Kiss en Movistar Arena: El baile final y el último beso
Banda invitada: Frank’s White Canvas.
19 de abril 2022.

Por Paulo Domic.
Fotografías por Francisco Aguilar A.

¡Qué difícil es decir adiós! Pero qué reconfortante es a la vez. Una oportunidad de cerrar de alguna forma el ciclo con alguien que por tanto tiempo ha sido un compañero en la ruta de la vida. Y mejor aún si la despedida es una fiesta enorme, colorida y desenfrenada como la que ofreció Kiss anoche en Movistar Arena. Un desembarco de clásicos del rock que llevó a sus fanáticos por la primera de las dos travesías finales que la banda hará aquí en Chile durante el paso de su End Of The Road World Tour. Una cita memorable para que la emocionada armada kissera se reuniera por última vez con esos ídolos de muchas generaciones de amantes del rock.

Originalmente programado como un concierto único para el 20 de abril, la de anoche fue la fecha adicional que debió abrir la productora para satisfacer la altísima demanda por ver el concierto final de Kiss en Chile. Algo que no debe sorprender, ya que la Kiss Army chilena es una de las más numerosas y mejor organizadas de este lado del continente.Y de este último capítulo del paso de sus ídolos por nuestro país, nadie quiso quedarse afuera. Un romance que comenzó en 1994 en el primer Monsters of Rock realizado en Chile, junto a Slayer, Black Sabbath y Tumulto, y que se fue haciendo cada vez más estrecho y leal en cada una de las cinco visitas anteriores que han hecho a esta tierra sureña.

Esta es la séptima parada de esta gira de despedida que comenzó el 2019 y que debió tomarse un año y medio de pausa producto de la pandemia. En su periplo latinoamericano, los neoyorquinos inician en Chile para luego trasladarse a Argentina, Brasil, Perú y Colombia. Santiago es la única ciudad de esta pasada que tendrá dos conciertos. Sin embargo, el camino aún es largo ya que hasta octubre seguirán tocando por Europa, Oceanía y los EE.UU. Luego de eso, se baja el telón de la banda “más caliente del mundo”, al menos en lo que a giras respecta. Porque ya lo ha dicho en reiteradas ocasiones su líder y bajista Gene Simmons: «este es de verdad el último tour mundial que hace la banda y no será como esos anuncios que hacen otras para atraer público y luego volver a tocar”. Han sido 50 años y dejan un gran legado para la historia del rock, por lo que el descanso lo tienen absolutamente merecido.

Las invitadas a abrir este primer show de Kiss fueron las aclamadas Frank’s White Canvas. El dúo conformado por Karin Aguilera y Francisca Torés, ganadoras del Pulsar 2021 como Mejor Artista Rock, fueron las encargadas de poner los primeros acordes de la memorable noche en el Movistar Arena. A través de 30 minutos, las santiaguinas repasaron sus mejores éxitos. Desde el inicio con “Hiding Away” hasta el final con “Sleep Work Eat”, pusieron en la mesa un repertorio poderoso especialmente pensado para esta ocasión. En la previa, a más de alguno escuchamos comentar que tal vez ellas no eran el número adecuado para abrirle a Kiss. Afirmación que fue sepultada por la energía e impecable puesta en escena que mostraron para los muchos que a esa hora ya estaban acomodados en sus butacas. Un espectáculo musical de primer nivel. Una prueba fehaciente de por qué día a día su carrera va en ascenso, hacia cumbres aún insospechadas.

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El ambiente estaba listo para una fiesta inolvidable. Desde temprano los más fanáticos llegaron al Parque O’Higgins luciendo sus camisetas kisseras y no pocos luciendo los maquillajes. Conmovedor resultaba ver también a muchos niños y niñas, emocionadisimos por ver a Kiss junto a sus padres, por única y última vez en sus vidas. La devoción que despiertan es realmente religiosa. Ser kissero es un estilo de vida. Algo que muchas personas no pueden entender y que tachan de locura, pero que hay que vivirlo para saber lo que despierta una banda como ellos.

Llegó el momento tan esperado y que a la vez nadie quería que llegara. La batería de John Bonham en la intro de “Rock And Roll” de Led Zeppelin hizo estallar a la audiencia de emoción, ya que esa fue la señal que indicaba que Kiss comenzaba a subir por penúltima vez al escenario del Movistar Arena de Santiago de Chile. Termina la canción y todos a coro acompañaron la clásica locución que a todo pulmón grita “You Wanted the Best, You Got the Best!! The hottest band in the world: KISS!”. El telón cae y frente a nosotros los cuatro dioses del trueno comienzan la fiesta con “Detroit Rock City”, tal como lo hacen en el inmortal Alive II de 1977. Las emociones se desbordaron por completo y así comenzó la ceremonia de reencuentro y despedida. Con cuatro figuras descendiendo desde el cielo en unas plataformas como ovnis aterrizando desde el espacio. Una de las oberturas más impresionantes que hayamos presenciado en 30 años. ¡Y vaya que hemos visto bastantes!

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El repertorio fue un bombardeo constante de clásicos. Solo respiramos para escuchar a Paul Stanley, que se mostró muy comunicativo, intentando hablar en un deficiente español que por supuesto, todos le perdonamos. Si bien el desgaste de su voz se hacía evidente incluso en su habla, durante las canciones se le oía lo suficientemente bien. Daba la impresión de que cantaba sobre una pista pregrabada, pero realmente eso daba igual. Porque los espectáculos de Kiss son tan estimulantes, que ponerse a pensar sobre si está cantando o no, es una pérdida de sentidos para disfrutar tantas cosas maravillosas que están frente a uno. La escenografía, los trajes, las luces, la pirotecnia, la puesta en escena de cada uno de los cuatro. En fin, tantas cosas que de verdad transforman en estéril cualquier análisis profundo sobre el estado actual de la voz de una septuagenaria leyenda del rock que probablemente prefiere ofrecer una presentación cuidada y digna, que presentar una actuación dolorosa tanto para él como para quienes lo ven. Y ese sentido del espectáculo es el que ha hecho de Kiss la banda que es, con tan leal base de fanáticos. Todo es grande y perfecto. Nada está al azar.

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Gene Simmons es por su parte un espectáculo en sí mismo. Él no usa ningún apoyo, sigue cantando como siempre y su actitud y presencia sobre el escenario es apabullante. Tira fuego, escupe sangre, saca la lengua y hace todos esos trucos que por 50 años han deleitado a millones en todo el planeta. Tommy Thayer en la guitarra y Eric Singer en la batería, aunque con un perfil mucho más bajo, son los compañeros perfectos para los protagonistas.

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“Love Gun”, “I Was Made for Lovin’ You” y “Black Diamond” fueron las tres que cerraron en forma apoteósica el concierto. Clásicos inmortales que resonaron con fuerza en la garganta de los asistentes que no dejaron ningún espacio en Movistar Arena. Pero siempre llega un bis, y este fue con “Beth”, “Do You Love Me” y “Rock and Roll All Nite”, esta última cantada hasta con lágrimas en los ojos de los kisseros incondicionales que sabían que llegaba el momento de decir el último adiós. Así llegó a su fin una presentación francamente memorable y emotiva, que unió a 5 generaciones y que permanecerá en la memoria de quienes atestiguamos el paso de un pedazo de la historia del rock frente a nuestros ojos. Una que, aquellos que llegarán tarde a conocer Kiss cuando ya no estén, sólo podrán ver por medios audiovisuales.

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Somos parte de aquellos que veremos muchos de estos conciertos de despedida. Y es bueno saber cuando es el último, porque ya nos ha pasado muchas veces que dejamos de lado un show pensando en que van a volver. Pero con los clásicos del rock ocurre que nunca se sabe cuándo será la última vez. Por lo tanto, estar avisado ofrece la chance de ir a dar ese saludo final a quienes tanto han significado en nuestras vidas. Anoche fuimos testigos de un momento especial y lleno de significado. Un recuerdo que quedará en las mentes y corazones de todos quienes estuvimos presentes. Fue el baile final al son de la música que por décadas fue la banda sonora de una vida. El último beso con la banda más caliente del mundo.

Setlist Frank’s White Canvas:
Hiding Away
Wake Up
Let it Go
Easy to Forget
Nobody Come
Sleep Work Eat

Setlist Kiss:
Detroit Rock City
Shout It Out Loud
Deuce
War Machine
Heaven’s on Fire
I Love It Loud
Say Yeah
Cold Gin
Lick It Up
Calling Dr. Love
Tears Are Falling
Psycho Circus
100,000 Years
Bass Solo
God of Thunder
Love Gun
I Was Made for Lovin’ You
Black Diamond

Encore:
Beth
Do You Love Me
Rock and Roll All Nite

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