Por Mackarena León.

Juan García García en su adolescencia optó por un camino fácil, viéndose involucrado en un asalto con secuestro que lo llevó a la cárcel. Fue ahí donde tuvo que crecer y luchar por sobrevivir. Luego de 20 años y un día, con dos homicidios a cuestas y una ciudad totalmente distinta, vuelve a sentir su ansiada libertad.

Es así como comienza la tan esperada secuela de la famosa y aclamada cinta “Johnny 100 pesos”, dirigida por Gustavo Graef y Patricio Lynch. Cuenta la historia de un Johnny reformado, que aprendió un oficio y que sólo quiere enmendar su camino cuidando a su madre. Pero hay un gran detalle que el personaje no se espera, ahora tiene un hijo fruto del amorío que tuvo con Patty (la secretaria del video club). Su nombre es Juan, quien a sus 20 años está involucrado en asuntos peligrosos y que lo llevarán por un camino sin retorno. Es en este punto donde el padre desconocido y algo introvertido, comienza a perpetrar acciones para salvaguardar la integridad del joven, quien se ve sometido a variadas situaciones en las que sin su padre, habría terminado muy, muy mal.

Lucas Bolvarán, es quien encarna al hijo del ex presidiario. Un chico con sueños rotos que se dejó llevar por el dinero fácil. Interpretando a la perfección a un joven rebelde que no mide sus actos y que se siente tan ajeno a la vida que vivió su padre, sin saber que está a un paso de caer en el abismo. Destaco también la actuación de Luciana Echeverría, quien juega un papel fundamental en la trama de la cinta, ya que se mueve en un ambiente sórdido y sin escrúpulos, sorprendiendo con su actuación. Pero sin duda la estrella del film es Armando Araiza, actor mexicano quien también encarnó al personaje en 1993. Un hombre firme, que transmite la madurez y seriedad de un mortal que ha sobrevivido a los embates de la cárcel, generando gran expectación y emoción al ver que los años no pasan en vano, que el chico de diecisiete años inseguro y que no sabía empuñar un arma, se ha convertido en todo un hombre al que no le tiembla la mano.

Así como la primera película se ambienta en la transición democrática, retratando la crisis social y la manipulación de los medios de comunicación. Esta nueva versión se ambienta en el Chile actual (cuando aún existían los teléfonos públicos), plasmando la sociedad consumista y altanera, en donde las cosas materiales transforman a los débiles en muñecos y a los poderosos en villanos sin ley. Una historia llena de emoción, romance, sorpresa y acción, en donde el protagonista demuestra todo lo que ha aprendido privado de libertad, que los 20 años no pasaron en vano y que hará todo para salvar a su hijo.

Es importante aclarar que no es necesario haber visto la primera parte, ya que es una historia totalmente anexa, como lo planteo Graef en una entrevista. No obstante, el haber visto el inicio de la historia, te genera emoción y grandes expectativas de saber qué pasará ahora, además que la música a cargo de Andrés Pollak trae a tu mente imágenes de la cinta anterior, generando una sinfonía moderna que se acopla a la perfección con el ambiente y las escenas. Sin duda una película para ser vista por todos y para todos, sobre todo para aquellos que consideran que Johnny es la leyenda que vivirá en la mente de los noventeros. En cines desde hoy 31 de Agosto.

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