Pain of Salvation en Blondie: La fusión de los metales subterráneos

Pain of Salvation en Blondie: La fusión de los metales subterráneos
3 de mayo 2018.

Por Guillermo Ziem.
Fotografías por Javier Martínez.

La noche del jueves en Club Blondie tuvimos la suerte de presenciar una jornada especial en coordenadas de rock. Pain of Salvation volvió a visitarnos en el marco de su tour 2018 In The Passing Light of Day. Un local lleno, mucha gente variada y todos preparados para recibir la embestida de esta gran banda y, para dar soporte a dicha mole rockera, la producción del evento se valió de los nacionales Claudio Cordero Trío quienes con este formato demostraron que lo que hacen es metal progresivo de alto impacto, valiéndose de bases programadas y perfectamente sincronizadas con los instrumentos en escena, logrando romper el hielo sin astillas ni congelación y dejando al ansioso público en estado de suspensión, intentando comprender cada nota que los nacionales interpretaron con la delicadeza de las máquinas y que Cordero con su guitarra y sus músicos nos compartieron de manera perfecta.

Además de Claudio Cordero, estuvo presente en la apertura Lechuga. Banda en formato de power trío que, sin serlo (pese a ser tres instrumentistas sobre el escenario) aparecieron encabezados por el polifacético Benjamín Lechuga en guitarra y acompañado por sus músicos Marco Sánchez en el bajo y Felipe Cortés en la batería. Esta triada se ganó sin pudor el reconocimiento del público que les hizo ya un espacio entre los preferidos de los fanáticos del rock. Lechuga, en su estilo particular fusiona rock, jazz, funk y varios estilos más y se pasearon por su material más reciente, The Search (part 3), para demostrar nuevamente que en Chile hay rock fusión del bueno y con estilo propio. No podemos dejar de mencionar que se mantienen vigentes en un estilo propio dentro del espectro del metal fusión, marcando tendencia de forma importante.

Un dato anecdótico es que quien se repite en la apertura del show principal es el baterista Felipe Cortés, un gran músico a cargo de la percusión tanto en Claudio Cordero Trío, como en Lechuga y, desde su espacio tras la jaula, shell pad y platos en cantidad industrial, nos demuestra que tiene la fórmula y pericia para usarlos. Una gran apertura para el plato principal.

Pain of Salvation, banda sueca que desde su génesis, hace casi tres décadas, considerando que es un impulso de Daniel Gildenlöw cuando apenas tenía 11 años, pero que recién se materializó hace 20 en su primer álbum, fueron el plato fuerte para un show simplemente genial. La banda está en su etapa sudamericana del In The Passing Light of Day Tour 2018 con el agregado de la participación y reincorporación de su guitarrista histórico Johan Hallgren, y con el resto de la compañía: Léo Margarit en batería, Gustaff Hielm en el bajo y Daniel Karlsson en los sintetizadores, la banda nos remeció desde el momento en que subieron al escenario. El local lleno, los fanáticos multi etarios, multigénero y hasta multinacionales ya sabían qué esperar, un gran espectáculo.

Y así fue, la banda partió con “Full Trotle Tribe” en un estallido contenido por años desde los fans, una bomba que realmente para quien es neófito en el tema sabrá reconocer que impactó. Luego interpretaron “Reasons” y “Meaningless” para un público extasiado de la energía del grupo. En una de sus tantas intervenciones de la noche, Daniel Gildenlöw relató que el tema que venía se lo pidieron los fans en el meeting previo al show, esto desató la locura y demostró la cercanía con la fanaticada al complacerlos con “A trace of Blood”, tema que según el frontman no era parte del setlist, nobleza sobre la mesa. La banda continúa su espectáculo con “Rope Ends” y “Beyond the Pale”, un show que se lleva por delante cualquier prejuicio y que, sin dudas, nos mostró una agrupación sólida, vigorosa y llena de estilos enmarcados en el rock, que suena a guiños de otras bandas, pero que se fusiona en un metal propio.

En la continuidad del show, Pain of Salvation desplegó toda su artillería y las más finas joyas repartidas en sus once álbumes de estudio y que llevaron al escenario en Blondie, pero su foco fueron principalmente seis discos, dispersos en el tiempo de carrera musical, pero que dan continuidad al espectáculo, “Inside Out”, “Silent Gold” y “On a Tuesday” fueron los puntos más álgidos del show y dieron espacio para el merecido descanso para retornar con “Inside” y, finalmente, concluir el show con “In The Passing Light Day”.

El pasado y tan esperado show de Pain of Salvation, suecos que saben hacer un estilo muy particular dentro del metal y se ganan su espacio en los corazones de sus fans, fue emotivo y tremendamente cercano con el público, demostraron dedicación y pasión por lo que hacen. Quizás Daniel Gildenlöw lo soñó y sus compañeros de andanzas también, pero es una pasión que se cultivó desde que eran niños. Hoy la prolongan y regalan a su público con toda su dedicación. Una mezcla perfecta de rudeza y estilo llena de pasión por el rock.

Setlist:
Full Throttle Tribe
Reasons
Meaningless
Linoleum
A Trace of Blood (petición especial)
Rope Ends
Beyond the Pale
Kingdom of Loss
Inside Out
Ashes
Silent Gold
On a Tuesday

Encore:
Spirit of the Land
Inside
The Passing Light of Day

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>>> REVISA NUESTRA RESEÑA FOTOGRÁFICA DE LECHUGA Y CLAUDIO CORDERO TRÍO <<<

Pain of Salvation en Blondie: La fusión de los metales subterráneos 3 de mayo 2018. Por Guillermo Ziem. Fotografías por Javier Martínez. La noche del jueves en Club Blondie tuvimos la suerte de presenciar una jornada especial en coordenadas de rock. Pain of Salvation volvió a visitarnos en el marco de su tour 2018 In The Passing Light of Day. Un local lleno, mucha gente variada y todos preparados para recibir la embestida de esta gran banda y, para dar soporte a dicha mole rockera, la producción del evento se valió de los nacionales Claudio Cordero Trío quienes con este formato demostraron que lo que hacen es metal progresivo de alto impacto, valiéndose de bases programadas y perfectamente sincronizadas con los instrumentos en escena, logrando romper el hielo sin astillas ni congelación y dejando al ansioso público en estado de suspensión, intentando comprender cada nota que los nacionales interpretaron con la delicadeza de las máquinas y que Cordero con su guitarra y sus músicos nos compartieron de manera perfecta. Además de Claudio Cordero, estuvo presente en la apertura Lechuga. Banda en formato de power trío que, sin serlo (pese a ser tres instrumentistas sobre el escenario) aparecieron encabezados por el polifacético Benjamín Lechuga en guitarra y acompañado por sus músicos Marco Sánchez en el bajo y Felipe Cortés en la batería. Esta triada se ganó sin pudor el reconocimiento del público que les hizo ya un espacio entre los preferidos de los fanáticos del rock. Lechuga, en su estilo particular fusiona rock, jazz, funk y varios estilos más y se pasearon por su material más reciente, The Search (part 3), para demostrar nuevamente que en Chile hay rock fusión del bueno y con estilo propio. No podemos dejar de mencionar que se mantienen vigentes en un estilo propio dentro del espectro del metal fusión, marcando tendencia de forma importante. Un dato anecdótico es que quien se repite en la apertura del show principal es el baterista Felipe Cortés, un gran músico a cargo de la percusión tanto en Claudio Cordero Trío, como en Lechuga y, desde su espacio tras la jaula, shell pad y platos en cantidad industrial, nos demuestra que tiene la fórmula y pericia para usarlos. Una gran apertura para el plato principal. Pain of Salvation, banda sueca que desde su génesis, hace casi tres décadas, considerando que es un impulso de Daniel Gildenlöw cuando apenas tenía 11 años, pero que recién se materializó hace 20 en su primer álbum, fueron el plato fuerte para un show simplemente genial. La banda está en su etapa sudamericana del In The Passing Light of Day Tour 2018 con el agregado de la participación y reincorporación de su guitarrista histórico Johan Hallgren, y con el resto de la compañía: Léo Margarit en batería, Gustaff Hielm en el bajo y Daniel Karlsson en los sintetizadores, la banda nos remeció desde el momento en que subieron al escenario. El local lleno, los fanáticos multi etarios, multigénero y hasta multinacionales ya sabían qué esperar,…

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