Steve Hogarth en Teatro Nescafé de las Artes: Esto no es un concierto de rock
8 de julio 2019.

Por Jorge Fernández.
Fotografías por Francisco Aguilar A.

En medio del escenario está apostado un teclado. Sobre él, yace abierto un Mac de finas proporciones. La manzanita mordida mira con recelo a ese público ansioso que se ha apostado en las butacas del Teatro Nescafé de las Artes. Son pasadas las nueve de la noche cuando la luz comienza su deceso temporal y desde las sombras aparece el carismático artista Steve Hogarth, el mismo que durante años ha sido frontman de la clásica banda británica Marillion.

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No va ser un concierto como cualquier otro. Eso hay que figurárselo desde el principio, porque para comenzar, los primeros veinte minutos fueron un ameno interactuar con el público en donde desfilaron preguntas de los fanáticos y respuestas, a veces con evasivas, del protagonista. Así, poco a poco, se fueron dibujando recuerdos cargados de nostalgia sobre su banda, su ex esposa, la vida misma en contraposición con la muerte y un largo etcétera que declinó en la invitación de una forofa a disfrutar de un buen vino chileno.

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Los dedos no daban con la tónica se decía a regañadientes. Mentira solapada y evidentemente disipada con acordes iniciales donde, a modo de calistenia, interpretó covers como “Instant Karma!” de John Lennon y “Karma Police” de Radiohead.

¿Mucho que hablar y poco para cantar? Hogarth lo tiene claro desde el primer momento porque es parte esencial de su espectáculo. Un momento eterno para hacer disfrutar a los seguidores más acérrimos. Preguntas, muchas preguntas, algunas incómodas, las más típicas y acordes con la gracia y facilidad de poder resolverlas con una idea preconcebida y congraciada. Steve Hogarth es un artista de peso y lo sabe. No le molesta saber lo mínimo de español pues cuando el silencio parece volverse incómodo surgen rápidamente canciones que subyacen al tiempo y se mantienen en la memoria de tantos fanáticos de sus letras apostados en territorio nacional.

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Cuando había que hablar, Steve Hogarth habló y cuando no debía hacerlo, también habló. Aunque de muy buena manera. Con una sencillez abismante, esa figura que congregaba miles de fanáticos, en esos momentos hacía un show íntimo y a la vez grandilocuente. Con un manejo y una calma dignas de enaltecer. Sabe lo que está haciendo y lo demuestra en todo momento. Así, si el público se envalentonaba y pedía a gritos una canción mundialmente reconocida como “Beatiful” no había un segundo de espera para iniciarla y cantarla con todo el sentimiento que la particular voz del británico no ha entregado siempre.

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Porque esto último es otra particularidad. No hay nada que decir en contra de su timbre. O tal vez sí, pero para aquellos puntillosos críticos que miran el espectáculo con sus viseras mal arregladas y solo alcanzan a apreciar lo que se guarda por encima.

El batallón de canciones que rodeó este particular concierto fue el talismán consagratorio de una noche dedicada a la ferviente congregación de asistentes fanáticos de Marillion, desde “Easter”, “Runaway” hasta otras inolvidables como “Fantastic Place”, “Afraid of Sunlight” y “You ´re Gone”.

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Steve Hogarth sabe lo que tiene que hacer para deleitar a su público, la esencia de su carrera musical está puesta en los años en que ha formado parte de la mítica banda británica y así lo refrenda en su multiplicidad de conciertos diversos donde, si bien, las letras pueden variar, lo que se mantiene siempre intacto es la procedencia y la impronta genuina de un ganador a todas luces.

Setlist:
Hollow Man
Instant Karma! (John Lennon cover)
Spirit (The Waterboys cover)
Karma Police (Radiohead cover)
Easter
Ocean Cloud
Fantastic Place
You’re Gone
Runaway
Hard as Love
Beautiful
Cage
House
No One Can
Cloudbusting (Kate Bush cover)
The Sky Above the Rain
Afraid of Sunlight
Like a Rolling Stone (Bob Dylan cover)
When I Meet God

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