Kuervos del Sur en el Teatro Teletón: Diez años de potencia y belleza

Kuervos del Sur en el Teatro Teletón: Diez años de potencia y belleza
11 de agosto 2017.

Por Johanna Dagnino.
Fotografías por Victor Santibañez.

La pasada noche de viernes, estuvo cargada de una vibra muy especial. Los Kuervos del Sur celebraban 10 años de carrera y lo hacían en un concierto marcado por la potencia de su música y la calidez de una fanaticada fiel y que, de algún modo, se siente como una familia. El público los esperaba de pie en un Teatro Teletón que se despojó de todos sus asientos para crear un lugar común que se repletó de manera heterogénea, en donde se encontraron rockeros de todas las edades, incluyendo también muchos niños, los que, en los hombros de sus padres, corearían cada tema de la banda. La cita era a las 21 horas, se prometió puntualidad y así fue: las luces se apagaron y la banda dio inicio a una noche que, definitivamente, fue tremenda.

El recorrido inicial sería por el primer disco, Porvenir; aparece la banda y suena “Vendaval”. Al terminar, el público les agradece haciéndoles llegar los “Olé” que abrigarían una primera intervención de Jaime Sepúlveda, la tremenda voz de esta agrupación: agradecimientos honestos al público por la fuerza que les transmitían y por acudir a este encuentro. El inicio fue contundente, a “Vendaval” le prosiguió “Porvenir” y “Hasta Poder Respirar”, verdaderos himnos de la banda que fueron coreados con la intensidad de un público que vibra con cada palabra, con cada imagen que evocan los Kuervos en sus letras. La gente salta al ritmo del bombo de la batería de Gabriel Fierro, palmean incesantes cada canción como si fueran parte de la percusión, de los latidos de la tierra. Continúan con “La Cuenta”, al terminar, Jorge Ortiz (charango y vientos) toma el micrófono y le dedica el show al público quienes responden con la energía de saberse parte de algo más grande, una multitud que es una y que se siente parte de lo que ocurría en el escenario.

Suena “Taku” y, cuando esta acabó, habló Pedro Durán (guitarra) para introducir “El Campesino”, un tema que “Jaime escribió a nuestro abuelo” y que serviría como motor para hablar de la importancia que tiene en nuestros días la conciencia social. El público lo celebró, ya que era uno de los momentos que pedían a gritos desde su tribuna. “Luminoso” fue la siguiente parada del recorrido por el primer disco de los Kuervos, recorrido que estuvo marcado por visuales del mismo álbum y que terminaron siendo una postal mágica, una invitación a perderse y viajar con cada tema tocado. El público coreó con tal intensidad, que Sepúlveda le entregó los coros a la audiencia, los que, acompañados por la figura de un cuervo volando en un cielo estrellado, regalaron una imagen poderosa de lo que representa la agrupación nacional para sus fanáticos: “amar está en el aire”. El término de este primer momento sería con “Kaverna” y “Anciano Sol”, temas potentes que recuerdan los sonidos primigenios del rock de raíz.

Se inicia entonces un pequeño quiebre, Los Kuervos vuelven a ser presentados y, esta vez, aparecen en un escenario lateral para regalarnos una versión acústica de “Colibrí”, tema que aparece en su último disco El Vuelo del Pillán. Sepúlveda toma la palabra una vez más, para hablar de la importancia que tienen los maestros en su vida, cómo estos últimos días han sido de profundo aprendizaje e introduce a quien representa un sueño para los miembros de la banda: José Seves (Inti Illimani). Tocan entonces “Caracol” para, posteriormente, dar lugar a uno de los momentos más emotivos de la noche, “Canto de las estrellas”, tema dedicado a Víctor Jara quien fue vitoreado por los asistentes con el grito “¡Grande, Víctor Jara!”.

De regreso al escenario principal, continúa el recorrido con “El Indio” y otra canción del último disco, “El Árbol del Desierto”, tema que fue acompañado por el video grabado por la banda. Toca el turno de “Todavía” y “Vagabundo”, éste último tema acompañado por una visual alucinante que, siguiendo la estética de álbum, te llevaba a atravesar araucarias en un andar infinito. Entonces, Sepúlveda agradece nuevamente al público y se da un espacio de reflexión: la importancia de hacer las cosas con acuerdos, que, si todos nosotros logramos estar ahí y celebrar este rito cantando al unísono, deberíamos ser capaces como sociedad de ponernos de acuerdo para cosas más primordiales y así aportar en la política, la justicia y las artes. Toma la posta Durán y presenta uno de mis temas favoritos del último disco “La Casa del Mañana”. Durán explica que este tema fue su mayor aporte a El Vuelo del Pillán, una canción que tenía guardada y que escribió esperando que un día su hijo Daniel la escuchara proyectándose hacia el futuro.

Se siguen acumulando postales, “Gaviotas” aparece acompañada por la proyección de una orilla del mar y aves que vuelan recorriéndola, “Aves de Mal Agüero” suena acompañada de una suerte de híbrido con imágenes superpuestas de meteoritos rojos y aves negras volando en círculos. Para el siguiente tema viene de nuevo una solemnidad emotiva: “Águila Sideral” y el homenaje correspondiente a los mayores padres musicales de los Kuervos. “Los Cometas” sería uno de los mayores momentos karaoke de la noche, la audiencia sabe que el final se acerca y cantan con todo lo que les queda de garganta. Continúan con “El Vuelo” y Sepúlveda explota esa energía que lo caracteriza: salta y recorre cada rincón sin dejar de cantar. La banda empieza a despedirse, en un ambiente distendido y cercano, cálido como sólo Los Kuervos del Sur podrían ser, reflexionan sobre cómo han cambiado las cosas en los últimos veinte años y la importancia que tiene responder a lo propio y no creer tanto en lo de afuera. La despedida incluye “Enredadera” y “Cenizas”. El público salta y grita con cada letra porque sabe que el tiempo se fuga y que deben exprimir cada segundo. Tras una serie de “Olé, Olé” la banda toca un último tema después del retrato oficial que se toman en el escenario: “Mar del Sur” y el viaje termina con un agradecimiento honesto y sentido a cada uno de los involucrados en construir lo que fue esta celebración y lo que está haciendo la banda por estos días.

Una noche redonda tremenda, en un espacio que regala un sonido potente y con una banda que irradia una energía cálida y positiva, contagiosa y sanadora, que se expande en cada uno de sus temas. Una noche emotiva que se sintió como estar en familia para celebrar. Merecidamente, estos diez años de recorrido que, sin duda alguna, han traído grandes cosas para los Kuervos del Sur y que, a su vez, auguran un largo y exitoso camino para ellos. ¡Gracias a ustedes, Kuervos, por compartir su música con cada uno de nosotros!

Setlist:
Vendaval
Porvenir
Hasta Poder Respirar
La Cuenta
Taku
El Campesino
Luminoso
Kaverna
Anciano Sol
Colibrí
Caracol
Canto de las Estrellas (Inti Illimani)
El Indio
El Árbol del Desierto
Todavía
Vagabundo
La Casa del Mañana
Gaviotas
Aves de Mal Agüero
Águila Sideral (Los Jaivas)
Los Cometas
El Vuelo
Enredadera
Cenizas

Encore:
Mar del Sur

>>> REVISA NUESTRA RESEÑA FOTOGRÁFICA PINCHANDO EN ESTE TEXTO <<<

Kuervos del Sur en el Teatro Teletón: Diez años de potencia y belleza 11 de agosto 2017. Por Johanna Dagnino. Fotografías por Victor Santibañez. La pasada noche de viernes, estuvo cargada de una vibra muy especial. Los Kuervos del Sur celebraban 10 años de carrera y lo hacían en un concierto marcado por la potencia de su música y la calidez de una fanaticada fiel y que, de algún modo, se siente como una familia. El público los esperaba de pie en un Teatro Teletón que se despojó de todos sus asientos para crear un lugar común que se repletó de manera heterogénea, en donde se encontraron rockeros de todas las edades, incluyendo también muchos niños, los que, en los hombros de sus padres, corearían cada tema de la banda. La cita era a las 21 horas, se prometió puntualidad y así fue: las luces se apagaron y la banda dio inicio a una noche que, definitivamente, fue tremenda. El recorrido inicial sería por el primer disco, Porvenir; aparece la banda y suena “Vendaval”. Al terminar, el público les agradece haciéndoles llegar los “Olé” que abrigarían una primera intervención de Jaime Sepúlveda, la tremenda voz de esta agrupación: agradecimientos honestos al público por la fuerza que les transmitían y por acudir a este encuentro. El inicio fue contundente, a “Vendaval” le prosiguió “Porvenir” y “Hasta Poder Respirar”, verdaderos himnos de la banda que fueron coreados con la intensidad de un público que vibra con cada palabra, con cada imagen que evocan los Kuervos en sus letras. La gente salta al ritmo del bombo de la batería de Gabriel Fierro, palmean incesantes cada canción como si fueran parte de la percusión, de los latidos de la tierra. Continúan con “La Cuenta”, al terminar, Jorge Ortiz (charango y vientos) toma el micrófono y le dedica el show al público quienes responden con la energía de saberse parte de algo más grande, una multitud que es una y que se siente parte de lo que ocurría en el escenario. Suena “Taku” y, cuando esta acabó, habló Pedro Durán (guitarra) para introducir “El Campesino”, un tema que “Jaime escribió a nuestro abuelo” y que serviría como motor para hablar de la importancia que tiene en nuestros días la conciencia social. El público lo celebró, ya que era uno de los momentos que pedían a gritos desde su tribuna. “Luminoso” fue la siguiente parada del recorrido por el primer disco de los Kuervos, recorrido que estuvo marcado por visuales del mismo álbum y que terminaron siendo una postal mágica, una invitación a perderse y viajar con cada tema tocado. El público coreó con tal intensidad, que Sepúlveda le entregó los coros a la audiencia, los que, acompañados por la figura de un cuervo volando en un cielo estrellado, regalaron una imagen poderosa de lo que representa la agrupación nacional para sus fanáticos: “amar está en el aire”. El término de este primer momento sería con “Kaverna” y “Anciano Sol”, temas potentes que recuerdan los sonidos…

0

Calificación del usuario : Sé el primero
0

Deja un comentario