Jack White en Toronto: Conectados por la música

Jack White en Toronto: Conectados por la música
Budweiser Stage, 9 de junio 2018.

Por Bernardita Ponce.
Fotos por David James Swanson (http://jackwhiteiii.com/).

Se anunciaba un show libre de celulares: ese era el mandato de Jack White para la nueva gira que comenzó en Atlanta (EE.UU) en mayo de este año y que lo traería, con un nuevo disco bajo el brazo, de regreso a Toronto, una ciudad que tiene un particular fanatismo por el nacido en Detroit, Michigan (EE.UU).

Al ingresar al Budweiser Stage, lugar elegido para la cita, nos esperaban personal de la producción con unas bolsas herméticas de la empresa overyondr.com destinadas a bloquear tu teléfono para que no lo pudieras sacar durante el show, algo que sólo estaba permitido en algunas zonas previamente delimitadas a las que podías ir y revisar tu celular en caso de emergencia. Luego de acatar la regla establecida previamente, las más de 15 mil personas que asistieron la noche del sábado 9 de junio, estaban listas y dispuestas para disfrutar de una velada de rock.

A las 19:45 en punto subió a escena Radkey, banda compuesta por tres hermanos de la ciudad de St. Joseph, Missouri (EE.UU), que con sus sonidos hardcore, rock y algo punk sorprendieron a la multitud que respondió con aplausos tras cada canción. Más menos 45 minutos en escena bastaron para dejar al público preparado para disfrutar del show estelar.

Una pantalla que proyectaba la imagen de una consola de sonido y un reloj marcador nos anunciaban que el show estaba pronto a comenzar. Con un 3,2,1 y el sonido de “Over and Over and Over” de su nuevo álbum, Boarding House Reach, subió a escena Jack White y sus cuatro compañeros, perfectamente elegidos: en los teclados Neal Evans y Quincy McCrary, en la batería, Carla Azar y en el bajo su amigo de la infancia Dominic Davis. Una excelente apertura con los sonidos del nuevo trabajo de White que ha recibido diversas críticas, pero que en vivo nos deja ver que, a veces, correr riesgos vale la pena.

Con un público libre de teléfonos, sin que nadie interrumpiera la visión del resto, la atención estaba concentrada totalmente en White, que continuaba su show con la energía de “Corporation” que suena monstruosa, para seguir con una de The White Stripes, “Dead Leaves and the Dirty Ground”, que pone felices a los melancólicos de la banda y que, con la nueva adaptación sonora que significa este tour, agregó una nueva característica.

Continuaban los sonidos de “Lazaretto”, que también tenía una nueva versión, distinta a la que pudimos apreciar en sus recitales en Santiago el año 2015. Esta vez el disco Boarding House Reach se apoderaba de toda su nueva puesta en escena, una apuesta diferente, con una sólida banda de soporte que sorprendió a los asistentes.

Continuaban dos clásicos de The White Stripes: “I Think I Smell a Rat” y “Little Bird”, temas que contaron con toda la energía de la baterista Carla Azar que cumplió un rol fundamental en los nuevos y antiguos sonidos de las canciones. Y para que todos estuvieran felices, también interpretaría un clásico de la banda The Dead Weather, así sonaba “Cut Like a Buffalo” a la que también sumó una canción de su proyecto The Raconteurs, “Steady As She Goes”, de tal forma que escuchamos parte esencial de la carrera de White.

Cerrando el set principal (casi en la mitad del show, algo nuevo para mí), la banda tocó “I’m Slowly Turning into You” de The White Stripes con gran energía y miles de sonrisas a su alrededor. Sin embargo, la velada no había terminado, luego de unos minutos regresaron a escena para interpretar las siguientes ocho canciones que tenían programadas. Con la gran actitud de White y compañía, sería el momento de “Sixteen Saltines”, “Respect Commander” y “That Black Bat Licorice” todas de su carrera solista, a las que se sumaría la potencia de “Fell in Love With a Girl” e “Icky Thump” de su antigua banda The White Stripes.

La jornada llegó a la calma con la excelente y cautivante interpretación de “Connected By Love”, que sorprende tanto en el disco como en vivo y, para finalizar la noche, una sorpresa para todos: “Seven Nation Army” con un Jack White enérgico y disfrutando de la velada con toda la potencia de su guitarra, quizás en una de las ciudades que más quieren su música y donde su disco ha llegado a ser el número 1 en ventas. Tras 2 horas de rock y 25 canciones que se pasearían por lo nuevo y antiguo del trabajo de White, el artista se despidió saltando sobre el escenario y alentando a la multitud de diversas generaciones que se reunieron para ser parte de este tour por América del Norte, que finaliza el próximo 23 de junio en Pasadena, California, para continuar en los próximos meses por Europa. Un show del que todos salieron comentando lo espectacular que había sido. Creo que pocas veces había visto tanta gente contenta. No sé si el estar sin celular favoreció aquello, pero fue una velada donde todos estaban conectados por la música y eso fue único.

Setlist:
Over and Over and Over
Corporation
Dead Leaves and the Dirty Ground (The White Stripes)
Lazaretto
I Think I Smell a Rat (The White Stripes)
Little Bird (The White Stripes)
Just One Drink
Hotel Yorba (The White Stripes)
Hypocritical Kiss
High Ball Stepper
My Doorbell (The White Stripes)
Humoresque
Love Interruption
I Cut Like a Buffalo (The Dead Weather)
Get in the Mind Shaft
I’m Slowly Turning Into You (The White Stripes)

Encore:
Sixteen Saltines
Respect Commander
That Black Bat Licorice
Fell in Love With a Girl (The White Stripes)
Ice Station Zebra
Steady, as She Goes (The Raconteurs)
Icky Thump (The White Stripes)
Connected by Love
Seven Nation Army (The White Stripes)

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Jack White en Toronto: Conectados por la música Budweiser Stage, 9 de junio 2018. Por Bernardita Ponce. Fotos por David James Swanson (http://jackwhiteiii.com/). Se anunciaba un show libre de celulares: ese era el mandato de Jack White para la nueva gira que comenzó en Atlanta (EE.UU) en mayo de este año y que lo traería, con un nuevo disco bajo el brazo, de regreso a Toronto, una ciudad que tiene un particular fanatismo por el nacido en Detroit, Michigan (EE.UU). Al ingresar al Budweiser Stage, lugar elegido para la cita, nos esperaban personal de la producción con unas bolsas herméticas de la empresa overyondr.com destinadas a bloquear tu teléfono para que no lo pudieras sacar durante el show, algo que sólo estaba permitido en algunas zonas previamente delimitadas a las que podías ir y revisar tu celular en caso de emergencia. Luego de acatar la regla establecida previamente, las más de 15 mil personas que asistieron la noche del sábado 9 de junio, estaban listas y dispuestas para disfrutar de una velada de rock. A las 19:45 en punto subió a escena Radkey, banda compuesta por tres hermanos de la ciudad de St. Joseph, Missouri (EE.UU), que con sus sonidos hardcore, rock y algo punk sorprendieron a la multitud que respondió con aplausos tras cada canción. Más menos 45 minutos en escena bastaron para dejar al público preparado para disfrutar del show estelar. Una pantalla que proyectaba la imagen de una consola de sonido y un reloj marcador nos anunciaban que el show estaba pronto a comenzar. Con un 3,2,1 y el sonido de "Over and Over and Over” de su nuevo álbum, Boarding House Reach, subió a escena Jack White y sus cuatro compañeros, perfectamente elegidos: en los teclados Neal Evans y Quincy McCrary, en la batería, Carla Azar y en el bajo su amigo de la infancia Dominic Davis. Una excelente apertura con los sonidos del nuevo trabajo de White que ha recibido diversas críticas, pero que en vivo nos deja ver que, a veces, correr riesgos vale la pena. Con un público libre de teléfonos, sin que nadie interrumpiera la visión del resto, la atención estaba concentrada totalmente en White, que continuaba su show con la energía de “Corporation" que suena monstruosa, para seguir con una de The White Stripes, "Dead Leaves and the Dirty Ground”, que pone felices a los melancólicos de la banda y que, con la nueva adaptación sonora que significa este tour, agregó una nueva característica. Continuaban los sonidos de “Lazaretto”, que también tenía una nueva versión, distinta a la que pudimos apreciar en sus recitales en Santiago el año 2015. Esta vez el disco Boarding House Reach se apoderaba de toda su nueva puesta en escena, una apuesta diferente, con una sólida banda de soporte que sorprendió a los asistentes. Continuaban dos clásicos de The White Stripes: “I Think I Smell a Rat” y “Little Bird”, temas que contaron con toda la energía de la baterista Carla Azar que cumplió un rol…

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Bernardita Ponce

Periodista 🇨🇱 #doglover🐶 #patiperra☀️ ❤️❤️ la música, el cine, el yoga, andar en bici, el sour y la #UC. Moviendo mi vida con Parlante.cl

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