Por Guillermo Ziem.

El mundo de la música siempre nos guarda secretos a voces, de esos que a nivel subterráneo se mueven captando seguidores y ramificando su música en estado crudo. Eso es lo que nos trae en esta versión 2020 de In-Edit con Swans: Where Does A Body End?. Lo que nos muestra Marco Porsia en este documental canadiense de 2019 y con 123 minutos intensos durante los que nos lleva por la génesis del que es uno de los grupos “under” de Nueva York de principios de los años 80´s. y su evolución hasta el año 2017 en sus diferentes reencarnaciones, casi cuarenta años de música.

El documental parte contando los primeros pasos de Swans, algunas vivencias en “el bunker” de Michael Gira, donde podía explayar sus variadas áreas artísticas entre poesía, plástica y música, siendo reconocido por sus pares, quienes también vivieron la rudeza que golpeaba la sensibilidad y obligaba a plantearse de forma dominante frente a sus proyectos, todo en el East Village de Nueva York, evidenciando la intención artística como única forma de vida, sin aspiraciones más que solo hacer música.

Nacidos del mismo semillero de Sonic Youth, Swans se forjo bajo la visión estricta e intransigente de Gira, un aficionado a la música, con traumas de infancia que lo llevaron a mudarse de Estados Unidos a Alemania, donde se fuga del cuidado de su padre en Paris y huye hacia Ámsterdam a fines de los años 60. Ahí tuvo su primer acercamiento a los escenarios presenciando a Pink Floyd y Frank Zappa, posteriormente es apresado en Israel hasta que fue rescatado por su padre, todo esto a sus breves 16 años, forjándose como un sujeto autosuficiente y solitario.

Swans es parte de la visión existencialista de Michael y su intención de la reinvención del post punk, sin ser absolutamente ceñidos a este estilo, más bien herederos contemporáneos y herméticos a influencias se liberan plenamente a crear lo que sienten que hacen mejor. Absolutamente fuera de tapujos Swans se muestra en su primera década como una banda oscura, de ritmos decadentes, con una lírica cargada de metáforas y antítesis, pero por sobre todo ruidosos respecto a sus volúmenes sobre el escenario.

Parte del inicio del equilibrio musical en la banda ocurre cuando se une Jarboe a la banda, implicando tonalidades femeninas a los sonetos de Gira y aportando con teclados y nuevas composiciones, además de transformarse en su pareja en la vida fuera del escenario.

Swans se mantuvo todo ese tiempo en el circuito “under” del hemisferio norte y acercándose modestamente hasta Asia y Oceanía, llegando a mediados de los años 90´s con una capacidad de convocatoria en sus shows tímida en relación a la alcanzada por sus contemporáneos de Sonic Youth, sin embargo, era algo que no provocaba nada en los planes de Gira, sin embargo la banda traía demonios propios que fueron decantando hacia mediados de los noventa y que hizo tomar la determinación de su líder de acabar con Swans en 1996, realizando una gira de despedida de esa alineación con llenos totales nunca vistos en su carrera activa.

Michael Gira jamás dejo de hacer música, pero bajo su perspectiva, sus proyectos post Swans fueron un fracaso musical, eso es categórico visto desde la perspectiva de un líder tan exigente. Luego de varios intentos en los que claramente continúo explorando su espiritualidad y su legado, decide revivir a la banda en 2011 con una nueva alineación, una que fuera una extensión instrumental de sus intenciones musicales, coincidió con el mismo periodo en que Sonic Youth se separa, fue según las palabras de Gira fue “la última oportunidad para el viaje espiritual de Swans”.

En el documental se aprecia que la percepción general de las personas que asisten a algún show de Swans es que su espectáculo “No es lo que tocan, es lo que provocan”, y fuera de todas esa apreciaciones que pueden carecer de objetividad pensando que son fanáticos, la tesis tiene su propio sustento y es que Swans es una banda simple sobre el escenario, sin parafernalia que es lo que sustenta a bandas que ya debieron dejar el escenario hace mucho. Se logra apreciar brevemente los cinco últimos años de actividad con su última alineación hasta 2016, con 4 álbumes de estudio en 6 años, y giras internacionales, que incluso los tuvo en Chile, otorgándoles finalmente la tan esquiva fama del pop, pero a nivel under.

Sin dudas apreciar este documental es poder comprender que la base de Swans es Micheal Gira, o viceversa, él plantea al inicio del mismo un cuestionamiento tan básico como inconmensurable, cuestionar su existencia y la incomodidad de la existencia en estado humano. En la película solo vemos la historia musical y no hay mayores detalles de la vida personal de los involucrados, como en otros documentales y tampoco hace falta. Es que la historia de Swans que no se cierra, asumiendo que el legado musical de esta banda al alero de su líder va más allá de lo contemporáneo.

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