Por Francisco Aguilar A.

La banda nacida en la zona sur de Santiago en 1994, cumple su primer cuarto de siglo de vida, siendo ya considerados patrimonio del rock y de la música nacional, y habiendo recorrido durante innumerables veces todo Chile y Latinoamérica.

Con la preparación de un nuevas canciones de estudio bajo el brazo, vuelven en agosto al Teatro Caupolicán, para presentar su show aniversario, uno de los más especiales que podrán vivir sus seguidores.

La banda formada actualmente por Eduardo Ibeas en voz, Felipe Ilabaca en bajo, Leonardo Corvalán en batería y Cristian Moraga en guitarra, prepara una jornada que conmemorara sus 25 años de música, donde la comunión con su público ha sido parte primordial del éxito de la agrupación.

Pudimos conversar con su baterista, Leonardo Corvalán (Toño). Todo el detalle a continuación:

Toño, gracias por conversar con nosotros. Para comenzar y haciendo un paralelo entre los orígenes de Chancho en Piedra y la actualidad, cuéntanos que es lo que queda de los inicios de la formación al día de hoy.

Siempre, en cualquier proceso que hemos realizado, lo hemos hecho no poniéndonos límites, ya que se nos ocurren muchas cosas, nos gusta entregar tanto ya sea en lo musical o en lo artístico, que a veces esas ganas de hacerlo nos han entrampado, pero hemos ido aprendiendo con el tiempo, ya que hemos hecho grandes cosas: discos, conciertos y todo el cariño que nos muestran nuestros seguidores nos respalda, ya que mantenerse con 25 años activos, sacando música nueva, ahora con un integrante nuevo, no cualquier banda lo logra, ese ha sido el valor, estar unidos en momentos difíciles y salir adelante a pesar de todo.

En el 95 lanzan su disco Peor es Mascar Lauchas, donde en la portada aparece el mítico “Chancho Juanito”. Cuéntanos, ¿cómo es que ese “juguete” se transforma en su símbolo y cómo nace que los fans lo empiezan a llevar a los shows?

El chanchito original, que sale en la carátula, era la mascota del que aún es nuestro manager, Juan Pablo Ibeas, hermano de Lalo y en esa época cuando empezó el grupo y debido a nuestro nombre, Lalo encontró que era un buen “fetiche” que identificaba al grupo. El nombre se debe a que Juanito era el nombre del baterista que estuvo antes que yo y según Pablo y Lalo se parecía mucho a este personaje de plástico. Cuando lo adoptamos como nuestro símbolo, lo empezamos a llevar a todos los conciertos. Después compramos 2 más en Estación Central y andábamos con 3 chanchitos y se transformó en un cacho el andar con el “chancho al lado”, por lo que optamos por solo dejar el original y sufrimos el robo del resto. Ahí la gente empezó a llevar los suyos y los ponían adelante, después lo empezaron a personalizar, para el Circo de los Hermanos Chancho en Piedra hicimos un Mister Juanito, con los más enchulados y así ya se ha transformado en una institución. Mucha gente reconoce al chanchito, a pesar de ser un juguete de los setenta, asociándolo de inmediato a nosotros.

Durante su carrera han tenido varios shows importantes, ¿cuáles consideras que han sido los más relevantes de estos 25 años?

El Gran Circo de los Hermanos Chancho en Piedra fue un espectáculo muy lindo que tratamos de replicar en otras ciudades, creo que lo hicimos en Valparaíso, en el Fortin Prat, llevar toda esa escenografía, fue todo un tema. Cuando se dio el año del Chancho Chino también hicimos unos conciertos en Concepción. El lanzamiento del Marca Chancho también fue súper importante, en el Velódromo del Estadio Nacional. Haber tocado con Living Colour. Remontándome a los inicios, el haber tocado en un campeonato de Surf en Pichilemu, el 96, con mucha gente en la playa, fue una fiesta hermosa y haber participado en varios festivales: Viña, Rock al parque, Cosquín Rock o el Pepsi de Argentina, en Memphis, todas esas cosas, al mirar hacia atrás, uno se da cuenta que ha hecho harto, pero siempre motivado a seguir haciendo más.

Al hablar de su público, este ha ido creciendo con ustedes, quizá los que iban a sus shows en sus inicios ahora van en familia o sus hijos han tomado la posta. ¿Cómo ven ese cambio generacional?

El traspaso de la música, de la cultura de padre a hijo, ha sido súper importante para nosotros y creo que para todas las bandas, ya que nos mantiene vivo en la memoria de los que nos escuchaban antes para pasar a ser propios de sus hijos, de sus nietos, de sus sobrinos, etc. Las nuevas generaciones de marranos que vibran aún con nuestra música y nos piden temas, son súper motivados, llegan a los conciertos, viajan, eso se mantiene. Eso pasaba antes y pasa ahora, los chicos comparten un gusto en común, que vendría siendo Chancho y toda su filosofía, su forma de vida y la hacen propia, es una gran familia, lo que ha sido la clave de todo.

Cualquier relación que cumple 25 años tiene una receta, ¿cuál es la suya?

La receta es trabajar harto y arriesgarse a hacer cosas nuevas, a experimentar. Si bien en los últimos años el grupo sufrió por ejemplo la perdida de Pablo, porque quizá nos quedamos un poco estacionados, pero el grupo siempre ha tratado de abogar por eso, de experimentar cosas en cada disco, ya que ninguno es igual al otro. Si bien el funk ha sido el común denominador siempre, también hemos experimentado con el folclor y proyectos súper diversos, como la Cantata Santa Maria y otras cosas que a nosotros nos enriquece como músicos y a la hora de componer y juntarse a sacar algo es siempre importante.

Recién comentabas sobre la salida de Pablo. Hemos visto en algunas entrevistas que lo ven como un punto de inflexión con la llegada de C-Funk, ¿cómo es tu visión?

A Cristian lo conocemos hace muchos años, nuestros grupos crecieron paralelamente y compartimos muchos viajes, conciertos y proyectos también al principio. Cuando se fue Pablo, fue como que llegase un primo de otra ciudad a trabajar con nosotros, haciendo lo que hacía el Pablo. El también tiene su estilo, el que ya conocemos, pero han pasado hartos años y uno tiene su forma de trabajo y hemos tenido que llegar a consenso en hartas cosas, pero con el hecho de hacer música nueva y fijar nuevos proyectos y nuevas metas muestra que vamos bien encaminados.

¿Ha cambiado mucho el proceso de creación musical?

Ha cambiado y harto, ya que no somos los mismos. Cuando estábamos más jóvenes podíamos disponer mucho de nuestro tiempo, entonces nos íbamos a la playa, al campo y nos encerrábamos. Hoy en día nos costaría hacer eso, porque muchos tenemos familia y responsabilidades, entonces hemos tenido que basarnos en el trabajo de taller, trabajando en el estudio de Cristian y en la sala de ensayo.

Sabemos que los integrantes fundadores, Lalo, Felipe y tú, tienen sus proyectos en paralelo, ¿ven como necesaria esa especie de oxigenación para mantener la cohesión de Chancho en Piedra?

Cada uno como músico, y con todo este andamiaje musical que hemos tenido en este tiempo, hemos conocido a gente interesantísima, colegas con los que de pronto se genera otro tipo de relación y al final puedes terminar grabando y haciendo proyectos con ellos. Me encanta esa idea, pero Chancho en Piedra siempre ha sido nuestra prioridad número uno, lo hemos sabido manejar súper bien, con respeto y siendo siempre ordenados.

A finales de los noventa se dio una corriente musical chilena con varias bandas que estuvieron pegando harto, todas asociado al rock. Ahora se está dando algo similar, pero con otros estilos. ¿Cómo ven el estado actual de la música chilena?

La música chilena hoy en día se maneja de otra manera, antes si no tenías un contrato con un sello no eras nadie. Podías estar años en el underground sin salir a los medios. Hoy en día el internet y la desaparición de estos grandes sellos, han logrado que cada grupo pueda trabajar y ordenar su tipo de trabajo, logrando cosas importantes por las suyas. Internet cambió todo y estas bandas que salen con sus propios cuentos y equipos de trabajo, están llegando súper lejos.

Hablando de tus gustos musicales, ¿qué escuchas hoy?

Estoy escuchando harto hip-hop. A Liricistas, que son una súper buena banda, grandes amigos, que llevan ya sus años. Me gusta harto Royal Blood, ese formato de banda, un combo musical con dos músicos, que suenan como un cañón, que me gusta bastante. Escucho harto rock y metal, no lo dejo por nada, los clásicos principalmente, no encuentro nada nuevo que me vuele la cabeza. Me gusta mirar harto hacia atrás en ese sentido.

Yéndonos de cabeza al show de este 15 de agosto en que celebrarán sus 25 años, cuéntame un poco qué tienen preparado para ese día.

Con 25 años, con tantos discos y tanta música, cuesta hacer una lista de temas, sabiendo también que tenemos 2 horas y un poquito más de show la selección se hace cada vez más difícil. Acá estamos con Cristian, Pancho G y Nico Letelier en los teclados sacando viejos temas que no tocamos habitualmente más los éxitos, no sé si todos, ya que queremos darle descanso a algunos para echar mano a otros que la gente echa de menos y siempre nos pide. Siempre pensando en ellos, tener un Caupolicán bien cómodo, con una pantalla para proyectar y que la gente lo pase bien, lo disfrute y se escuche rico, que es lo que más nos importa. Trabajando para eso y yo creo que la gente no se va a ir desilusionada para la casa, sino que todo lo contrario.

Leímos que antes del show iban a lanzar un par de singles, ¿en qué esta ese tema?

Paralelamente están en post producción estos temas, la mayoría ya grabados en casi su totalidad, solo falta darle algunos toques y ojalá estrenarlos unos días antes para que la gente para ese día ya los conozca y pueda tenerlos un poco procesados para escucharlos en vivo.

Sobre el lanzamiento del nuevo disco, ¿algo agendado o nada en carpeta?

Nada en carpeta. Desde mayo que estamos en onda de celebrar nuestros 25 años y todos estos temas y acciones que son temas nuevos por ahora no son parte de un disco. Creemos que en la actualidad la industria te hace trabajar así, ir sacando de a poquito, para después cuando tengas más temas sacarlo como disco, así queremos trabajar, parar y probar.

Para ir cerrando, después de la celebración de los 25 años, ¿qué tienen en agenda?

Queda mucho con lo de los 25 años, ya que nos va a durar hasta el 1 de mayo del 2020, vamos a estar lo que queda del año trabajando en música nueva que es lo que más nos importa. Se viene septiembre, las fiestas patrias, donde Chancho toca harto, viaja harto, después fin de año y después en el verano vamos a tocar en todo Chile, como lo hacemos habitualmente y ojalá en marzo seguir grabando para poder sacar un disco pronto, un nuevo hijo.

Las entradas para el show de este próximo 15 de agosto están a la venta a través de sistema Ticketek.cl y Tienda Tifossi del Portal Lyon (sin cargo por servicio) con valores que inician en los $15.000. El evento es apto para público de todas las edades y cuenta con ingreso de menores gratuito, de 0 hasta los 6 años acompañados de un adulto responsable.

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