Sting y Shaggy en Movistar Arena: En la diversidad está el gusto

Sting y Shaggy en Movistar Arena: En la diversidad está el gusto
23 de octubre 2018.

Por Guillermo Ziem.
Fotografías por Francisco Aguilar A.

Un show ampliamente esperado y comentado a nivel mundial es lo que se vivió anoche en el Movistar Arena, donde un sobrio Sting y un Shaggy enérgico vinieron a mostrar un espectáculo redondo fusionando diversos estilos pasando por el jazz, rock, pop, reggae un poco de soul y funk. Se trató de una variedad increíble, lo que permitió ver que la fuente de entusiasmo y la juventud está en la variedad y, de paso, derribar más de algún mito.

Pasadas las 21.00 horas y con un Movistar Arena lleno, el ambiente ya había alcanzado una temperatura templada. Abruptamente se apagan las luces para dar inicio al espectáculo. Entraron a escena timidamente Sting y Shaggy con “English Man/ Jamaican in New York” y, literalmente, el recinto comenzó una ebullición permanente y equilibrada que perduraría a lo largo del show.

Por un lado, se encontraba un Sting muy bronceado, visiblemente relajado, animado y que, pese a los años, se ve más jovial que la mayoría de los asistentes. Por otro lado, se encuentra Shaggy con su impecable registro vocal y energía que terminaba de complementar esta dupla en la que se fusionan los estilos al servicio del simple goce musical.

El espectáculo continuó con un set interminable de clásicos de Sting, The Police y de Shaggy, en lo que se podría creer improbable en el mundo de la música. Estos colosos de la buena música nos trajeron un increíble paseo por la variedad, nos llevó al sonido de “Oh Carolina” fusionada con “Together”; luego sonó “Message in a Bottle” y “Shape of My Heart”.

Una cosa es tratar de experimentar musicalmente a través de la fusión, lo que no asegura el éxito, sino que, más bien es un riesgo que puede fácilmente terminar en fracaso. Sin embargo, lo que anoche presenciamos fue completamente diferente pese a lo insólito que puede parecer este híbrido a simple vista. Alcanzamos el clímax musical de lo inesperable, donde la experimentación se basó en fusionar estilos con fórmulas inciertas con un éxito rotundo. Quizás, la mayor sorpresa en ese sentido fue oír y vivir el sonido de “Roxanne” fusionada con “Boombastic”. De nombre, puede sonar extraño; incluso, para alguno como algo inconcebible. Aun sí, debemos ser conscientes de que lo raro no es malo y, en este particular caso, lo diferente terminó por convertirse en la expresión máxima de una interpretación impecable.

Todo esto no es por gracia. Sting, con casi 45 años de carrera, y Shaggy, con un par de décadas, dan un total más amplio que la suma de los factores. En eso no se quedaron cortos: un espectáculo diverso hasta el hastío, pero jamás aburrido. Esto es algo que siempre recibiremos del británico y, en este caso, de Shaggy como su compañero de viaje, quienes lejos de ser una colaboración terminaron por demostrar que no existe un nombre de mayor peso sino que en suma ellos se transformaron en una simbiosis perfecta.

Un espectáculo de primer nivel, amplio y generoso, recargado de energía y buenas vibras. Una batería, dos guitarras, el bajo de Sting, un teclado, Shaggy y coristas y un austero set de luces: nada más fue necesario para un evento que colmó ampliamente sus expectativas.

Con el Movistar Arena repleto y una serie de éxitos que se sucedieron uno tras otro, esta dupla se paseó por un setlist muy sibarita. Anoche estuvimos en un espectáculo inmejorable que, a cada minuto, nos deslumbró con la interpretación de cada canción, las cuales fueron siempre acompañadas por la voz de un público inagotable que, sin tregua, coreó cada acorde del show. En resumidas cuentas, fue una muestra de maestría, de esas que pocas veces se ven.

Setlist:
English Man/Jamaican
44/876
Morning is Coming
Oh Carolina/Together
If you can´t Find Love
7th Wave
Love and Beloved
Message in a Bottle
Fields of Gold
Break of Day
Gotta get Back
If You love Somebody
Don´t Make me Wait
Angel
Dreaming in The USA
Crooked Tree
Shape of My Heart
Walking on the Moon
So Lonely/Strength
Hey Sexy lady
Roxanne/Boombastic

Encore:
Desert Rose
It Wasn´t Me
Every Breath You Take
Fragile

>>> REVISA NUESTRA RESEÑA FOTOGRÁFICA PINCHANDO EN ESTE TEXTO <<<

Sting y Shaggy en Movistar Arena: En la diversidad está el gusto 23 de octubre 2018. Por Guillermo Ziem. Fotografías por Francisco Aguilar A. Un show ampliamente esperado y comentado a nivel mundial es lo que se vivió anoche en el Movistar Arena, donde un sobrio Sting y un Shaggy enérgico vinieron a mostrar un espectáculo redondo fusionando diversos estilos pasando por el jazz, rock, pop, reggae un poco de soul y funk. Se trató de una variedad increíble, lo que permitió ver que la fuente de entusiasmo y la juventud está en la variedad y, de paso, derribar más de algún mito. Pasadas las 21.00 horas y con un Movistar Arena lleno, el ambiente ya había alcanzado una temperatura templada. Abruptamente se apagan las luces para dar inicio al espectáculo. Entraron a escena timidamente Sting y Shaggy con “English Man/ Jamaican in New York” y, literalmente, el recinto comenzó una ebullición permanente y equilibrada que perduraría a lo largo del show. Por un lado, se encontraba un Sting muy bronceado, visiblemente relajado, animado y que, pese a los años, se ve más jovial que la mayoría de los asistentes. Por otro lado, se encuentra Shaggy con su impecable registro vocal y energía que terminaba de complementar esta dupla en la que se fusionan los estilos al servicio del simple goce musical. El espectáculo continuó con un set interminable de clásicos de Sting, The Police y de Shaggy, en lo que se podría creer improbable en el mundo de la música. Estos colosos de la buena música nos trajeron un increíble paseo por la variedad, nos llevó al sonido de “Oh Carolina” fusionada con “Together”; luego sonó “Message in a Bottle” y “Shape of My Heart”. Una cosa es tratar de experimentar musicalmente a través de la fusión, lo que no asegura el éxito, sino que, más bien es un riesgo que puede fácilmente terminar en fracaso. Sin embargo, lo que anoche presenciamos fue completamente diferente pese a lo insólito que puede parecer este híbrido a simple vista. Alcanzamos el clímax musical de lo inesperable, donde la experimentación se basó en fusionar estilos con fórmulas inciertas con un éxito rotundo. Quizás, la mayor sorpresa en ese sentido fue oír y vivir el sonido de “Roxanne” fusionada con “Boombastic”. De nombre, puede sonar extraño; incluso, para alguno como algo inconcebible. Aun sí, debemos ser conscientes de que lo raro no es malo y, en este particular caso, lo diferente terminó por convertirse en la expresión máxima de una interpretación impecable. Todo esto no es por gracia. Sting, con casi 45 años de carrera, y Shaggy, con un par de décadas, dan un total más amplio que la suma de los factores. En eso no se quedaron cortos: un espectáculo diverso hasta el hastío, pero jamás aburrido. Esto es algo que siempre recibiremos del británico y, en este caso, de Shaggy como su compañero de viaje, quienes lejos de ser una colaboración terminaron por demostrar que no existe un nombre de mayor…

0

0

Deja un comentario