Hammerfall en Chile: Porque el metal es inoxidable

Hammerfall en Chile: Porque el metal es inoxidable
Club Blondie, 5 de diciembre 2017.

Por Guillermo Ziem.
Fotografías por Felipe Morales.

Club Blondie, siempre junto a los grandes espectáculos en espacios íntimos, pero no menos importantes, nuevamente nos abre sus puertas para el rock, esta vez, una noche hecha de metal, los chilenos Neogenesis junto a los suecos de Hammerfall son los llamados a remover el suelo.

Neogenesis, oriundos de Viña del Mar, nos visitan con un ruedo más de su EP de lanzamiento de 2016 titulado Desde las Cenizas, que mezcla heavy metal, power metal y, no menos importante, dando matices épicos a un álbum elaborado en tierras nacionales para mostrar que la buena factura del rock igualmente se crea en regiones.

La banda de Daniel Sandoval en voz, Carlos Silva en teclado, Raymundo Meza en bajo, Ricardo Martínez en guitarra y Patricio García en la batería, subieron a escena clavando su filoso metal justo a las 8 pm, hora indicada para comenzar con la fragua de metales. Los nacionales dieron un breve, pero descarnado recorrido por su disco debut presentando al menos 6 temas en un poco más de media hora. Los viñamarinos demostraron con fuego, potencia y humildad que eran los elegidos para la apertura del show.

Algunos minutos de espera, y la horda de público rabioso por encontrar las filosas guitarras de Oskar Dronjac y Pontus Norgren, y las melodiosas notas vocales de Joacim Cans, el arrollador bajo de Frederick Larsson y el imparable palpitar de la batería de David Wallin dieran inicio a un show altamente explosivo.

La batalla de los oriundos de Gottenburg inicia con “Hector´s Hymn”, para glorificar la senda del icono Hector (mascota), que representa a la banda y su metálica imagen, para seguir con “Riders of the Storm” y “Bring it!”, una breve pausa y el saludo correspondiente para seguir con “Blood Bound”, “Any means Necessary” y la motorizada “Renegade”, extraída del álbum del mismo título movilizan más a la banda hacia el engranaje perfecto.

Una breve interacción con el público, algo que le es muy simple a Joacim, derrochando simpatía y comodidad en el escenario, es un showman, y los demás miembros también hacen lo propio entregando energía desbordada a cada nota. “Dethrone and Defy” marca la continuidad de la marcha sobre el público, “Crimson Thunder” y “Last man Satnding”, nos advierten que estamos aún en el fragor de esta épica batalla, y queda más.

“Let the hammer Fall”, himno inconfundible de la banda acoplado perfectamente a “Built to Last”, título de su última placa (2017) refuerzan que Hammerfall es una banda a tope.

“Glory to the Brave” con una intro mezclada para concluirla completa, luego es el espacio necesario para el inicio del fin con “Origins”, “Punish and Enslave”, y luego de un merecido respiro continuo con “Hammer High”, una declaración de principios de la banda hacia sus fans, luego “Bushido”, para encender sus corazones en la despedida nunca grata, pero siempre agradecida con “Hearts of Fire”.

El show fue de factura internacional, sin dudas, una de las bandas con mayor solidez técnica que se puede ver en vivo, un grupo con un carisma fabuloso, un Oscar Dronjak que se da el espacio de premiar con su uñeta a un pequeño de, al menos, 5 años con camiseta de Iron Maiden en los hombros de su padre, y luego repartiendo uñetas al púbico durante una falla por fatiga de material. Joacim Cans, salvando un impass técnico por quedarse sin retorno y conversando animadamente con el público, estos suecos que hablan inglés en un país latino que entiende el idioma del rock, fue una situación muy grata en medio del show.

Hammerfall nos trajo los genes rockeros de las tierras nórdicas, un rock brutal, de algún tiempo anacrónico, de seres que existen porque creemos en ellos. Una banda que sin error nos habla de mitos, caballeros, batallas épicas, magia, hechizos, horcos, doncellas, y por qué no decirlo, el público chileno como la más salvaje alimaña rockera sobre el planeta.

Setlist:
Hector’s Hymn
Riders of the Storm
Bring It!
Blood Bound
Any Means Necessary
Renegade
Dethrone and Defy
Crimson Thunder
Last Man Standing
Let the Hammer Fall
Built to Last
Glory to the Brave (Medley)
Glory to the Brave
Origins
Punish and Enslave

Encore:
Hammer High
Bushido
Hearts On Fire
Outro

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Hammerfall en Chile: Porque el metal es inoxidable Club Blondie, 5 de diciembre 2017. Por Guillermo Ziem. Fotografías por Felipe Morales. Club Blondie, siempre junto a los grandes espectáculos en espacios íntimos, pero no menos importantes, nuevamente nos abre sus puertas para el rock, esta vez, una noche hecha de metal, los chilenos Neogenesis junto a los suecos de Hammerfall son los llamados a remover el suelo. Neogenesis, oriundos de Viña del Mar, nos visitan con un ruedo más de su EP de lanzamiento de 2016 titulado Desde las Cenizas, que mezcla heavy metal, power metal y, no menos importante, dando matices épicos a un álbum elaborado en tierras nacionales para mostrar que la buena factura del rock igualmente se crea en regiones. La banda de Daniel Sandoval en voz, Carlos Silva en teclado, Raymundo Meza en bajo, Ricardo Martínez en guitarra y Patricio García en la batería, subieron a escena clavando su filoso metal justo a las 8 pm, hora indicada para comenzar con la fragua de metales. Los nacionales dieron un breve, pero descarnado recorrido por su disco debut presentando al menos 6 temas en un poco más de media hora. Los viñamarinos demostraron con fuego, potencia y humildad que eran los elegidos para la apertura del show. Algunos minutos de espera, y la horda de público rabioso por encontrar las filosas guitarras de Oskar Dronjac y Pontus Norgren, y las melodiosas notas vocales de Joacim Cans, el arrollador bajo de Frederick Larsson y el imparable palpitar de la batería de David Wallin dieran inicio a un show altamente explosivo. La batalla de los oriundos de Gottenburg inicia con “Hector´s Hymn”, para glorificar la senda del icono Hector (mascota), que representa a la banda y su metálica imagen, para seguir con “Riders of the Storm” y “Bring it!”, una breve pausa y el saludo correspondiente para seguir con "Blood Bound", “Any means Necessary” y la motorizada “Renegade”, extraída del álbum del mismo título movilizan más a la banda hacia el engranaje perfecto. Una breve interacción con el público, algo que le es muy simple a Joacim, derrochando simpatía y comodidad en el escenario, es un showman, y los demás miembros también hacen lo propio entregando energía desbordada a cada nota. “Dethrone and Defy" marca la continuidad de la marcha sobre el público, “Crimson Thunder” y “Last man Satnding”, nos advierten que estamos aún en el fragor de esta épica batalla, y queda más. “Let the hammer Fall”, himno inconfundible de la banda acoplado perfectamente a "Built to Last", título de su última placa (2017) refuerzan que Hammerfall es una banda a tope. “Glory to the Brave” con una intro mezclada para concluirla completa, luego es el espacio necesario para el inicio del fin con “Origins”, “Punish and Enslave”, y luego de un merecido respiro continuo con “Hammer High”, una declaración de principios de la banda hacia sus fans, luego “Bushido”, para encender sus corazones en la despedida nunca grata, pero siempre agradecida con “Hearts of Fire”. El show…

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