Por Paulo Domic.

Los héroes nacionales del metal progresivo regresan después de 8 años de silencio discográfico y con un cambio radical en su sonido y visión musical al sumar como cantante a la cordobesa Paula Loza.

A través de sus 18 años de música, han sido protagonistas en Chile del género musical que cultivan. En su primera etapa con Felipe del Valle en las voces, editaron cinco discos, abrieron para bandas como Dream Theater, Angra y Symphony X e incluso han tenido presencia en escenarios extranjeros. Han logrado posicionarse como una banda relevante no sólo a nivel nacional, sino también latinoamericano.

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Este 25 de mayo lanzarán su sexto disco titulado “Fears”, y que viene cargado de energía e introspección, con letras que tienen relación directa con lo que estamos viviendo como sociedad. Tuvimos la exclusiva de poder escuchar el disco, y también de hablar con su nueva cantante Paula Loza (P) y con su tecladista y fundador, Nicolás Quinteros (N). Nos hablaron de cómo ha sido este proceso de cambio, renacimiento y nuevos desafíos, en el contexto de la pandemia que afecta a nuestro planeta.

¿Cómo han vivido esta pandemia? ¿Qué reflexión han hecho sobre todo esto que está pasando?

P: Ha sido un año super difícil en muchos aspectos desde lo colectivo y lo social, ya sea por la pandemia y por muchas cuestiones que tienen que ver con nuestra forma de habitar este mundo. En lo personal, cada uno de nosotros ha tenido que afrontar distintas situaciones. Y repensarse implica ir a lo profundo, mirar hacia dentro y pensar en cómo queremos seguir. Por lo menos de mi lado, me ha tocado mucho eso de estar en introspección, repensando mis vínculos, los lugares que habito. Y tirar para adelante es siempre una opción, y está bien que a veces no resulte. La salida es siempre mejor si es en compañía de otros. Sola no podría hacer nada y rescato que con Delta hemos seguido trabajando y nos hemos acompañado a pesar de las circunstancias y de todas las cosas que pueden frenar un proyecto que demanda tanta dedicación. Le hemos puesto todo y a pesar de lo difícil, hemos avanzado un montón.

N: Para mi es una alerta, un cambio de paradigma. Hay muchas cosas que simplemente no van a volver a funcionar como antes. Estamos en un momento de caos y después de eso, en teoría, viene un nuevo orden. Y querámoslo o no, muchas cosas van a cambiar. Prioridades que no serán iguales, voces que se harán escuchar. Y eso es el lado positivo de lo que está pasando, tratando de ver el vaso medio lleno, porque obviamente todos lo hemos pasada muy mal, unos más que otros. La pregunta es ahora cómo apoyar a quienes la tienen más difícil. Y no solo desde lo económico, también desde lo social. Porque hay mucha gente que hoy se está sintiendo inútil, por no poder hacer lo que normalmente hace. Y eso es super duro. Este es el momento donde debe entrar el calor humano, ser menos fríos, ser menos numéricos.

Paula, ¿cómo te sientes como nueva front woman de Delta?

P: Es todo súper emocionante. Emociones por todos lados, desde el llanto hasta la risa. Haberme incorporado a Delta ha sido un desafío enorme. Es crecer y seguir creciendo. Todo este tiempo hemos creado un grupo humano que tira para adelante. Con el disco nuevo, siento que ya estoy bien adentro de la banda. Han sido casi tres años, en que me he sentido muy cómoda y en que he tomado muchos desafíos.

Cuéntanos un poco sobre ti. ¿Cuándo comenzaste a cantar?

P: Yo canto desde que soy muy pequeña. Como los 15 o 16 años, comencé a meterme de lleno al rock. Vengo de una familia muy rockera, mi viejo, sobre todo.

¿Cuáles son tus principales influencias?

P: Al principio hacía mucho Power metal. Me gustaba mucho Nightwish, me crie con Evanescence. Mis influencias estaban en cantantes femeninas de ese estilo. Luego me comenzó a interesar más le rock gótico. Hace un tiempo comencé a salirme un poco de esos estilos y a abrirme musicalmente a estilos como el Neo Soul, Funk y Pop. Pero el rock progresivo es lo que más me gusta y Delta cabe como anillo al dedo, porque no lo había cantado nunca y me encanta. Antes de Delta estuve en una banda de hard rock llamada Avalon, y antes de esa en Navigator.

Mis cantantes favoritas son Christina Aguilera, Tatiana Shmaylyuk de Jinjer, Ella Fitzgerald, Tarja Turunen, Esperanza Spalding y muchas más. Escucho música, muy variada.

¿Qué banda argentina liderada por mujeres nos recomiendas?

P: Eruca Sativa. Lideradas por Lula Bertoldi, cantante y guitarrista, junto a Brenda Martin en el bajo. Además, son cordobesas, de mi provincia. Aquí hay muchas chicas haciendo rock, tal vez no tan reconocidas, pero cada día hay más.

Ser mujer en el rock y el metal. ¿Ventaja o desventaja?

P: Actualmente no lo tomaría como ninguna de las dos cosas. Pero sí ha sido un proceso muy extenso y difícil el poder habitar el espacio del rock como cantante o como instrumentista. También como productora o sonidista. Espacios que siempre han ocupado los hombres. Pero hoy en día es una lucha, una disputa que está ahí puesta. Y creo que muchas manos estamos animándonos a ocupar esos espacios y también a reinventarlos. A hacer las cosas en forma diferente. Hoy las chicas se están motivando mucho más incluso a tocar instrumentos que antes simplemente no los tenían siquiera habilitados. Aún hay prejuicios para las chicas que tocan guitarra, bajo o batería, pero son muchas las que se están animando.

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¿Por qué decidieron cambiar de una voz masculina a una femenina?

N: El motivo más directo fue el tema del registro vocal. Nuestra música está escrita y pensada para una voz de contratenor, muy alta. Encontrar eso se nos hizo muy complejo. Y nos pareció que lo natural, que no sonara forzado, era pensar en una contralto o una soprano. Ahí aparece la figura de Consuelo Schuster, con quién yo ya he trabajado algunos años, cuando hicimos un concierto con ella en 2014 y sonó muy bien. Las canciones sonaban potentes y también cálidas cuando necesitaban serlo. Eso nos abrió esa ventana de salir de las voces referentes masculinas del heavy metal que era nuestro modelo en un principio. Y ese cambio a una voz femenina fue un proceso, no fue la idea inmediata luego del quiebre con Felipe Del Valle. Cuando lo escuchamos suceder, nos dimos cuenta de que funcionaba súper bien.

¿Y ha habido alguna resistencia de parte de los fans?

N: Siempre hay. Y eso se encuentra a través de toda la historia del rock cuando hay cambios de integrantes. “Sin Roger Waters no es Pink Floyd”, por ejemplo. Esos comentarios siempre están y hasta le día de hoy tenemos que leerlo. Pero cada vez nos lo tomamos con más cama. Al principio nos topábamos con opiniones super sesgadas. Hay cosas que para uno son lógicas, como la idea de que la música no tiene género. Entonces, que alguien nos diga que “esto sólo lo puede cantar un hombre”, o “esto no lo voy a escuchar nunca más”, es rarísimo. Comentarios cargados con mucha rabia. Pero Paula quebró con eso, porque sacó el prejuicio de que las mujeres solo cantan suavecito, ya que nadie le puede decir nada. Ella canta con mucha potencia.

¿Cómo fue la experiencia en de hacer shows por streaming?

P: Todo es muy nuevo, nunca lo había hecho. Creo que hay que adaptarse a las nuevas formas de mostrar la música. Lo disfruté mucho y fue también un desafío, porque nada se compara con los shows en vivo. Pero estuvo bueno, la gente lo disfrutó. Fue una forma diferente pero que igual tiene cosas buenas, como juntarse con amigas y amigos a verlo.

N: La verdad yo no lo disfruté tanto. Tampoco me gusta mucho ver streamings. Pero lo bueno fue aprovechar de ver en eso festivales a otras bandas que también fueron parte. Y hubo buenas sorpresas. Ahora, yo no se cuánto más aguanta este formato.

Hablemos de Fears, el disco que lanzan este 25 de mayo. ¿Cómo ha estado la recepción de los primeros singles?

N: Ha sido positiva, en general están destacando mucho el poder de la banda, que suena con fuerza y nuevas ideas. A través de los tres singles (Hate Recipe, Fears y Oceans), hemos percibido muy buena recepción. Nos ha abierto nuevas puertas. Las opiniones son positivas y destacan mucho el trabajo y la voz de Paula. Y para mí, como fundador de Delta, ver que la banda toma nueva vida, me parece muy bonito.

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¿Cómo ha sido el proceso creativo con la distancia? Paula vive en Córdoba. Y además vino la pandemia.

P: Ha sido muy virtual, pero he tenido también la oportunidad de viajar a Chile. Estuve allá componiendo y también a la hora de grabar. Ha sido bastante dinámico, no ha habido trabas, fluyó todo bastante. Fue todo un desafío porque en el camino estuvimos conociéndonos mutuamente, qué nos gustaba, etc. Pero este disco salió rápido. Antes de la pandemia tuve la oportunidad de viajar seguido. Las melodías vocales tuve la libertad de hacerlas, y las letras, fue un trabajo de todos.

¿Qué otros elementos nuevos tiene este disco, además de la voz de Paula?

N: En general, cambió la mano del compositor. Normalmente antes componía yo y Benjamín Lechuga (guitarrista) sumaba algunas canciones. Ahora fue el revés. Y en general es super diferente todo, porque en estos 8 años desde el último disco, The End of Philosophy, han cambiado también nuestras formas de tocar. En términos musicales, está más orientado al metal más moderno, al Djent. Tiene riffs bien rítmicos y por mi lado, fue todo lo contrario y me fui al lado vintage, con sintetizadores análogos. Tratando de fusionar el espíritu inicial del rock progresivo, con los sonidos más actuales, y la voz poderosa de Paula.

¿Qué planes hay para el futuro?

N: Ojalá lograr hacer una gira cuando la pandemia termine o esté más atenuada. Estamos trabajando mucho para meternos en el mercado norteamericano. Quisiéramos poder tocar por allá y por la mayor cantidad de lugares que podamos. Y comenzar también a hacer nueva música. Pero por ahora, estamos a merced del acontecer mundial.

Delta ha tenido la valentía de cambiar drásticamente su visión artística, tomando incluso el riesgo de perder a alguna parte de sus seguidores. Pero a la vez, también tendiendo nuevos puentes hacia públicos que aún no los conocen y que podrían sentirse altamente atraídos por su renovada propuesta musical. No son muchas las bandas que se han atrevido a algo así. Por ahora, todo indica que han hecho una apuesta ganadora. Que no borra lo que construyeron antes y que erige nuevas torres hacia un cielo cuyo límite están aún por descubrir.

La calidad de “Fears” es incuestionable. Los singles y sus video clips muestran a una banda manejándose a estándares profesionales. El disco que tuvimos el privilegio de escuchar en exclusiva tiene un nivel altísimo y la voz de su nueva integrante es de alto impacto. Las señales son claras, Delta vuelve a levantar su vuelo a través de trabajo arduo, serio e impecable que esperamos les den los mejores dividendos y que pongan en el mapa la calidad del metal hecho en Chile.

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