Metallica en Club Hípico: La épica y grandeza de los que saben
27 de abril 2022.

Por Sebastián Allende.
Fotografías por Francisco Aguilar A.

Sin lugar a duda que uno de los conciertos más esperados de los últimos años es el que, finalmente, nos brindaron Metallica este miércoles en el Club Hípico. Tras la polémica suscitada por la negación de parte del IND para la utilización del Estadio Nacional; la posterior reorganización del show en el recinto de calle Blanco Encalada, y después de una lluvia que parecía arruinar todos los esfuerzos desarrollados para impedir la suspensión de este mega evento, los primeros rayos de sol de este día servirían de respiro para los miles de fans que alucinarían esta tarde noche junto al cuarteto de San Francisco.

Desde ya varios años que Metallica debe ser una de las 3 bandas más grandes que habitan en el orbe, y no es de extrañar que la cantidad de personas que desde temprano deambulan por los alrededores del Club Hípico sea una prueba del esperado reencuentro de Metallica con la fanaticada chilena, los que poco a poco fueron ingresando a partir de las 17:00 hrs, tras la apertura de las distintas puertas del recinto, para así, lograr la mejor ubicación posible.

Como actos de apertura, y para en cierta forma poner en calor a los presentes de esta fría tarde, dos bandas serían las que acompañarían a Hetfield, Ulrich, Hammett y Trujillo en esta jornada, siendo la primera de ellas, los nacionales de Yayaira. Los santiaguinos, compuestos por Miguel “Comegato” Montenegro, en bajo y voz; Sam Maqueira, en guitarra y voces; y Christian Macdonald, en batería, se subieron sobre el escenario para demoler las cabezas de los presentes con su propuesta cercana al Stoner rock. Un muy buen sonido eléctrico y poderoso fue lo demostrado por este power trio con algunas canciones que forman parte de su repertorio habitual como lo son: “Más”, “¿A dónde Vas Tan Rápido?, “Bajo Presión” y “Corre respira descansa” (dedicada especialmente a los hippiemetals), una muestra de los temas que los tienen encumbrado en el status de banda de culto para los amantes del rock nacional, en lo que fue un muy buen primer aporte para entrar en calor.

Cabe destacar que en los últimos años hemos logrado observar cómo ha cambiado generacionalmente la fanaticada que sigue a Metallica, quienes a partir de la década de los 90s también exploraron un cambio sonoro, el que a veces es nombrado que si bien haya abandonado al fanático más duro y de la “vieja escuela”, ha abierto sus sonoridades a mentes más abiertas, y en parte debe ser por ello, que podemos explicar y en cierta forma entender, la inclusión de una banda como Greta Van Fleet, una agrupación con tildes más clásicos en su propuesta de rock, para en cierta forma, darle más matices a esta velada en Santiago.

El encuentro con Greta Van Fleet es adentrarnos a los años 60 y 70 con un rock clásico de frentón, junto a una banda que ya dejó de ser una promesa y que ya nos deleita con tres discos de estudio como lo son From The Fires (2017), Anthem of the Peaceful Army (2018) y The Battle At Garden’s Gate (2021). Este cuarteto ya contaba con anteriores visitas por estos suelos, en lo que fue la partida doble durante el 2019 como parte del festival Lollapalooza, y este miércoles comenzaban su presentación con la magnética “Heat Above”, el que si bien fue indiscutiblemente un tenue comienzo para este show, posteriormente tomaría el curso hacia las guitarras con “When the Curtain Falls”, en donde destaca el talento en las 6 cuerdas de Jake Kiszka, quien sin lugar a dudas es uno de los actuales aventajados alumnos de la escuela de don Jimmy Page.

Seguimos con “Safari Song” en donde quien nos entrega una tremenda performance es Josh Kiszka, el que con su tremendo vozarrón pareciera que fuera sacado de otra vida. Danny Wagner también se luce con un solo de batería, y es aquí y muy importante, el recalcar el tremendo trabajo y fundamental que cumple en el sonido de Greta Van Fleet, la tremenda base melódica que conforman Wagner junto a Sam Kiszka, el que además del bajo interpreta el teclado en esta agrupación.

Josh comienza a repartir flores para el público mientras caen las canciones de esta novel banda: «Caravel», «Age of Machine», «Lover, Leaver (Taker, Believer)» y la archi reconocida «Highway Tune», la que provocó que todos en cancha saltaran, dando por finalizado el honesto espectáculo proporcionado por estos muchachos, que si bien aún viven bajo el karma de ser comparados con Led Zeppelin, hoy brillan con luz propia gracias al carisma y actitud demostrada en esta tarde, ya noche, de miércoles capitalino.

Después del final de los actos de apertura, un ejército de roadies suben a escena para dejar todo listo para el esperado reencuentro con Metallica. El WorldWired Tour, que en Sudamérica comienza precisamente en Santiago, se muestra imponente, en parte gracias al tremendo escenario desplegado en el Club Hípico, para poder entregar y ser soporte de un buen mazazo de sonidos pesados para los amantes del Thrash Metal de nuestro país.

Ya se puede apreciar a un variopinto de personas que llenan todas las localidades para presenciar este esperado reencuentro. Amigos de muchos años alrededor de los sonidos de Metallica, muchos jóvenes, padres, madres e incluso niños, son parte de la fauna presente que se comienza a impacientar por la llegada de los cuatro jinetes. Pasan los minutos acompañados por la música envasada que sale tras los parlantes. Suena “It’s a Long Way to the Top (If You Wanna Rock ‘n’ Roll)” de ACDC, para que así y como si fuera una orden, se apaguen las pantallas y las luces del escenario, mientras muchos cabecean al ritmo de Angus Young, el que una vez que finaliza, da pie a las imágenes de la película The Good, the Bad and the Ugly en las pantallas de cada esquina del imponente escenario, junto a los sonidos de “The Ecstasy of Gold” de Ennio Morricone, para al finalizar, las metrallas de James Hetfield y Kirk Hammet suenan muy fuerte y dan vida a una potente versión de “Whiplash”, en el comienzo de Metallica en Chile. El sonido, hay que reconocerlo, está demoledor, las guitarras gemelas de “Ride The Lightnight” suenan tremendas: “Flash before my eyes, Now it’s time to die” es coreado por todo el Club Hípico. Dos canciones han transcurrido y ya el público nacional está bajo los pies del cuarteto.

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“Is great to see you Santiago”, y así es James, es grato verte a ti, a Kirk, a Lars y a Robert junto a toda “The Metallica family”, los que en una muestra de la comunión que viviríamos durante esta noche, se transformarían en Marianne Faithfull para entonar: “La, da, da, da, la, da, da, da, la, da, da, da” parte del coro de “The Memory Remains”. La potente interpretación de la cual ya somos testigos continuaría con “Seek & Destroy”, “Through the Never” y “One”, una de las favoritas de los presentes, que además contó con parte de la producción de la noche, con llamas que salían del escenario y de distintos lugares del recinto y además, de un show de lásers que no hacían más que engrandecer la tremenda puesta de escena que estábamos presenciando hasta ese momento.

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Gran producción la que nos entregan los norteamericanos, que incluía una especial cámara que se movía por todo el escenario y que permitía ver otros ángulos de la tremenda actuación de Metallica, sumado además, a que dichas imágenes se mezclaban con distintos videos que se mostraban por las pantallas desplegadas en la totalidad del escenario, lo que llevaba a que la experiencia visual fuera a otro nivel, la que por momentos, llevaba a uno a darse cuenta de que no estábamos viendo un simple concierto más.

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La noche continua a tope con “Sad but True”, Kirk Hammett y su arsenal de guitarras, ya se ha dejado mostrar durante lo que va en esta noche, y en esta canción, brilla con su característica ESP KH-2, conocida por los fanáticos como “The Mummy”, que cuenta con el diseño en su cuerpo de una imagen en homenaje a Boris Karloff, actor británico famoso por sus papeles en películas de terror. “Moth Into Flame” con Robert Trujillo dando vueltas con su bajo como un helicóptero, “The Unforgiven” y “For Whom the Bell Tolls”, dan un capitulo del show para dejar a cualquiera sin respiro.

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“Creeping Death”, “No Leaf Clover” y “Master of Puppets” formarían el primer adiós de la velada, con un Lars que se muestra muy preciso sentado en su batería, y que a modo personal, sorprendió por el buen tempo que llevó durante toda la velada. El redoble de la caja de Ulrich en “Spit Out the Bone” devolvería los fuegos a los costados del escenario, para ser parte del gran final, y tras el pequeño respiro que fue “Nothing Else Matters”, llegaría el cierre definitivo con “Enter Sandman”, tema que con bombos y platillos, detonaría todo el arsenal de fuegos artificiales disponibles para finalizar de demostrar la tremenda producción que trajeron los norteamericanos a nuestro país, que seguramente no dejaría a nadie con gusto a poco, en lo que fue la sexta visita de Metallica a nuestro país, la que nos entregó un sonido de primer nivel, con una banda que hace años es una máquina aceitada, sinónimo de un show potente, entretenido, enérgico, lleno de hits y que no deja a nadie decepcionado.

Setlist:
Intro The Ecstasy of Gold (Ennio Morricone)
Whiplash
Ride the Lightning
The Memory Remains
Seek & Destroy
Through the Never
One
Sad but True
Moth Into Flame
The Unforgiven
For Whom the Bell Tolls
Creeping Death
No Leaf Clover
Master of Puppets

Encore:
Spit Out the Bone
Nothing Else Matters
Enter Sandman

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