El próximo 04 de octubre, el Movistar Arena recibirá en su cúpula el espectáculo de Heavy Metal melódico más importante del 2022. El United Forces World Tour de Helloween hará su desembarco en Chile, sumando como número de apertura no un teloneo, sino un show completo de HammerFall, completando una dupla impresionante e histórica que ya agotó las entradas de varias de las localidades del domo del Parque O´Higgins.

HammerFall surge en Suecia a comienzos de los años 90, cuando el Heavy Metal melódico vivía su momento más bajo de popularidad comercial. De hecho, en su país el Death Metal tenía su propia escuela sobre la cual estaban puestos los ojos del mundo. Sin embargo, ellos no cedieron a su pasión por el estilo y, a través de sus influencias clásicas y sumándoles su toque propio muy inspirado en heroicas historias medievales y en la mitología nórdica, fueron dando forma a un estilo que en paralelo también se iba replicando en bandas alemanas, finesas, italianas y hasta sudamericanas, para abrir las puertas de la popularidad al Power Metal, la evolución del Heavy que puso a decenas de nuevas bandas en primera fila. Junto a los mencionados Helloween, Stratovarius, Gamma Ray, Rhapsody, Nightwish y Angra, entre otros, el metal melódico volvió a ser relevante y aquí en Chile marcó una profunda huella.

Ya pasó un cuarto de siglo desde que HammerFall lanzó su debut, el disco Glory to the Brave, y desde ese momento en adelante se han mantenido fieles al estilo que forjaron en ese primer documento. Y eso también es muy importante para la lealtad de sus fanáticos, que los han premiado con generosa asistencia a los 7 conciertos que han dado en Chile. En el contexto de esta próxima visita, pudimos conversar con Oscar Dronjak, uno de sus fundadores para conocer el momento que vive hoy la banda, cómo están viviendo esta gran oportunidad de tocar junto a una de sus bandas mentoras y como se ven a ellos mismos con dos décadas y medias de experiencia. Quedan cordialmente invitados a leer sus respuestas.

En estos 25 años que cumplen de carrera musical, ¿cuál crees que es el mayor legado que deja Hammerfall?

Bueno, tu no puedes decidir cuál es el legado que dejas, eso lo decide la gente, pero te compartiré lo que yo creo y pienso en este momento: Yo soy un gran fanático del metal melódico y la década de los noventa no fue un bue momento para el estilo, ni en Europa, ni en los Estados Unidos. El hecho de que nosotros fuéramos parte del renacimiento del estilo me da mucha alegría. También el hecho de nunca haber cedido nuestras convicciones musicales. Siempre hemos sonado como hemos querido sonar. Ese es el legado que me gustaría dejar. El que efectivamente dejaremos, lo descubriremos después con el tiempo.

¿Cómo decidiste que la guitarra acompañaría tu camino musical? ¿Pensaste en tener otro rol, tocar otro instrumento?

Mi madre realmente quería que yo tocara un instrumento. No le importaba mucho cual, sólo que tocara algo. Partí con la flauta, cuando era muy joven. Y luego en el colegio tuve que escoger entre cuerdas, bronces y el piano. No tengo idea por qué, pero escogí el trombón. No había escuchado música con trombones, de hecho, nunca me gustó el jazz, así que no sé por qué lo elegí. Pero lo amé, y lo toqué por cuatro años, en una banda y todo eso. Pero en ese tiempo también descubrí el heavy metal y que amaba esa música más que a ninguna otra. No era algo que pusiera de fondo, era algo que me apasionaba realmente. ¡Y no creo que hayas visto a un trombonista en una manda de heavy metal! Así que me di cuenta de que tenía que ir por algo diferente, y tenía creo 13 años cuando inspirado por los guitarristas de metal, le pregunté a mi mamá si podía cambiarme a la guitarra y ella dijo “por supuesto, lo que quieras. Mientras toques algo, yo soy feliz”. Así que me buscó un profesor. Yo le dije expresamente que no quería aprender guitarra clásica. Que quería aprender a tocar la música que estaba escuchando. Así que encontró a un profesor con quien tuve un par de lecciones, pero me di cuenta de que lo que él consideraba metal era Jimi Hendrix, Deep Purple, Led Zeppelin… todas esas bandas que no me gustaban. Yo quería tocar Judas Priest, Accept, Kiss. Así que le dije adiós y comencé a aprender por mi cuenta. Soy autodidacta, escuchaba y luego me ponía a sacar de oído las canciones.

¿Cómo fue el proceso de grabación del último disco, Hammer of Dawn? ¿Les afectó la pandemia?

Lo grabamos de la misma forma que los tres discos anteriores. Tenemos una sala de ensayo y un estudio aquí en mi propiedad. Así que grabamos todo excepto las voces aquí. Y eso es muy cómodo, es grandioso tener un lugar propio y ser flexibles con el tiempo. Cuando rentas un estudio y si no terminas en el lapso que pides, luego tienes que postponer la grabación hasta que tengan nuevamente disponibilidad. Así que aquí tenemos la libertad de hacerlo cuando queramos. También es muy bueno no estar lejos de mi casa más de la cuenta, puedo dormir en mi propia cama cada noche durante el proceso. La pandemia no nos afectó mucho, grabamos cuando ya no había tantas restricciones para juntarse, así que fue muy bueno poder volver a reunirnos luego de tanto tiempo inactivos. Sí se nos hizo más difícil encontrar una buena inspiración con todo lo que ha estado pasando, ya que habitualmente nos va mejor componiendo cuando estamos en buen pie, cuando estamos felices y de buen humor. Algo que no había durante los peores momentos de todo esto. Pero como teníamos canciones ya escritas de antes de la pandemia, ya teníamos bastante material listo. No sé cómo hubiera sonado el disco si no hubiera sido el caso.

¿Cómo llegó esta oportunidad de tocar con Helloween en su gira mundial?

 Cuando las restricciones de la pandemia comenzaron a bajar, todos los artistas de todos los géneros querían salir de gira inmediatamente, así que no se hacía muy fácil encontrar lugares donde tocar. Y peor aún, había incógnita de si finalmente pudiéramos tocar si es que cambiaban las condiciones. Así que cuando Helloween se nos acercó con la idea de que los acompañáramos en su gira, pensamos que podría ser una gran idea. Formamos un paquete muy fuerte, ambas bandas son grandes en el género y esperamos que los que asistan a esas noches, se lleven ese recuerdo y que perdure con ellos por mucho tiempo. Es un honor para nosotros compartir escenario con ellos y es un deleite para los fans del heavy metal melódico.

Esta será la octava visita de Hammerfall a Chile. ¿Tienes recuerdos tocando aquí?

Sí, tengo muchos recuerdos, pero el más destacado es de la primera vez en 1999. Éramos una banda nueva. Llegar a Sudamérica era llegar a un mundo nuevo en muchos aspectos, así que no sabíamos qué expectativas tener. Recuerdo lo mucho que me impresionó que la gente cantara los riffs de la guitarra. Y eso nunca lo olvidaré porque fue una experiencia fantástica, algo único que nunca me pasó y que no me ha pasado en muchas otras partes tampoco. Pero eso siempre pasa allá en Chile y es un recuerdo que siempre llevo conmigo.

¿Qué podemos esperar de los próximos 25 años de HammerFall?

No lo sé… imagínate, en ese momento tendré 75 años. Ya llevo la mitad de mi vida con la banda y ha sido un viaje increíble. Yo espero que podamos seguir haciendo esto por todo el tiempo que seamos capaces de hacerlo. Mientras nuestras cuerdas vocales y nuestros cuerpos nos lo permitan. A menos que nos pase algo de salud que nos lo impida, pienso que continuaremos haciendo música por muchísimo tiempo más.

Yo nunca siento mi edad. Siempre me siento más joven. El negocio de la música te permite ser un adolescente por muchos años, si quieres. Porque no es como un trabajo de 9 a 5, en los que tienes que ir con la corbata al cuello. Te da permiso de ser libre. Así que espero que sean muchos años más. No estoy para nada cansado, aún quiero que sean muchas más las canciones que salgan de mí. Espero que en 25 años más nos puedan seguir viendo en los escenarios, pero no te lo puedo garantizar.

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