Ases Falsos y El sueño de Daniel en el Teatro Cariola: Una comedia musical desde el concepto
14 de julio 2017.

Por Johanna Dagnino.
Fotografías por María Loreto Plaza.

El Teatro Cariola ya se siente como una casa para los Ases Falsos, es que la banda ha estado ya en otras dos oportunidades (2015 y 2016) aquí y lo ha repletado. La noche de este viernes 14 no fue la excepción. Un Cariola lleno recibió a la banda y su primera comedia musical, en donde, tal como ellos prometieron, tocaron sus éxitos conocidos y los menos conocidos también. La invitación estaba hecha para las 21 horas, pero las puertas abrieron una hora antes. Ya para las 20:30 el lugar estaba repleto con un público en su mayoría joven, pero que, desde afuera, sólo tenían en común dos cosas: Pertenecer a una generación y los Ases Falsos.

Puntualmente a las 21 horas se apagan las luces y se inicia la proyección. La primera parte de la noche se centró en este corto en el cual Daniel (de la Fuente) se caracteriza como un oficinista promedio, con traje promedio, con una vida promedio. Lo único extraordinario en la vida de Daniel era un sueño que, por la última semana, había tenido cada noche: Él y su compañero de oficina tocaban en una banda de rock. Dentro de la rutina y lo apesadumbrado que es el ritmo de vida de este Daniel, espera el día para poder volver a soñar. De a poco empiezan a aparecer en escena los distintos integrantes de la banda, en la cotidianidad del protagonista; se trata de un video de factura intencionalmente aficionada, con aires a proyecto escolar, que hace reír y reaccionar a la audiencia. Todo termina cuando Daniel se desvanece en un Taxi y luego aparece vagando por las calles del centro, enajenado, hasta llegar a las afueras del Teatro Cariola. En este punto, entre el público, en la realidad de la noche del 14 de julio, se abre la cortina del fondo y entre el público aparece Daniel, quien avanza hasta el escenario, toma las baquetas y se sitúa en la batería. Uno a uno, toman posición los cuatro miembros restantes de los Ases, recibiendo al mismo tiempo los gritos eufóricos del público que los esperaba.

Inician con un cover de Magneto. Suena “Vuela, vuela” y el público inicia el baile meneándose de un lado para otro alzando alternadamente los brazos. Una de las cosas que me llamó la atención en la noche, es que cada banda genera un baile particular en sus fanáticos, que se repite sistemáticamente a modo de ritual; con los Ases Falsos ocurrió así, tal cual: cada canción fue bailada con este mismo movimiento en distintas velocidades. Empieza a sonar “Búscate un lugar para ensayar” y Briceño salta del escenario, se encarama en el palco lateral derecho y camina por el borde de la baranda. Desde arriba baja ese vértigo para hablar fuerte y claro. Continúan con un éxito probado de tiempos pasados: “2022” de Fother Muckers. Briceño, aún en el palco, se sienta con un pie colgando, con la espalda apoyada en el muro y nos da serenata desde ahí, creando una postal que fue retratada por una multitud de celulares que se apuraron en surgir desde los bolsillos de los asistentes para no perderse la escena mientras el escenario brillaba a un costado con la banda en rojo.

Para “Fría”, Briceño regresa con sus compañeros al escenario. Continúan con “Subyugado” y el público deja en claro algo que ya habían demostrado en los temas anteriores: estaban ahí para cantar con todo lo que sus voces le permitieran cada palabra de cada canción. El tema es acompañado por palmas en el aire al ritmo de la batería, el vocalista deja de cantar, los instrumentos siguen y es el público el encargado de seguir: suena como si tuviesen amplificación conectada, con una claridad y modulación tremenda en medio de luces verdes. El escenario se torna anaranjado y suena “Más se fortalece”, el público reduce la velocidad, pero el baile y el canto siguen, gritan con fuerza cada “más”. Para el siguiente tema, una intro más movida para “Mantén la conducción”, todos saltan frenéticamente con los brazos en el aire y se abre un paraguas en medio del público que se ilumina a tono con el rojizo del escenario. Continúan con “La Gran Curva» y vuelven al gran protagonista de la noche, su último disco El hombre puede, para tocar “Antes sí, ahora no”. Retornamos a ese pasado con “Tranquilo hombre del espacio”, otro tema de los Fother Muckers de su disco El paisaje salvaje (2010), y que no suele aparecer con la misma frecuencia que otros temas de la banda anterior de los Ases.

Se abre un espacio y la banda, tras tocar 10 temas al hilo, habla por primera vez, para hablar de lo que estar nuevamente en el Cariola, como ositos que regresan su casa. Tras la breve intervención, se abre un nuevo “momento celular” para los asistentes y la banda toca “Simetría”, cambia totalmente la atmósfera, pero el público sigue acompañando el compás y las letras, cantando desde sus estómagos “quiéreme como te quiero, sé que lo valdría”. Continúa el mismo ambiente con “Niña, por favor” y es el gran cese que tiene el baile para dar paso al vaivén de un lado a otro siguiendo lo dulce que es la melodía de este tema. En la misma línea aparece “Jhendelyn”, el ambiente está calmo y la gente sigue coreando palabra a palabra como si se tratara de un karaoke, o como si fueran parte de los efectos de sonido de los Ases Falsos.

Suena “Sal de ahí” y vuelve la energía y los brazos en el aire. El escenario se torna violáceo y para dar ambiente suena “Mucho más mío”, se escucha fuerte y claro con marcado énfasis en frases como “no lo fuerces, se va a romper, a quebrar” y “sin quererlo te conquisté”. Suena el teclado e inicia “Cae la cortina” canción tras la cual la banda aprovecha de hablar de cómo han sido las luces en sus otras visitas al Cariola y agradecen a su Iluminadora porque “están bien” ya que uno suele “esconder las imperfecciones en el clóset”. Nuevamente, aprovechando la pausa, re retoma la música con calma pero el público insiste en saltar mecánicamente cada canción. Suenan “Venir es fácil” (de su primer disco, Juventud Americana) e “Ivanka”. Los saltos se justifican recién para el siguiente tema, la canción elegida es “Chakras”. Para este entonces, la banda confirma que se encuentran trabajando en un nuevo disco que esperan lanzar el 2018 y que, por lo tanto, esta instancia era una suerte de despedida para El hombre puede (razón por la cual tocaron nueve de sus diez temas). Tras el anuncio, tocan un tema nuevo, tal como lo hicieron en su momento con “Jhendelyn”: la elegida se titula “Casa”.

Tras tocar “Trato hecho”, Briceño nos confidencia que fue al médico y que tiene sinusitis, el público ríe con él y comienza “Mi ejército”. Uno de los asistentes más notables es un pequeño de 8 años que me metió conversa el resto de la noche sobre cómo le gustaban los Ases y que cantó “Mi ejército” como si fuera el himno. Retomando temas ya clásicos de la banda empieza “Pacífico” y “Fuerza especial”. Se abre el espacio para una nueva intervención de Cristóbal Briceño. Esta vez la intervención es más reflexiva, se habla sobre los Carabineros, sobre el pedir perdón por plata. El público es receptivo y escucha con atención. Briceño tiene ese don para hablar cosas serias y terminar con un quiebre más cómico del tipo “filo con esto”. El público, obviamente, reacciona y ríe. El setlist termina con otro tema de los Fother Muckers, “Ola de terror” y la banda proyecta el anuncio de un concierto en el Teatro Caupolicán el 15 de diciembre. El gran bonus tras eso es “Gehena”.

La banda sale, regresa para agradecer al público, Briceño anuncia el “Fin del sueño de Daniel” y las luces cortan las ganas del público de seguir escuchando a la banda. El público es parte de un ritual, corean con sumo cuidado en la modulación cada letra y bailan como muestra de su fidelidad a la banda. Es un espacio para una diversidad que se mueve entre lo más “lais” y lo más “under”, el punto común, y que me hizo sentir parte de todos esta noche de viernes, fue que mis lentes de marcos oscuros se sintieron en casa, con todos sus hermanos perdidos. Una noche para balancear la cabeza y bailar al ritmo de una música con fuertes ecos a los 80’s y que, como los fanáticos dejaron en claro, es para disfrutar en manada.

Setlist:
Vuela, vuela (Cover de Magneto)
Búscate un lugar para ensayar
2022 (Fother Muckers)
Fría
Subyugado
Más se fortalece
Mantén la conducción
La gran curva
Antes sí ahora no
Tranquilo hombre del espacio (Fother Muckers)
Simetría
Niña por favor
Jhendelyn
Sal de ahí
Mucho más mío
Cae la cortina
Venir es fácil
Ivanka
Chakras
Casa (Tema nuevo)
Trato hecho
Mi ejército
Pacífico
Fuerza especial
Ola de terror (Fother Muckers)

Encore:
Gehena

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