Katy Perry en Chile: Testigos de un show extraordinario

Katy Perry en Chile: Testigos de un show extraordinario
Pista Atlética Estadio Nacional, 8 de marzo 2018.

Por Nicolás Morán.
Fotografías por DG Medios / Jaime Valenzuela.

El día llegó, y anoche solo podíamos estar expectantes ante la llegada de Katy Perry, que luego de un deslucido lanzamiento de su nuevo disco, tenía como misión reivindicarse con su público, y ahí recaía la duda. Para responder a esto, el show puede ser sintetizado en una palabra: Asombroso, puesto que es lo que define mejor lo vivido en la Pista Atlética del Estadio Nacional, que estaba llena hasta el tope, desbordante de espirítu adolescente.

La cita estaba pactada para las 21 horas, pero a eso de las 19:30 horas se presentaba el telonero nacional, Augusto Schuster, quien presentó, en 45 minutos, sus canciones que van de la balada pop a una suerte de sonido más cercano al trap, y logró que el público, principalmente adolescente femenino, cantara algunos de sus temas que han sonado en el último tiempo. Si pudiéramos resumir su pasada, podríamos decir que fue más que aceptable, ya que tuvo una gran aclamación por parte de los asistentes, así que hay que estar atentos a sus trabajos futuros, ya que se perfila como un cantante que dará que hablar.

Entre la salida de Schuster y el comienzo del show principal, tuvimos cerca de una hora de espera que fue rellenada con canciones random de INXS y The Smiths, que sirvieron para crear la atmósfera necesaria de expectación, la cual acabaría cuando se apagaran las luces, y saliera Katy con un vestido que simulaba nuestra bandera, acompañada de vítores y aplausos. Por lo que, con un show que maravilló desde el inicio, consiguió revertir las críticas que había estado cosechando con los nuevos singles de Witness, y sin temor a equivocarnos, podríamos decir que es uno de los shows más potentes que desfilarán por nuestro país este año. No hay manera de que uno pueda aburrirse viéndola.

La cantante es sinónimo de belleza y extravagancia escénica, lo que queda marcado a fuego cuando se tiene la oportunidad de verla en vivo. Su show es elaborado, profesional, llamativo, pero sobre todo, es un espectáculo con todas sus letras, porque no es solo cantar, es entregarle al público una experiencia única, y donde se digan cuando lleguen a casa: “Wow, lo que acabo de ver, valió todo lo que gasté”. Perry no pudo haber hecho una presentación más entretenida.

Con un setlist muy similar a los vistos anteriormente, podríamos dividir la noche en 5 partes, que van desde el primer acto, en el que tocó canciones de sus últimos discos, como “Witness” y “Dark Horse”, para seguir con temas que a estas alturas cumplen 10 años, como lo podrían ser “Hot N Cold” o “I Kissed a Girl”. Si bien, siempre logra sorprender como cantante, su flexibilidad y carisma fueron una parte fundamental del éxito de anoche. Como muestra, tenemos 2 momentos que nos parece que son interesantes como concepto. El primero es cuando aparece un sujeto disfrazado de tiburón, y la artista comienza a interactuar con él y con la gente, teniendo una especie de sketch humorístico con el escualo, para terminar hablando en español las palabras sueltas que sabía, siendo ese momento, uno de los más ovacionados. El segundo pasa en “Tsunami”, cuando es instalada una barra, en la que junto a un bailarín, comienza la canción, y ambos empiezan a girar, en una especie de pole dance. Aunque Katy tiene mucha habilidad, lo cierto es que el gimnasta que la acompañaba dio toda una clase magistral de fuerza y destreza.

El show fue avanzando mientras la noche se iba poniendo más fría, pero no importaba. Los fanáticos estaban ahí para ver a su ídola, que no decepcionó en ningún momento. Tocó canciones de Witness como “Swish Swish” o “Roar”, que han sido bastante exitosas, pero lo que terminó de enloquecer a sus fans fue la despedida de Perry, que en el encore tocó “Firework”. Si bien, esperábamos que tirara fuegos artificiales como en otros países, eso nunca llegó. No obstante, de la pasarela emergió una mano gigante por donde la cantante salió y se despidió de su público, que una vez más estaba dispuesto a darle el amor y la admiración a esta talentosa chica de California, convertida ya en una artista hecha y derecha.

Setlist:
Witness
Roulette
Dark Horse
Chained to the Rhythm
Teenage Dream
Hot n Cold/Last Friday Night
California Gurls
I Kissed a Girl
Dejà Vu
Tsunami
E.T.
Bon Appétit
Wide Awake
Save as Draft
Power
Part of Me
Swish Swish
Roar

Encore:
Firework

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Katy Perry en Chile: Testigos de un show extraordinario Pista Atlética Estadio Nacional, 8 de marzo 2018. Por Nicolás Morán. Fotografías por DG Medios / Jaime Valenzuela. El día llegó, y anoche solo podíamos estar expectantes ante la llegada de Katy Perry, que luego de un deslucido lanzamiento de su nuevo disco, tenía como misión reivindicarse con su público, y ahí recaía la duda. Para responder a esto, el show puede ser sintetizado en una palabra: Asombroso, puesto que es lo que define mejor lo vivido en la Pista Atlética del Estadio Nacional, que estaba llena hasta el tope, desbordante de espirítu adolescente. La cita estaba pactada para las 21 horas, pero a eso de las 19:30 horas se presentaba el telonero nacional, Augusto Schuster, quien presentó, en 45 minutos, sus canciones que van de la balada pop a una suerte de sonido más cercano al trap, y logró que el público, principalmente adolescente femenino, cantara algunos de sus temas que han sonado en el último tiempo. Si pudiéramos resumir su pasada, podríamos decir que fue más que aceptable, ya que tuvo una gran aclamación por parte de los asistentes, así que hay que estar atentos a sus trabajos futuros, ya que se perfila como un cantante que dará que hablar. Entre la salida de Schuster y el comienzo del show principal, tuvimos cerca de una hora de espera que fue rellenada con canciones random de INXS y The Smiths, que sirvieron para crear la atmósfera necesaria de expectación, la cual acabaría cuando se apagaran las luces, y saliera Katy con un vestido que simulaba nuestra bandera, acompañada de vítores y aplausos. Por lo que, con un show que maravilló desde el inicio, consiguió revertir las críticas que había estado cosechando con los nuevos singles de Witness, y sin temor a equivocarnos, podríamos decir que es uno de los shows más potentes que desfilarán por nuestro país este año. No hay manera de que uno pueda aburrirse viéndola. La cantante es sinónimo de belleza y extravagancia escénica, lo que queda marcado a fuego cuando se tiene la oportunidad de verla en vivo. Su show es elaborado, profesional, llamativo, pero sobre todo, es un espectáculo con todas sus letras, porque no es solo cantar, es entregarle al público una experiencia única, y donde se digan cuando lleguen a casa: “Wow, lo que acabo de ver, valió todo lo que gasté”. Perry no pudo haber hecho una presentación más entretenida. Con un setlist muy similar a los vistos anteriormente, podríamos dividir la noche en 5 partes, que van desde el primer acto, en el que tocó canciones de sus últimos discos, como “Witness” y “Dark Horse”, para seguir con temas que a estas alturas cumplen 10 años, como lo podrían ser “Hot N Cold” o “I Kissed a Girl”. Si bien, siempre logra sorprender como cantante, su flexibilidad y carisma fueron una parte fundamental del éxito de anoche. Como muestra, tenemos 2 momentos que nos parece que son interesantes como concepto. El…

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Nicolás Morán

Profesor y Fan de los osos panda

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