Por Jaime Farfán.

Una revelación absoluta. Así, se perfila la carrera de Fernando Morillo Rivas, más conocido como Micro TDH, quien desde sus natales tierras venezolanas y abrazando las distintas tonalidades de su sangre latinoamericana, viene a la próxima versión de Lollapalooza Chile, recargado de rimas complejas, amores adolescentes y su mística figura, listo para demostrar los motivos de su vertiginoso ascenso a la fama.

Con tan solo 20 años de edad, Micro TDH ha liderado una parte considerable de la nueva camada de artistas que nacen en la inquieta escena musical venezolana, proliferando en los terrenos sin fronteras del internet. Soltando creatividad a destajo, el rapero no se amarra a un estilo, usando sus composiciones para fusionar sonidos del reggae, trap, R&B y varios ritmos afroamericanos, acompañando sus dinámicos versos. Tales habilidades resaltan en las bases de “Te ví”, la colaboración con el grupo colombiano Piso 21, que le significó reconocimiento internacional. Una balada romántica y pop, con un delicioso fondo de reggaetón.

El talento de Fernando Morillo se hizo evidente desde su temprana infancia, participando en cuñas navideñas de radios locales, y a medida crecía, en distintos festivales de música escolar. Pero cerca de su pubertad, a los 11 años, conoció a lo que sería su principal amor, el rap. A punta de puro corazón se lanzó a las calles a perseguir las rimas, forjándose un nombre propio como freestyler en las intensas batallas de rap en su familiar Mérida, al igual que en el resto de Venezuela. Mientras vagaba y se hacía conocido por el país, era MC Microbio, derivando con el tiempo a MC Micro. No es hasta su contrato en la compañía The Dog House, que nace su apodo definitivo.

Su primera participación fue en The Dog House Mixtape Vol.1, ocho temas en los que compartió con otros conocidos locales, Kaba y Misterio MC. La fuerza de sus orígenes sobre el asfalto emerge en la lírica de canciones como “Sangre merideña”, donde junto a Estilo callejero del Chama salen en representación de su tierra. Poco después vino “Sin Coro”, otra excelente compilación de la ardiente poesía de Micro TDH, quién con su sonido desafiante y urbano, comenzó a ganar adeptos, ya sea en “Una bomba detona” o “Hablando claro”.

La joven promesa prosiguió su ascenso con el EP Delirios del Mic del 2016, y 18/04, que fue poco después publicado, un disco más acabado y maduro, con la inclusión de los ritmos que lo caracterizarían, como en “Ambivalente”, “Confidencial” o “También Compito”. Trabajador incansable, para finales del mismo año lanzó Delirios del Mic 2, siendo posteriormente escogido el mejor artista revelación en los premios Unión Rock Show, en Caracas.

Desde ahí, los singles no han dejado de llover, acumulando millones de visitas en Youtube. Un nuevo álbum Inefable, en el 2017, logró afirmar su éxito, de la mano de varios hits, entre ellos “Cafuné”, “Sin rumbo fijo” y contando con la participación de Neutro Shorty y Big Soto. También vinieron las colaboraciones Libre y Libre 2, donde recoge diversos sencillos previos, y versiones de viejos clásicos. En reinvención permanente, Micro TDH no da descanso a su lengua mientras exuda su realidad verso tras verso. Ven a ser testigo de la novedosa propuesta y genialidad de este joven rapero latino, en el que será el décimo aniversario del festival Lollapalooza en Parque O’Higgins.

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