Álex Anwandter en Teatro Caupolicán: atentos al impacto latinoamericano

Álex Anwandter en Teatro Caupolicán: atentos al impacto latinoamericano
22 de noviembre 2018.

Por Nicolás Morán.
Fotografías por Agustín León.

Dentro de la calurosa semana que hemos experimentado acá en la capital, darse un pequeño break antes del fin de semana siempre es un agrado y, con el pasar del tiempo, se vuelve casi una necesidad. Si a eso le sumamos que es de la mano de uno de los mayores exponentes musicales chilenos de la actualidad, con un show extendido e íntimo, una convocatoria envidiable y con invitados de lujo: ¿Qué podría ser mejor?

Es que Álex Anwandter se ha convertido en un ícono dentro de la industria, con trabajos de alta calidad musical y con shows que hacen palidecer a otros del mismo estilo. El lanzamiento de su cuarto álbum en solitario nos convocó en el Teatro Caupolicán la noche de ayer, por eso, en más de dos horas y media de concierto, pudimos ver una extensa selección de canciones de discos anteriores, así como los temas de su entrega actual, Latinoamericana, en el que repite la fórmula de canciones pegadizas y sonidos con harto sintetizador, para darle ese toque pop que tanto gusta y electriza. Porque si algo se destaca de anoche, además de su extensión, es la energía que transmitían Alex y la banda que, en una presentación redonda, hicieron cantar a un teatro prácticamente lleno.

Partió con “Axis Mundi”, ante una ovación enorme, para seguir con “Bailar y llorar”, uno de esos clásicos de la época de Teleradio Donoso, con lo que los más nostálgicos se vieron representados y retribuidos por su trayectoria como fans. Luego siguió con canciones que son hits inmediatos: “Amiga”, “Tormenta” o “Rebeldes”, que lógicamente hicieron que todo el público se moviera al ritmo que el músico impuso sobre las tablas. Es que, sin espacio para dudas, Álex tiene ese encanto que motiva a la gente a bailar, a desgarrar la garganta para cantar los coros pegadizos, y el talento para emocionar con los temas políticos que tratan muchas de sus canciones.

Una de las grandes gracias de este concierto fue el tiempo que se dio para hacer pausas entre las canciones, sobre todo en el set acústico, explicando ciertas cosas sobre su vida y sobre su música, como cuando antes de tocar “Um girasol da cor seu cabelo” y “Amor de Indio” explicó que, al igual que cuando presentó “Amiga” (época en la que había muerto su abuelo), estas canciones tenían mucho de intimidad y de conexión con su padre, puesto que estuvo viviendo mucho tiempo en Brasil, creándole a Álex una topofilia heredada con el país de la samba.

Posterior a ese instante sublime, en el que pudimos ver a un músico desnudando su vida, fueron invitados al escenario Javiera Mena en los teclados y Gepe en la batería, presentando “Sol de invierno” y “Tatuaje”, para ir complementando un show que estaba haciendo estragos entre los presentes, puesto que esta combinación de artistas nacionales fue un gran acierto. A esas alturas, si la gente ya estaba loca con la sorpresa, un par de canciones después, hubo otra que dejó a los asistentes en un éxtasis: cuando se vio entrar a los integrantes de Miranda! y comenzó a sonar “Siempre es viernes en mi corazón”, hubo una explosión de energía que se tradujo en 3 canciones, la primera de Anwandter y las otras dos, “Imán” y “Bailarina” de los trasandinos. Todo esto fue un crisol de emociones, de baile y canto que parecían no acabar, sobre todo luego cuando empezó el encore.

Mientras iba pasando el tiempo, la gente parecía no querer irse nunca y el artista tampoco parecía querer retirarse, así que acabó con “¿Cómo puedes vivir contigo mismo?”, canción que fue elegida una de las en la historia del pop latino según la revista Rolling Stones, compartiendo podio con temas de artistas de la talla de Juan Gabriel, y “Amar en el campo”, muy a la vieja escuela, cerrando así la jornada que pese a lo extensa que fue, tuvo los toques adecuados para no volverse monótona ni aburrida. No deja de llamar poderosamente la atención el cómo se para ante tanta gente y los hipnotiza con su sencillez. ¿Cómo lo hace para tener las palabras precisas y los acordes adecuados para tocar temas sensibles sin caer en la vulgaridad?, porque Alex Anwandter nos llama a luchar contra la intolerancia a través de su música, como él mismo señala: “la música es mi trinchera” en esta guerra contra la discriminación.

Setlist:
Axis mundi
Bailar y llorar
Casa latina
Amiga
Tormenta
Intentarlo todo de nuevo
Rebeldes
Que se acabe el mundo, por favor
Manifiesto
Nadie como tú
Shanana
Malinche
No te puedes escapar
Um girassol da cor de seu cabelo
Amor de indio
Sol de invierno
Tatuaje
Latinoamericana
Canción del muro
Siempre es viernes en mi corazón
Imán
Bailarina
Éramos todos felices
Cordillera
Vanidad
Encore:
Finalmente
Odio a todo el mundo
Locura
¿Cómo puedes vivir contigo mismo?
Amar en el campo

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Álex Anwandter en Teatro Caupolicán: atentos al impacto latinoamericano 22 de noviembre 2018. Por Nicolás Morán. Fotografías por Agustín León. Dentro de la calurosa semana que hemos experimentado acá en la capital, darse un pequeño break antes del fin de semana siempre es un agrado y, con el pasar del tiempo, se vuelve casi una necesidad. Si a eso le sumamos que es de la mano de uno de los mayores exponentes musicales chilenos de la actualidad, con un show extendido e íntimo, una convocatoria envidiable y con invitados de lujo: ¿Qué podría ser mejor? Es que Álex Anwandter se ha convertido en un ícono dentro de la industria, con trabajos de alta calidad musical y con shows que hacen palidecer a otros del mismo estilo. El lanzamiento de su cuarto álbum en solitario nos convocó en el Teatro Caupolicán la noche de ayer, por eso, en más de dos horas y media de concierto, pudimos ver una extensa selección de canciones de discos anteriores, así como los temas de su entrega actual, Latinoamericana, en el que repite la fórmula de canciones pegadizas y sonidos con harto sintetizador, para darle ese toque pop que tanto gusta y electriza. Porque si algo se destaca de anoche, además de su extensión, es la energía que transmitían Alex y la banda que, en una presentación redonda, hicieron cantar a un teatro prácticamente lleno. Partió con “Axis Mundi”, ante una ovación enorme, para seguir con “Bailar y llorar”, uno de esos clásicos de la época de Teleradio Donoso, con lo que los más nostálgicos se vieron representados y retribuidos por su trayectoria como fans. Luego siguió con canciones que son hits inmediatos: “Amiga”, “Tormenta” o “Rebeldes”, que lógicamente hicieron que todo el público se moviera al ritmo que el músico impuso sobre las tablas. Es que, sin espacio para dudas, Álex tiene ese encanto que motiva a la gente a bailar, a desgarrar la garganta para cantar los coros pegadizos, y el talento para emocionar con los temas políticos que tratan muchas de sus canciones. Una de las grandes gracias de este concierto fue el tiempo que se dio para hacer pausas entre las canciones, sobre todo en el set acústico, explicando ciertas cosas sobre su vida y sobre su música, como cuando antes de tocar “Um girasol da cor seu cabelo” y “Amor de Indio” explicó que, al igual que cuando presentó “Amiga” (época en la que había muerto su abuelo), estas canciones tenían mucho de intimidad y de conexión con su padre, puesto que estuvo viviendo mucho tiempo en Brasil, creándole a Álex una topofilia heredada con el país de la samba. Posterior a ese instante sublime, en el que pudimos ver a un músico desnudando su vida, fueron invitados al escenario Javiera Mena en los teclados y Gepe en la batería, presentando “Sol de invierno” y “Tatuaje”, para ir complementando un show que estaba haciendo estragos entre los presentes, puesto que esta combinación de artistas nacionales fue un gran acierto. A…

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Nicolás Morán

Profesor y Fan de los osos panda

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