Los actores Alejandro Sieveking y Millaray Lobos interpretan una pareja que enfrenta la duda sobre quien de los dos está encerrado. Una historia que habla de amor, soledad, vejez y locura.

Locutorio, dirigida por Cristián Plana, se estrena para conmemorar 10 años de la muerte del dramaturgo Jorge Díaz, y estará en cartelera hasta el 17 de junio.

Para conmemorar los diez años del fallecimiento del dramaturgo chileno Jorge Díaz, GAM estrena Locutorio, obra dirigida por Cristián Plana e interpretada por Alejandro Sieveking y Millaray Lobos.

La obra escrita en 1976 y más conocida como Contrapunto para dos voces cansadas, muestra a una pareja de adultos mayores que conversan en un lugar donde ambos dicen ser el que está visitando al otro. ¿Quién dice la verdad? ¿Quién está adentro y quién afuera? ¿O acaso los dos están recluidos y es sólo un juego para sentir que alguien los visita?

A pesar de las dudas y del vidrio que los separa, ellos logran encontrarse y recordar mágicos momentos de su convivencia como pareja. A pesar de la distancia, no han borrado la ternura, violencia y erotismo de su relación y logran hablar con humor de vejez, soledad y memoria.

La puesta en escena de Plana sitúa la fragilidad de los cuerpos de esta pareja mayor dentro de cubos de vidrio, un material que aunque les permite verse, les hace imposible tocarse; los refleja y los confunde.

Para el director, esto refleja también el tiempo de la propia mente, cuando la vejez se tiñe de cierta locura y las épocas se confunden: “La idea ha sido potenciar la ambigüedad. No cerrar ni responder la gran pregunta de la obra de saber quién está recluido, quién es la visita y quién el visitado” agrega Plana.

“Es una obra desconcertante, mínima, pero llena de reflejos que la tornan inquietante y peligrosa. Yo he trabajado antes con textos breves y me interesan porque se pueden explorar libremente y expandir, llenándolos de detalles que tienen relación con lo escénico. Jorge Díaz era consciente de que su obra era un material abierto que requería ser completado, pero no clausurado, por otro”, dice el director.

La brevedad era una clave del trabajo de Jorge Díaz. “El teatro es un arte de síntesis, igual que la poesía”, dijo el dramaturgo a El Mercurio en 1997, donde también agregó: “Yo he creado la ‘brevedad´, que es para mí el deseo de expresar con humor y la mínima cantidad de palabras una situación”.

El humor fue otra clave del trabajo de Díaz. En el país su obra está fuertemente asociada al ICTUS, la compañía con la que creó y estrenó en los años 60 sus textos más conocidos en Chile, como El cepillo de dientes y El velero en la botella. En 1965 se radicó en España y allí escribió El locutorio, también titulada Contrapunto para voces cansadas. Volvió a vivir en Chile casi 40 años después, cuando en 1993 fue el primer ganador del Premio Nacional de Artes de la Representación.

Dramaturgia Jorge Díaz Puesta en escena Cristián Plana Elenco Alejandro Sieveking y Millaray Lobos Escenografía Sebastián Irarrázaval Diseño iluminación Antonia Peón-Veiga y Matías López Sonido Diego Noguera Vestuario Ángela Gaviraghi Producción GAM.

Temporada 13 May al 17 Jun
Horario Mi a Sá, 21 h
Sala N1
Entrada Gral.: $6.000, Est. y 3ed.: $3.000.

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