Cuatro canciones queridas y una inédita le dan vida a la sesión de lanzamiento de uno de los epés más sentidos de la movida alternativa santiaguina lanzados durante el 2020.

Un epé conceptual que hoy toma nuevas dimensiones. Diego Márquez, el músico, escritor y profesor de filosofía detrás de Chips y la gran ciudad, amplía su corto debut “Ensayo Para La Angustia”; el trabajo lanzado durante el 2020 que busca plantear flanqueos a la experiencia de la angustia.

La fusión de las inspiraciones que cruzan el electro pop, el math-rock y el folk resultaron en cuatro canciones sentidas, íntimas y complejas en su sencillez, piezas que el músico quiso pensar como una obra en sí misma en la que la estética del folk con guitarra se reúne con voces limpias y atmósferas más sintéticas. La mezcla de la sonoridad cotidiana con elementos fantásticos o épicos en el relato y la construcción.

Chips y la gran ciudad presenta en formato sesión digital el lanzamiento de su “Ensayo Para La Angustia”, una experiencia visual junto a sus colaboradores artísticos Laura Zavala (ex Paracaidistas) y Blosqui (Parálisis del Sueño, Las Brumas).

“Se plantea como una instancia para presentarnos por primera vez en vivo, aunque sea en formato cuarentena, con la excusa de hacer el lanzamiento porque nunca habíamos tocado juntos, solamente en el estudio”. Un experimento que terminó convenciéndolos hasta animarse a presentarlo mediante Youtube.

“A las Nueva”, “Para la Angustia”, “Canciones al Revés” y “Ruda” se escuchan junto a la inédita “Santiago Está Maldito”, un adelanto de lo que será el segundo epé del proyecto capitalino. Chips y la gran ciudad nos invita a su patio para adentrarnos en esta producción que es día a día, realismo mágico, confesión y misterio; todo condensado en 19 minutos esenciales para entender las complejas capas de la autoría de Diego.

La adultez conlleva incertidumbre y este corto nos invita a pisar con seguridad vital para seguir dando pasos. Mantras que reconfortan y juegan el rol de apoyo y confianza que muchas veces no conseguimos en el entorno. Una corriente de sonoridades que transitan por sensaciones no catalogables pero sumamente reconocibles, que se potencian con la incorporación de Laura en el proyecto.

Pistas de lo que fue y lo que será; la conjunción de las experiencias de Diego, quien con delicadeza teje ficciones, sonidos e imaginarios capaces de envolvernos en pena y confort, sensaciones hechas canciones que hoy toman una dimensión visual perfecta para las tardes de verano.