20 de marzo 2024.

Por Sebastián Allende.
Fotografías por Lotus Producciones.

Que por octava vez aterrice una misma banda en nuestro país, quiere decir de que se trata de una agrupación que se encuentra muy arraigada en el corazón de los fans nacionales y que ha creado una cofradía y cariño que se expresa en forma mutua. Este miércoles 20 de marzo, comenzaríamos a deslumbrar una nueva historia en esta relación, ya que en este 2024 nos trae el regreso de Placebo con dos shows en el Movistar Arena: este pasado miércoles 20 (sold out) y hoy jueves 21 de marzo, los cuales prometían eclipsar a los cientos de fans que ya desde temprano se comenzaron a desplegar en este recinto capitalino para llenar de oscuridad y sentimiento.

Cuando casi el reloj marcaba las 21 horas, las pantallas del Movistar Arena nos presentaban un mensaje de la banda, el que era acompañado con una voz que invitaba a cada uno de los presentes a abstenerse de usar teléfonos durante el transcurso del show: “Por favor estén aquí y disfruten el momento”, aplauso generalizado, para dar pie a la última puesta en escena y posteriormente al comienzo del show con cada uno de los integrantes de Placebo.

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Para el comienzo, suenan unas campanadas que forman parte del inicio de “Forever Chemicals”, un tema hecho para partir un show con su tono fatal potente a la cual la sigue “Beautiful James”, segunda de las 10 canciones de su último álbum Never Let Me Go que serían repasadas durante esta velada y que fue bien recibida en el recinto del Parque O’Higgins. A esa hora, aún seguía llegando gente que corría para conseguir la mejor ubicación del Arena, donde se lograba apreciar que algunos de los presentes no entendieron el mensaje y grababan con sus equipos en forma casi tímida. Se notaba que la señal entregada por la banda fue bien recibida, ya que era notoriamente inferior la cantidad de personas que estaban pendientes del celular en vez de disfrutar de la música.

Seguiríamos con los sonidos tras el saludo de rigor de Molko y cia en donde recalcan el “porque hemos tardado tanto por volver acá en Santiago», para dar pie a “Happy Birthday in The Sky”, las guitarras fuertes que se sienten con “Bionic”, en donde Brian Molko dejaría en claro que la recomendación entregada antes de comenzar el show era bien en serio, ya que al visualizar a un fan grabando con su celular le diría enérgicamente: “Hey muchacho, tu con el sombrero, ya está!!”. Tras esto, terminaría “Bionic” con las guitarras en el aire en señal de triunfo de Brian Molko y Stefan Olsdal.

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La jornada continua con “Soulmates”, la primera canción que conectó con lo más clásico de la banda, tras los primeros embistes de la música más nobel de la agrupación, sonidos que volverían con «Sad White Reggae» y “Try Better Next Time”, en una demostración de que esta noche era una velada para la demostración casi integra de Never Let Me Go, que invita a todos a mirar hacia adelante en vez de vivir de glorias pasadas y en cierta forma es lo que intenta transmitir la banda con estas canciones que fueron muy bien recibidas por los fieles fanáticos. Sigue la música con otra de las más coreadas por los presentes «Too Many Friends», perteneciente a Loud Like Love, placa que durante la noche también fue revisada con los temas «Exit Wounds» y «Scene of the Crime». Pero la cruzada del no uso de celulares aun no acababa para Molko, ya que al finalizar volvió a dirigirse a la gente en cancha para que no grabara con sus teléfonos pidiendo que se concentrarán en escuchar y agradeciendo además la paciencia de los demás, que respondían con un aplauso generalizado.

Si bien se Molko y Olsdal se podían inferir un poco molestos por todo el asunto de las cámaras, se movían por todo el escenario de un lado hacia otro logrando que el público de las tribunas se sintiese muy cerca de la banda y gritaran cuando se acercaban a cada una de sus orillas. “For What It’s Worth” haría saltar y aplaudir a los fans, quienes se encontraban inmersos en la fiesta placebiana que escupía sonidos oscuros, lascivos y sugerentes. “Slave to the Wage” nos volvería a traer a la palestra al Placebo más clásico gracias a los sonidos – del que es para muchos- uno de los discos mejores logrados de la agrupación, Black Market Music. “Song to Say Goodbay” es otra de las más coreadas de la velada, la que seguiría en la senda del descontrol y en cierta forma en el olvido del desuso de celulares, para posteriormente sonar la gritada por todos «The Bitter End».

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“Infra-red” nos mantendría con las pulsaciones a mil, para el post encore con dos de las favoritas de los presentes “Taste In Men” y “Fix Yourself”, las que dieron paso al final con la potente versión que hace la banda del clásico de Kate Bush “Running up That Hill”, cerrando así, una jornada bien dedicada al despertar sonoro. La primera de las dos jornadas de Placebo en nuestro país fue una invitación a sumarse a un nuevo viaje, en donde, si bien el tema de desprenderse de los celulares en los conciertos va a costar tiempo y costumbre, gracias al mensaje previo que nos ha tratado de entregar la banda (y que repetirá en su segundo show) se ha generado un pequeño gran paso para volver a darle el valor que se merece la música en vivo, lo que realmente consiste al ir a un concierto: el disfrutar del momento, del presente y que los sonidos y las imágenes queden grabados en la retina, en la mente y en el corazón.

Setlist:
Forever Chemicals
Beautiful James
Scene of the Crime
Hugz
Happy Birthday in the Sky
Bionic
Twin Demons
Surrounded by Spies
Soulmates
Sad White Reggae
Try Better Next Time
Too Many Friends
Went Missing
Exit Wounds
For What It’s Worth
Slave to the Wage
Song to Say Goodbye
The Bitter End
Infra-red

Encore:
Taste In Men
Fix Yourself
Running Up That Hill (A Deal With God)