Por Pablo Guerrero.

En pleno apogeo del trip hop en 1995 salió al mercado el primer álbum de Tricky llamado Maxinquaye. Este disco llevó al músico al tope de las listas británicas y lo consagró como uno de los máximos exponentes del estilo nacido en Bristol. Pero el contacto de Adrian Thaws (sí, ese es su nombre de nacimiento) con la escena musical de su ciudad natal había comenzado casi 10 años antes cuando fue parte de la banda de hip hop Fresh 4 y del colectivo de DJ’s The Wild Bunch. Una vez disuelto dicha cooperadora de músicos algunos de sus integrantes dieron forma a Massive Attack. En los discos Blue Lines (1991) y Protection (1994) de los héroes de Bristol se puede escuchar a Adrian en algunas canciones. Por aquellos años nació también su apodo “Tricky Kid”, debido a las complicaciones de su carácter, esta fue una de las razones que llevó al músico a concentrarse en su carrera solista y hacer las cosas a su manera.

En 1993 Tricky conoció a Martina Topley-Bird, la habitual colaboradora del compositor durante sus primeros años, y juntos crearon la canción “Aftermath”, que fue rechazada por Massive Attack. No obstante el tema le valió un contrato con la discográfica Island Records, donde lanzó su renombrado debut. Este disco, además de excelentes críticas alrededor del mundo y una legión de admiradores fieles, dejó de manifiesto la naturaleza retorcida del cantante, su visión claustrofóbica del mundo y la oscuridad que había marcado su vida hasta ese momento.

Las mayores influencias del músico se encuentran en agrupaciones como Siouxsie and The Banshees, The Specials y Public Enemy, lo que es posible apreciar en su música que más allá de trip hop, puede calificarse como inclasificable. Precisamente el primer single de Maxinquaye fue “Black Steel”, un tema original de Public Enemy que Tricky convirtió en una joya aún más oscura y con tintes rockeros. En el álbum también se pudo escuchar la voz de una desconocida Alison Goldfrapp en “Pumpkin”, que sampleaba las guitarras de “Suffer” del disco Gish de Smashing Pumpkins, siendo una muestra del diverso gusto musical del artista.

Luego del éxito del primer disco le siguieron colaboraciones con algunos de los actos más selectos de la música en ese momento. Björk, Pj Harvey e incluso la banda norteamericana Live cooperaron con el magnético y carismático músico en los años posteriores.

En 1996 y bajo el alias de “Nearly God” Tricky lanzó su segundo álbum donde además de la mencionada Björk, el trabajo incluye duetos con Neneh Cherry y Alison Mollet y covers de Siouxsie and the Banshees y Depeche Mode. Ese mismo año sale a la venta Pre-Millenium Tension un disco que posee un sonido más claustrofóbico que sus trabajos anteriores pero que también se abre al drum and bass, dancehall y ambient. De este disco destacan “Christiansands”, que es probablemente el mayor hit de su carrera, la repetitiva “Tricky Kid” y la bella “Makes Me Wanna Die”. Para promocionar este álbum, Tricky incluso fue parte de Lollapalooza 1997 junto a Korn, Tool, James, The Orb y Devo, entre otras bandas.

Durante los años siguientes el músico siguió desarrollando discos enigmáticos y saliendo fuera de las fronteras del trip hop como una manera de desencasillarse del estilo que lo puso en el mapa. En 2001 Tricky lanzó su disco más luminoso Blowback con la participación de Flea, Anthony Kiedis y Cyndi Lauper, entre otros destacados músicos.

La próxima semana Tricky llegará nuevamente a Santiago para emocionarnos con una presentación íntima en Club Chocolate. El músico viene a promocionar su disco número 13, Ununiform (2017), un álbum que contó con la participación de Jay-Z en la producción y que en general ha obtenido buenas críticas de parte de la prensa especializada. El trabajo mezcla a la perfección canciones con aura triphopera con otras más orientadas a un rock tradicional. El disco contiene colaboraciones con Martina Topley-Bird y Francesca Belmonte y una singular versión de “Doll Parts” del grupo Hole.

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