Strung Out en Chile: Nunca es tarde para la revancha

Strung Out en Chile: Nunca es tarde para la revancha
Ex Domo San Diego, 5 de diciembre 2017.

Por Francisca Neira.
Fotografías por Víctor Santibáñez.

Anoche se vivió en Santiago una de las fechas más importantes de este año para la escena hardcore nacional, ya que se presentó la banda estadounidense Strung Out, en el que fue su segundo concierto en nuestro país.

A eso de las 20:10 horas, salió al escenario del Domo San Diego la primera banda de la jornada, Childdish, quienes se presentaron ante un público prácticamente inexistente, pero que aplaudió cada uno de la decena de temas que los nacionales ejecutaron en algo más de media hora. El arrollador hardcore del grupo abrió los fuegos de la noche con un sonido impecable, un discurso contestatario por naturaleza y una actitud que quedó más que demostrada con la performance de Diego Aravena, ex baterista del conjunto que reemplazó muy correctamente a Jorge Morales, vocalista original quien por problemas laborales no pudo asistir a la cita musical.

Al terminar la presentación de Childdish, quienes cerrarán el año con una fecha agendada para el 15 de diciembre, el local de San Diego comenzó a llenarse paulatinamente, hasta prácticamente su máxima capacidad. La expectación por el plato fuerte de la noche crecía, y un corte de luz creo un silencio casi absoluto que duró tan sólo unos segundos.

A las 21:20 horas, los californianos subieron al escenario y sólo bastaron los dos primeros acorde de “Everyday” para que se formara un mosh, que ocupó todo el espacio frente al escenario y que giraba a una velocidad que pocos pudieron aguantar de principio a fin sin descansar en algún momento.

Al cantar “Rebellion of the Snakes”, Jason Cruz, vocalista emblemático de la banda, levantó una bandera chilena que quedaría colgada de los amplificadores por todo el resto del show, lo que fue aplaudido por un público que rápidamente pasó saltar y seguir girando a la misma velocidad que los músicos interpretaban las canciones.

Ese fue el ambiente que predominó durante todo el concierto, en el que sonaron temas como “Too close”, “Soulmate”, “Solitaire” y “Firecracker”, entre otros, y que significó un recorrido por el trabajo musical de la banda, que ya tiene casi 30 años de trayectoria musical y nueve discos de estudio.

La temperatura del recinto subía a cada segundo, empujada por la adrenalina que la presentación de Strung Out parecía imprimir en cada uno de los presentes, quienes corearon a todo pulmón cada tema que sonó durante la noche. Los músicos, por su parte, se veían tan emocionados como la audiencia, fotografiando al público y llamando a saltar y girar cada vez que parecía haber un momento de calma. La emoción que los californianos exudaban quedó más que demostrada cuando el baterista Jordan Burns, rompió la caja con la que estaba tocando, mostrándola como si fuera un trofeo de guerra.

Si hay algo que aprecio mucho en Strung Out, es la capacidad de rescatar sus influencias y orígenes musicales e incluirlos en su repertorio, de manera sólida y sin que opaque el trabajo propio que, como banda, realizan. Anoche no fue la excepción y el encore del show consideró covers de NOFX y Black Sabbath, además de un guiño a Billy Idol durante el concierto, el que fue aplaudido y coreado por todos los presentes.

Si bien, la primera presentación en Chile de Strung Out en 2016 no resultó como se esperaba, en términos de cantidad de público, esta vez lograron un éxito rotundo no sólo en convocatoria sino también en cuanto a la respuesta de los presentes frente a la entrega de los músicos, quienes notaron de inmediato la devoción con la que fueron recibidos esta vez y que, incluso, llevó al bajista, Chris Aiken, a soltar su instrumento y lanzarse a los brazos del público en un crowd surfing que quedará para la historia de los shows en vivo en nuestras tierras.

Finalmente, Strung Out tuvo la revancha que se merecía en nuestro país. Y estamos todos agradecidos.

Setlist:
Everyday
Rebellion of the snakes
The animal and the machine
Too close to see
Dead spaces
Soulmate
Monster
Cult
Nowheresvill
Deville
Virginia
Solitaire
Firecracker
Mind of my own
Ultimate
The misanthropic principle
Matchbook

>>> REVISA NUESTRA RESEÑA FOTOGRÁFICA DE CHILDDISH PINCHANDO EN ESTE TEXTO <<<

>>> REVISA NUESTRA RESEÑA FOTOGRÁFICA DE STRUNG OUT PINCHANDO EN ESTE TEXTO <<<

Strung Out en Chile: Nunca es tarde para la revancha Ex Domo San Diego, 5 de diciembre 2017. Por Francisca Neira. Fotografías por Víctor Santibáñez. Anoche se vivió en Santiago una de las fechas más importantes de este año para la escena hardcore nacional, ya que se presentó la banda estadounidense Strung Out, en el que fue su segundo concierto en nuestro país. A eso de las 20:10 horas, salió al escenario del Domo San Diego la primera banda de la jornada, Childdish, quienes se presentaron ante un público prácticamente inexistente, pero que aplaudió cada uno de la decena de temas que los nacionales ejecutaron en algo más de media hora. El arrollador hardcore del grupo abrió los fuegos de la noche con un sonido impecable, un discurso contestatario por naturaleza y una actitud que quedó más que demostrada con la performance de Diego Aravena, ex baterista del conjunto que reemplazó muy correctamente a Jorge Morales, vocalista original quien por problemas laborales no pudo asistir a la cita musical. Al terminar la presentación de Childdish, quienes cerrarán el año con una fecha agendada para el 15 de diciembre, el local de San Diego comenzó a llenarse paulatinamente, hasta prácticamente su máxima capacidad. La expectación por el plato fuerte de la noche crecía, y un corte de luz creo un silencio casi absoluto que duró tan sólo unos segundos. A las 21:20 horas, los californianos subieron al escenario y sólo bastaron los dos primeros acorde de “Everyday” para que se formara un mosh, que ocupó todo el espacio frente al escenario y que giraba a una velocidad que pocos pudieron aguantar de principio a fin sin descansar en algún momento. Al cantar “Rebellion of the Snakes”, Jason Cruz, vocalista emblemático de la banda, levantó una bandera chilena que quedaría colgada de los amplificadores por todo el resto del show, lo que fue aplaudido por un público que rápidamente pasó saltar y seguir girando a la misma velocidad que los músicos interpretaban las canciones. Ese fue el ambiente que predominó durante todo el concierto, en el que sonaron temas como “Too close”, “Soulmate”, “Solitaire” y “Firecracker”, entre otros, y que significó un recorrido por el trabajo musical de la banda, que ya tiene casi 30 años de trayectoria musical y nueve discos de estudio. La temperatura del recinto subía a cada segundo, empujada por la adrenalina que la presentación de Strung Out parecía imprimir en cada uno de los presentes, quienes corearon a todo pulmón cada tema que sonó durante la noche. Los músicos, por su parte, se veían tan emocionados como la audiencia, fotografiando al público y llamando a saltar y girar cada vez que parecía haber un momento de calma. La emoción que los californianos exudaban quedó más que demostrada cuando el baterista Jordan Burns, rompió la caja con la que estaba tocando, mostrándola como si fuera un trofeo de guerra. Si hay algo que aprecio mucho en Strung Out, es la capacidad de rescatar sus influencias y orígenes musicales…

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