Por Sebastián Allende.

Nueva York es por si sola una ciudad icónica, dueña de una vasta historia artística y cultural y cuna de decenas de agrupaciones que han definido el quehacer musical a nivel contemporáneo. Una de esas últimas bandas que han surgido desde esta meca musical y que han marcado pauta es The Strokes. 1998 sería el año del comienzo de las andanzas de esta banda, formada por unos noveles Julian Casablancas, Nikolai Fraiture, Nick Valensi, Fabrizio Moretti y Albert Hammond Jr, quienes poco a poco llamarían la atención de la escena neoyorquina llegando a proclamarlos como los grandes salvadores del rock. Un EP lanzado el 2001 titulado The Modern Age sería la carta de presentación y muestra de credenciales que los haría ser una de las bandas más cotizadas por las disqueras.

Tras esta primaria muestra de los sonidos de The Strokes, llegaría el momento de presentar su disco debut. Is This It llegaría a los estantes en junio del 2001, derrochando un sonido garaje rock que derritió a los críticos y que se ganó a los fans alrededor del globo gracias a canciones como “Hard to Explain”, “Last Nite” y “Someday” que se convirtieron en grandes éxitos durante los primeros años del siglo XXI.

Siempre se habla que los segundos discos son la gran prueba de fuego para las bandas. Bajo esa premisa la segunda entrega de este cuarteto guardaba una gran expectativa que en cierta medida fue correspondida con la edición de Room on Fire el año 2003. Con un sonido y estética que ya tenían establecida a la banda como referente en sus contemporáneos y líderes de una nueva escena rockera.

Tres años tuvieron que transcurrir para tener en nuestras manos lo nuevo de los oriundos de New York. First Impressions of Earth sería el nombre de este nuevo corte con el que con 14 canciones nos seguían demostrando una vigencia y frescura en sus canciones, las que ya habían vivido su debut en nuestro país con una primera visita en el Víctor Jara el año 2005.

Angles (2011) devolvió el cariño de los medios de comunicación hacia la banda, que si bien mutaba un poco en su sonido con esta grabación, no abandonada sus ideales de entregarnos canciones directas, pero efectivas y sobre todo de gran calidad.

Comedown Machine (2013) y Future Present Past (2016) seguirían mostrando vigencia en una banda que si bien ya vivía de altos y bajos, no perdería su toque y su mística sobre todo en sus presentaciones en vivo. Fue así como viviríamos una segunda visita el 2017 en el marco del festival Lollapalooza Chile.

Es el mismo festival, Lollapalooza Chile, el que se transforma en la excusa perfecta para el retorno de The Strokes a nuestras tierras. Para la jornada del domingo 29 de marzo este cuarteto será el encargado de darle el cierre a la edición 2020 de este festival. Las entradas para se encuentran disponibles en https://www.lollapaloozacl.com/tickets/

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