Denise Rosenthal en Movistar Arena: Naturaleza infalible
12 de diciembre 2019.

Por Amaranta Cartes.
Fotografías por Francisco Aguilar A.

Quedando tres semanas para que finalice el año más movido que ha vivido país en los últimos 30 años, podemos decir que, para Denise Rosenthal y su equipo, el 2019 también ha traído los momentos más importantes de su trayectoria como artista, uno de los que vivimos anoche en su primer concierto en Movistar Arena, el que podría considerarse uno de los escenarios más importantes de Chile. No sólo agotó las entradas desde que se inició su venta, sino que un tercio de éstas ya habían desaparecido en las primeras 24 horas, demostrando que Denise cuenta con una fanaticada fiel y entusiasta que sigue creciendo a medida que su propuesta y su música crecen en madurez y acoge mensajes contingentes con los que las mujeres pueden identificarse. Muchas de sus canciones ya se han convertido en consignas feministas, sin contar el hecho de que en su escenario sólo las mujeres son protagonistas.

Fueron las bailarinas las que salieron primero con luces en las manos, con la voz de Denise de fondo invitándolas a todas a ser reinas. Su primera interpretación fue de una canción nueva, “Tiene sabor”, la que marcó el tono del show, feminista y bien bailado. Con la energía a tope comenzaba a apropiarse del recinto. “Lucha en equilibrio” siguió para encender al público, con una pedagógica muestra de imágenes de mujeres poderosas y protagonistas de la historia femenina de Chile en las enormes pantallas que conformaban la escenografía.

Denise comenzó su carrera con apenas 16 años, dentro de la televisión y como actriz. La conocimos como “La Feña” y a partir de esa plataforma comenzamos a escuchar su voz de cantante, tanto desde el personaje, como junto a Amango. Un personaje que se ha ido transformando en mujer real, transparente y, sobre todo, natural. Anoche, desde los asientos de la gran cúpula musical de Santiago, vimos parte de su historia, la que exhibió sin arrepentimiento y con cariño en las pantallas, repasando toda su carrera, con aciertos y fracasos, para continuar el show con un mix de su primer disco titulado “Fiesta”, con canciones como “Men”, “I wanna give my heart” y “Just better alone”, de los tiempos en que, además, cantaba en inglés.

Volviendo al presente, interpretó “Cabello de Ángel” y “El amor no duele”, uno de sus más recientes estrenos musicales con un potente contenido en contra de la violencia machista y con una coreografía desde el suelo, representando el dolor de las mujeres que se han sentido disminuidas sólo por serlo. Luego de “Quédate”, toda la banda pasó al frente, mostrando cada una su talento musical, mientras Denise corría al fondo a cambiarse de vestuario. Al volver se sentó en el suelo y desde allí habló al público dejando de lado su faceta de “show woman”, como ella misma denominó, y mostrando su lado más transparente. Es esa simpatía y naturalidad, la que logra que su mensaje se haga real y llegue a su público, a través de alguien que puedes admirar por su profesionalismo, pero con quien también podrías sostener una conversación en cualquier lugar. Cada vez que habló, Denise Rosenthal sacó carcajadas del público, sus canciones hablan de fortaleza y de “su verdad”, como muchas veces expresan, podemos creer en la autenticidad de sus composiciones. Desde allí, interpretó “El reflejo de mi amor” sólo con una guitarrista. Y luego de una larga salida de libreto arreglando su aro que se había roto, entre otras cosas, abrió el escenario para la presencia de un hombre, Camilo Zicavo, quien la acompañó, como ya es usual, en “Soñarse de a dos”. Desde el piano el público cantó con ella “Luna”, “Niñita de mar” y “Isidora”, cerrando con ésta el momento más emotivo del show.

Para un final “con todo” (si no, pa qué), hizo bailar al Movistar con “Cambio de piel” y “Agua segura”, canción grabada este año junto a Mala Rodríguez, quien participó desde la ficción de la pantalla. Sin embargo, el espectáculo no llegaría a su fin sin un poco más de espectacularidad. Al retornar al escenario, todo el público exhibía carteles que rezaban “Yo no voy a callar”, para acompañar su último single “Ni un fruto”, enmarcada en imágenes de mujeres encapuchadas y un aire de protesta feminista que se haría presente también a la salida. Con “Encadená”, terminó su concierto más importante hasta el momento, pero nos quedamos luego de eso por muchos minutos escuchando la presentación del equipo completo, desde la banda y las bailarinas, hasta el último miembro del staff. Y, sorprendentemente, fue un momento muy enérgico y entretenido que dejó las energías aún más alta que una simple canción. Denise se despidió con un mensaje de cambio para Chile y la gente se retiró del lugar con gritos de protesta. Afuera, gran parte del público femenino, cantó consignas feministas e incluso una improvisada versión de “Un violador en tu camino” del colectivo Las Tesis se llevó a cabo en la entrada.

A Denise y sus compañeras les queda el desafío siguiente que es el Festival de Viña en febrero de 2020, donde tendrán oportunidad de llegar con fuerza a un público internacional mostrando el talento que tienen las mujeres chilenas, con música pop de alta calidad y de gran profesionalismo y una puesta en escena que, llena de símbolos, evidencia un enorme trabajo y una fortaleza infalible en medio de tiempos difíciles. Ellas no van a callar.

Setlist:
Tiene sabor
Lucha en equilibrio
Megamix Fiesta (Men / I wanna give / Just better alone / Fiesta)
Cabello de ángel
Amor no duele
Amor con amor se paga
El reflejo de mi amor
Soñarse de a dos
Luna
Niñita de mar
Isidora
Cambio de piel
Agua segura
Ni un fruto
Encadená

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