron su puesta en escena pudieron apreciar. Dentro del show mencionó a Los Jaivas como ejemplo en la incursión de diferentes ámbitos de la música y cómo se indagaba en la identidad, mencionando que no era importante solo cantar en castellano sino que tocar también para descubrir aquellas fusiones entre lo que se hace con el rock y aquellos sonidos más autóctonos, diciendo así que tuvo la suerte de contar con grandes amigos al otro lado de la cordillera que le…

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