Seal en Teatro Caupolicán: Energía desbordante que abraza
1 de Octubre 2019.

Por Sebastián Allende.
Fotografías por Francisco Aguilar A.

Con un Santiago enmarcado en una fría noche y tras la retirada de una lluvia primaveral, el Teatro Caupolicán se trasformaba en el resguardo perfecto para los cientos de fanáticos que poco a poco se aglutinaban para ser testigos de la segunda cita con uno de las grandes voces de la escena mundial, Seal.

Tras ocho años desde su lejano debut, el británico volvía a nuestras tierras para entregarnos de lo mejor de su repertorio que lo tiene posicionado en el orbe con más de 20 millones de discos vendidos y cuatro premios Grammy como parte de sus pergaminos.

El concierto partió pasadas las 21 horas tras la respectiva puesta en punto de los instrumentos de los 3 músicos que lo acompañaron en la escena, y tras ello, fue así que darían la partida con las notas de “AIKIN (All I Know Is Now)”, canción con fuerza y pegajosa en donde Seal se dio el tiempo de acercarse a los presentes y deleitarnos con su desplante y simpatía, situación que se repetiría en más de una ocasión para el deleite de todos sus fans (en especial de las femeninas) que vitorearían a más no rabiar durante toda la velada.

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Segunda canción y el rey de la noche que toma la guitarra acústica para interpretar la hipnótica “The Morning After” una de las canciones que demuestra la transversalidad que ha logrado este artista quien desde 1991 ha publicado más de 12 discos siendo su última entrega la placa que lleva de nombre Standars, editada en el 2017, y que actualmente lo tiene girando por el globo.

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Tras los respectivos saludos iniciales en donde Seal nos invita “a sentir la energía de su show”, el británico volvería a cruzar la barrera del escenario (en algo que se transformaría en una tónica de la noche) para cantar en los brazos de los presentes de la primera fila, “Dreaming in Metaphors”, logrando que más de alguno de los fans instalados en cancha corrieran para estar al lado del dueño de la noche.

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La noche transcurría y el frío dominante en la capital era contrarrestado en el recinto de San Diego gracias a la cercanía lograda por Seal con sus fans que tuvo uno de sus momentos culmines con la interpretación de “Love’s Divine”, canción que fue cantaba por el artista en la mitad de la cancha, entremedio de todos los presentes, que aglutinaron al artista tal como un mesías y un pastor evangelizando y cobijando a todos los presentes logrando cercanía y un momento íntimo en donde todo el teatro logró cantar a todo pulmón. «I need love, love’s divine, Please forgive me, now I see that I’ve been blind…»

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Tras el regreso al escenario, vendría uno de las grandes canciones de la discografía de este artista. “Kiss From a Rose”, la que seguramente fue de las más coreadas de la noche, comienza íntimamente con la guitarra acústica de Seal y el soporte en los coros del público presente, dejando una bella postal que serviría de introducción para la parte final del show que vería su final con las sendas interpretaciones de “Rebel Rebel” de David Bowie, en donde los saltos y la euforia se tomaban los últimos minutos que viviríamos del show, el que tendría su fin con “Crazy”, uno de los primeros hits de este autor, en donde el baile, la energía y la euforia tanto del británico como de los presentes, ya no tendrían cabida, y era así como apreciábamos que cada uno de los asientos terminarían abandonados para poder ser parte del ceremonial concierto de Seal que más que un show fue una muestra de descarga de energía y calor humano que fue agradecido y disfrutado por todos.

Setlist:
AIKIN (All I Know Is Now)
The Morning After
Dreaming in Metaphors
Fast Changes
Deep Water
Show Me
Whirlpool
Prayer for the Dying
Love’s Divine
Person in the Mirror
Kiss From a Rose
Higher Ground
Killer
Amazing
Future Love Paradise

Encore:
Rebel Rebel
Crazy

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