Por Sebastián Allende.
El legendario Lionel Richie regresa a Chile este domingo 7 de septiembre, como parte de su gira mundial Say Hello to the Hits. El esperado concierto se realizará en el Claro Arena y promete un recorrido por los grandes éxitos que han marcado generaciones. Lionel es uno de esos artistas que forman parte de una casta de élite que ya se encuentra en proceso de extinción. Con más de 125 millones de discos vendidos, múltiples premios Grammy, Óscar y Globos de Oro, Richie es sin duda uno de los artistas más influyentes del pop y el soul. Nacido el 20 de junio de 1949 en Tuskegee, Alabama, se formó musicalmente en el histórico Tuskegee Institute. Alcanzó la fama en los años 70 como cantante y compositor principal del grupo The Commodores, con éxitos como “Easy”, “Three Times a Lady” y “Still”, entre otros.
En los años 80, Richie inició una exitosa carrera como solista que comenzó con su disco Lionel Richie (1982), el cual reveló una faceta más íntima y melódica del artista, con baladas que rápidamente se convirtieron en clásicos del pop romántico. “Truly”, el sencillo principal, alcanzó el número uno en el Billboard Hot 100 y le valió su primer Grammy como solista, logrando vender más de cuatro millones de copias solo en Estados Unidos.
El ADN del sonido de Lionel volvería con Can’t Slow Down (1983), considerado por muchos como la obra maestra de Richie, y que con los años se convertiría en uno de los discos más vendidos de la década. Con más de 20 millones de copias distribuidas en todo el mundo, el álbum fue un fenómeno global que mezcló pop, soul, funk y ritmos caribeños con una producción impecable. De este disco se desprenden dos canciones fundamentales para entender a un fenómeno como Richie: “All Night Long (All Night)” y “Hello”. Temas que no solo dominaron las listas de éxitos, sino que se volvieron parte del imaginario colectivo de los años 80, gracias a la capacidad del artista para crear himnos festivos y baladas desgarradoras con igual maestría.
Los coloridos años ochenta volverían a traer música del ex-Commodores, quien en 1986 lanzaría Dancing on the Ceiling, un álbum que mantuvo el impulso comercial de Richie y lo reafirmó como uno de los artistas más versátiles de su generación. Gracias a grandes canciones como “Say You, Say Me”, incluida originalmente en la banda sonora de la película White Nights y ganadora del Óscar a Mejor Canción Original, Richie exploró una producción más sofisticada, con arreglos electrónicos y colaboraciones de alto nivel, sin perder la esencia melódica que lo caracterizaba.
Tras el arrollador éxito que vivió en los años ochenta, Lionel Richie entró en una etapa más pausada de su carrera, marcada por largos silencios discográficos y una vida personal que lo llevó a alejarse de los escenarios. Sin embargo, su regreso en los años 2000 fue tan elegante como inesperado. Con álbumes como Renaissance (2000) y especialmente Tuskegee (2012), donde reversionó sus clásicos junto a estrellas del country, Richie demostró que su talento no tenía fecha de caducidad.
La visita de Lionel Richie a Chile no es simplemente un concierto más: es un acontecimiento cultural que conecta generaciones y emociones. Su presencia en el Claro Arena este 7 de septiembre representa la llegada de una leyenda viva, un artista que ha sabido mantenerse vigente sin perder la esencia que lo hizo universal. Este concierto no solo celebra la trayectoria del músico, sino que también marca el debut de grandes espectáculos en el nuevo Claro Arena, un recinto moderno que busca posicionarse como epicentro de la música internacional en Chile. Entradas disponibles en el sistema PuntoTicket.