Tenía sólo 14 años cuando hizo su primera aparición cantando en televisión, en 1975. Y 18 cuando obtuvo el premio a mejor intérprete en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar. Y es que Andrea Tessa llevaba la música en la sangre. Hija de la gran mezzosoprano chilena Victoria Vergara, cantar era algo que venía programado en sus cadenas de ADN.

Los años parecen no pasar por ella. Ni por su voz, ni por su físico. Tampoco por su personalidad. Tuvimos la oportunidad de conversar con ella para saber sobre el rol que tendrá en el homenaje a Cristián Cuturrufo que se realizará el 26 de octubre en el Nescafé de las Artes, y se mostró tan simpática y conversadora como en sus mejores tiempos en televisión, cuando a través de su programa Más Música de Canal 13, se transformó en una importante comunicadora social y también una figura de la cultura pop chilena.

 El 26 de octubre serás parte del concierto de “The Chilean Project” en el Nescafé de las Artes. ¿Cómo nació esta posibilidad de tocar con ellos en este homenaje a Cristián Cuturrufo?

Yo siempre he sido muy admiradora de ellos. Soy amiga de todos ellos, he trabajado con ellos también. Y con el “Cutu” había una relación mucho más allá. Él era casado con una sobrina de mi novio, así que nos veíamos en plan familiar. En joda, me decía “Hola Tía”, y yo le pegaba (risas). Que me hayan invitado fue muy emocionante. Yo voy modestamente a hacer un par de temas como artista invitada. Y espero que se de algo muy cariñoso y de corazón, para homenajear al “Cutu”, porque él era un participante muy activo de The Chilean Project.

¿Te habías subido a un escenario antes de este show?

Para todo será la primera vez que estemos en un teatro frente al público y no frente a una cámara o un celular. Me emociona mucho hablar de esto, porque me parece increíble que el “Cutu” se haya ido, haya sido una víctima de esta terrible experiencia que estamos viviendo. Así que juntarnos en este Teatro para recordar a alguien que tanto hizo por el Jazz, me parece fantástico.

De alguna forma, ¿es también una oportunidad de acercar el jazz un poco más a la gente?

Sí, definitivamente lo es. Porque erróneamente se piensa que el jazz es elitista. Y si piensas en sus orígenes, viene de lugares muy pobres de los EE.UU. De donde los cultores de jazz, tocaban en lugares donde como público, no podían entrar. Así que decir que el Jazz es música para la elite, es simplemente estar muy mal informado.

El 2010 lanzaste Jazzy!, que ya venía a mostrar tu gusto por este estilo. ¿Desde cuándo que comenzaste a cantar Jazz?

No, venía de antes, desde 2006. Desde mi disco “Tribute”, en que también participaron músicos como Alejandro Espinoza, Daniel Lencina e incluso el maestro Valentín Trujillo. Y desde ahí comencé a desarrollarme más en el estilo. Yo no me considero una cantante de Jazz, sino una cantante a la que le encanta el Jazz.

El año pasado lanzaste un nuevo disco llamado Nostalgica. ¿Qué te inspiró a hacer este disco en italiano?

Tengo muy fuerte la raíz italiana en mi vida, por mi padre y mis abuelos. De hecho, ya hace 20 años obtuve la nacionalidad. Yo aprendí a cantar en italiano, en la Scuola Italiana. Participaba de todos los festivales que se hacían ahí. Yo siento que cuando canto en italiano, me transformo en otra persona. Porque son canciones muy sentidas y apasionadas. Son un verdadero desafío vocal. Fonéticamente es fácil de cantar, como el portugués. Pero las notas que ponen en las canciones, no lo son. Te pasean por el pentagrama completo.

Has hecho discos en español y en inglés. Has cantado en portugués y en francés, también. ¿En cuál de todos los idiomas te sientes más cómoda cantando?

Le tengo un apego especial en la música en inglés. Cuando era muy pequeña, viví en Estados Unidos y ahí también comencé a aprender a tocar guitarra. Entonces le tengo un cariño especial a esa parte de mi historia.

Tu primer disco, Páginas, se lanzó en 1996. Sin embargo, tú ya eras una cantante reconocida en Chile desde un par de décadas antes. ¿Por qué pasó tanto tiempo hasta tu debut discográfico?

Porque me quedé pegada en la comodidad de la televisión. Estaba tan fascinada con lo que estaba haciendo en Canal 13 que, si bien seguía cantando en festivales y eventos, no tenía espacio para grabar música. Y cuando me fui del canal, en 1992, llamé a Juan Carlos Duque y le dije “ya, llegó el momento” y ahí entre ambos hicimos ese disco.

En los 80, el programa Más Música te transformó en un ícono de la cultura pop. Gracias a ese programa hubo mucha difusión de buena música, tanto extranjera como nacional. ¿Cómo recuerdas esos años como comunicadora?

Extraño esa época, fue maravillosa. El programa que comenzó tan humilde logró posicionarse y tener a los músicos más importantes de esos años. Y cuando no lograban ir al estudio, los íbamos a esperar a que salieran de las grabaciones del estelar Martes 13 para lograr las notas con ellos. Lo pasé muy bien. Disfrutaba mucho de estar en la contingencia musical. Porque, además, la música de esa época marcó a tanta gente.

Yo escucho muy poca música actual. Y respeto a los que le gusta. Pero yo, no la disfruta. Las letras son tan facilistas, misóginas y violentas, que no me interesa. No hay melodías. Sólo patrones musicales.

Si pudieras hacer un ranking, ¿cuáles fueron tus entrevistados favoritos?

John Denver, el año 1985, cuando ambos fuimos jurados en Viña, y poco después falleció.

Charly García, porque además me tenía muerta de miedo, no sabía con qué me iba a salir, pero se portó excelente.

Soda Stereo también fue un momento épico.

Siendo hija de Victoria Vergara, una tan importante mezzosoprano, ¿sentiste alguna vez la presión de tener que seguir en la senda musical docta?

No, realmente. Nunca lo sentí como una pasión. Y eso que ese mundo lo conocí mucho porque acompañaba a mi mamá para todos lados. Pero nunca sentí un llamado de yo querer estar ahí. Y creo que fue una decisión super sana, porque no hubieran faltado las comparaciones.

¿Cómo fue esa experiencia de cantar con Luis Miguel el año 85?

Realmente fueron dos veces. En noviembre de 1984, vino con su padre haciendo las negociaciones para el Festival de Viña ‘85. Y vino al Más Música, donde además de entrevistarlo, cantamos juntos la canción “Me Gustas Tal Como Eres”, que grabó con Sheena Easton. Y yo estaba confirmada de jurado para el próximo Festival. Entonces, su papá cuando supo eso, dijo: “¿por qué no hacemos lo mismo en febrero?”

Recuerdo que cuando lo entrevisté él sudaba mucho, estaba muy nervioso. Yo creo que tenía miedo de que lo pusiera en apuros con alguna pregunta. Pero yo nunca quise incomodarlo.

¿Qué se viene musicalmente para ti en el corto y mediano plazo?

Siempre hay, pero con todo lo que hemos vivido uno aprende a no contarlos por si terminan por no ocurrir. Mi sueño es poder presentar en vivo mi disco en italiano. Ahora espero que tengamos un verano con trabajo, porque un verano más, así como los de los dos últimos, no se aguanta. No solo mental, sino también económicamente.

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