Por Camila Contreras.

Luego de siete años sin entregas, este jueves 9 de noviembre se estrena en los cines nacionales un nuevo capítulo de la saga Saw, bajo el nombre de Jigsaw, en la que podremos ver la reaparición de los macabros juegos hechos por John Kramer a diez años de su muerte.

La película comienza mostrándonos a cinco personas que, producto de sus delitos, se encuentran atrapadas en un nuevo juego de Jigsaw. A medida que transcurre el film, van apareciendo cuerpos por toda la ciudad con una destacable marca, indicando como principal sospechoso a John Kramer, alias Jigsaw, el sádico empresario y creador del macabro juego. Sin embargo, Kramer lleva muerto cerca de una década. ¿Es posible que siga vivo?, ¿Alguien está imitando su legado? Estos son los cuestionamientos que te harás al comenzar la cinta y que te harán caer en un juego de preguntas interminables.

El médico forense, Logan, y su ayudante, Leonor, comienzan una búsqueda imparable para poder encontrar a las víctimas antes de que sean ejecutadas en una granja cuyo paradero se desconoce. En paralelo vemos que, durante el juego, Halloran y su compañero, el Detective Hurt, comienzan a investigar el caso, especialmente luego de encontrar los cuerpos que parecen pertenecer al hombre anónimo. Halloran sospecha de los patólogos forenses que llevan el caso y, a su vez, Logan sospecha de Halloran, tras conversar con Leonor acerca de la desconfianza que sienten hacia él. Jigsaw nos sumerge en la búsqueda del asesino, con la sospecha de que alguien del equipo es quien está emulando al famoso psicópata John Kramer.

Los responsables de presentarnos esta nueva entrega son Michael y Peter Spierig, teniendo como guionistas a Josh Stolberg y Pete Goldfinger. Jigsaw es protagonizada por Tobin Bell, Mandela Van Peebles, Laura Vandervoort, Brittany Allen, Callum Keith Rennie, Mate Passmore, Hannah Emily Anderson, Josiah Black, Shaquan Lewis, Michael Boister y James Gómez. Esta es la octava entrega de la franquicia, que nos muestra una idea de contexto más actual con la creación de un culto anónimo, vía internet, a Jigsaw, admirando su legado y sobre todo su idiosincrasia de justiciero cruel pero revestido de cierta superioridad moral respecto de sus despreciables víctimas.

A estas alturas sabemos que la nueva entrega va dirigida cien por ciento a quienes son fans de la saga y la han seguido durante un tiempo considerable, dado que toda la historia rescata películas anteriores. Si bien el film se cataloga en el género del gore, ha hecho falta más imaginación en la creación del juego, las torturas y agregar aún más sangre en los momentos claves de la cinta, no obstante, en el factor argumental ha servido el engaño con trampitas que llegan a entretener.

Sin duda alguna, Jigsaw logra volver con todos los elementos esenciales con los que Saw logró dejar su huella en el cine a comienzos del nuevo milenio. Con una buena historia y personajes, la saga logra recomponerse esperando lo que pueda suceder en el futuro. Recomendada para pasar un día sumergidos en el mundo sádico, esperando ver un poco de justicia (violenta) que te deja con un sentimiento satisfactorio. Después de ver esta entrega, me declaro una fan más de la franquicia Saw y su amado pensamiento purgatorio.

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