Bandas invitadas: ATER y Uada.
28 de agosto 2025.

Por Ricardo Olivero.
Fotografías por Javier Martínez.

La noche del 28 de agosto de 2025, el Teatro Coliseo de Santiago se vio envuelto en una atmósfera de gran expectativa y tensión. La banda británica Cradle of Filth regresaba a nuestro país como parte de su gira “The Screaming of the Americas”, en la que los acompañan los estadounidenses Uada como banda soporte. La presentación de los ingleses estaba marcada por la polémica: a solo días del show, la abrupta salida de dos de sus miembros generó una enorme incertidumbre sobre la elaborada puesta en escena de los vampiros del Reino Unido. Sin embargo, esta atmósfera negativa fue rápidamente disipada por la banda, que, con energía y compromiso, sorteó la tormenta. Pese a todo, el grupo mostró una solidez escénica implacable. Su actuación fue una demostración de dramaturgia extrema y teatralidad visceral, que se impuso sobre la controversia en un Coliseo repleto. El público, hambriento de ritual, sombras y furia sonora, recibió una presentación salvaje que buscaba pasar la página con lo que mejor saben hacer: un show oscuro y potente.

La banda chilena ATER fue la encargada de abrir la jornada, ofreciendo una actuación sólida y envolvente. Se destacaron por su habilidad para crear atmósferas densas y pesadas. Su propuesta sonora, que fusiona elementos del black metal, doom y toques progresivos, fue presentada con una ejecución precisa y una presencia escénica imponente que sorprendió a más de uno. Su repertorio se centró en composiciones de su álbum Somber (2024), explorando temas como la oscuridad, la desesperanza y la lucha interna.

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La agrupación demostró una gran cohesión, no solo entre ellos, sino también con su equipo técnico, logrando capturar un sonido denso y pesado que mantuvo alerta a la buena cantidad de público presente. Con su más reciente sencillo, “The Fall”, lanzado este año, ATER pronto se embarcará en el Morbid Fest 2025, una gira por distintas ciudades de Europa junto a bandas como Possessed y Terrorizer, entre otras. La inclusión de la banda fue un gran acierto y un excelente comienzo de jornada.

La banda estadounidense Uada, oriunda de Portland, Oregón, presentó un espectáculo que combinó la agresividad del black metal con pasajes atmosféricos melódicos. Su estilo se caracteriza por riffs hipnóticos, blast beats intensos y una atmósfera ritualista que cautivó al público desde el primer acorde. Por razones que no se aclararon, la agrupación subió previamente a realizar algunos ajustes técnicos. Estos se notaron durante la presentación, pero no opacaron una furiosa muestra de black metal actual. Con una gran entrega en el escenario, y bajo una luz casi penumbrosa que mantenía el aura oculta de sus miembros, el conjunto descargó su furia tema tras tema, hipnotizando a la audiencia.

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Su álbum Cult of a Dying Sun (2018) ha sido catalogado por diversas revistas especializadas como uno de los grandes discos del black metal moderno. El setlist incluyó canciones de este disco, así como de sus otros álbumes: Devoid of Light (2016), Djinn (2020) y Crepuscule Natura (2023), generando un repaso equilibrado por su discografía. Fue un show intenso, de alto calibre y con mucha furia, que no solo sirvió como una excelente apertura para Cradle of Filth, sino que también consolidó a la banda en un lugar privilegiado en la escena del black metal moderno.

Es imposible obviar los sucesos que rodearon a Cradle of Filth antes de su actuación en Santiago, ya que están directamente ligados a la performance musical que nos brindó la banda. La polémica había estallado apenas un par de días antes del show: Zoë Marie Federoff (tecladista y corista) anunciaba abruptamente su salida del grupo, denunciando un ambiente tóxico, un pago insuficiente y un contrato que su abogado calificó como “psicopático”. Poco después, su esposo y guitarrista, Marek “Ashok” Šmerda, la siguió, citando años de comportamientos poco profesionales y tensiones internas. La respuesta de Dani Filth, líder histórico de la banda, fue despacharlo del tour con efecto inmediato, a pesar de que este había manifestado su deseo de seguir hasta el final de la gira. Así, sin más, nos encontramos con una agrupación con una sola guitarra en el escenario y con la inclusión de Kelsey Peters como nueva corista y tecladista, quien se unió al grupo solo unos días antes del show de Santiago.

A pesar de todo, desde los primeros acordes, el escenario se convirtió en un altar de teatralidad. Entre luces escarlata, humo y vestuario gótico, Filth canalizó esa energía febril que solo él sabe transmitir: una mezcla venenosa de voz rasgada y gestualidad macabra que mantuvo al público hipnotizado. El repertorio navegó con elegancia letal entre lo nuevo y lo inexcusablemente clásico, demostrando que, a pesar del caos interno, la maquinaria escénica seguía funcionando con la mayor precisión quirúrgica que las condiciones permitían.

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La selección de canciones enalteció la potencia de su nuevo álbum, The Screaming of the Valkyries (2025), con clásicos esenciales de la banda. El set arrancó con “To Live Deliciously” y continuó con “The Forest Whispers My Name”, uno de sus mayores clásicos, que forma parte de su primer álbum y fue reversionado en el EP V Empire. A este le siguió “The Principle of Evil Made Flesh”, un guiño a su pasado más crudo y salvaje y un regalo para los fans más antiguos y fieles. Temas como “Nymphetamine” mantuvieron la atmósfera del sonido evolutivo de la banda, que a lo largo de su carrera ha transitado de un black metal crudo a incorporar elementos sinfónicos y góticos. Otros temas, como “Her Ghost in the Fog” del álbum Midian y “Born in a Burial Gown” de Bitter Suites to Succubi, favoritos del público, fueron ejecutados con furia controlada y teatralidad extrema.

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A medida que avanzaba el show, la conexión entre la banda y el público se volvió casi ritualística: cánticos, palmas, mosh y reverencia oscura se entrelazaron en una experiencia intensamente emotiva. Sin embargo, esta conexión no se tradujo en el escenario, ya que vimos a un Dani Filth a ratos molesto con su técnico de sonido, a quien regañó en numerosas ocasiones. La ausencia de una guitarra y los cambios en la formación de la gira hacían que la banda batallara por encontrar un sonido.

La ausencia de Zoë obligó a la nueva tecladista y corista a recurrir íntegramente a samplers para cumplir su papel durante el concierto. Era la única opción viable, dada la urgencia de su contratación y el poco tiempo para ensayar con la banda. A pesar de esto, Dani Filth, actuando como un director de orquesta, no renunció a su visión de puesta en escena y sacó el show adelante con una entrega feroz y genuina. La inclusión de “Cruelty Brought Thee Orchids”, uno de los temas más hermosos compuestos por la banda y parte del álbum Cruelty and the Beast, fue uno de los puntos altos de la noche, marcando una actuación que, contra todo pronóstico, cumplió y salió adelante de manera íntegra, tal como venían tocando en las fechas anteriores.

El día del show era el aniversario de su aclamado disco Dusk and Her Embrace, lo que entusiasmaba a los fans, especialmente a quienes alcanzaban a divisar el tema “Funeral in Carpathia” escrito en el setlist. Sin embargo, fue una falsa alarma, ya que no interpretaron temas de este álbum ni otros clásicos de la banda. Pero seamos realistas: dadas las condiciones, lo entregado fue de gran calidad.

En definitiva, Cradle of Filth en Teatro Coliseo fue mucho más que un concierto: fue una resurrección artística frente al conflicto. La renuncia de Zoë Marie Federoff y la expulsión de Marek “Ashok” Šmerda crearon un trasfondo cargado de tensión. Sin embargo, esa misma presión se transformó en fuerza el día del show, dando lugar a una actuación implacable, teatral y poderosa que reafirmó la vigencia de la banda frente a un público entregado. La situación podría haber sido peor, o el show incluso podría no haberse realizado, pero a pesar de todo, la banda no defraudó a sus fans chilenos. El caos y la oscuridad, ya inscritos en su historial, se consolidaron una vez más como su marca registrada.

Setlist:
To Live Deliciously
The Forest Whispers My Name
She is a Fire
Malignant Perfection
The Principle of Evil Made Flesh
Heartbreak and Séance
Nymphetamine (Fix)
Born in a Burial Gown
White Hellebore
Cruelty Brought Thee Orchids
Death Magick for Adepts
Her Ghost in the Fog

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