My Chemical Romance vuelve a Chile: Un desfile que nunca terminó

La historia de My Chemical Romance es una epopeya de resiliencia, creatividad desbordante y una conexión casi religiosa con su audiencia. Todo comenzó en el invierno de 2001, cuando Gerard Way, un joven aspirante a dibujante de cómics, presenció desde un ferri los atentados a las Torres Gemelas. Esa experiencia traumática lo llevó a cuestionar su propósito en el mundo, decidiendo formar una banda como un mecanismo de catarsis y salvación personal. Los primeros ensayos contaron con la participación de Matt Pelissier en la batería y Ray Toro, cuya formación técnica en la guitarra clásica le otorgó al grupo una complejidad musical que los alejaba del punk convencional. Poco después se uniría el hermano menor de Gerard, Mikey Way, quien aprendió a tocar el bajo específicamente para formar parte del proyecto y fue quien sugirió el nombre de la banda, inspirado en un libro de Irvine Welsh.

La incorporación de Frank Iero, proveniente de la banda Pencey Prep, fue la pieza final que solidificó el sonido del grupo, aportando una energía escénica caótica y agresiva. Su primer álbum, I brought you my bullets, you brought me your love (2002), fue producido por Geoff Rickly de la banda Thursday en un ambiente de absoluta urgencia; de hecho, Gerard grabó las voces mientras sufría un absceso dental tan severo que apenas podía hablar, lo que aumentó la crudeza de su interpretación. El salto a una multinacional con Three cheers for sweet revenge (2004) no solo pulió su sonido, sino que los convirtió en el epicentro de un movimiento cultural. La narrativa del álbum, que sigue a una pareja de amantes separados por la muerte en el viejo oeste, permitió a la banda explorar conceptos visuales que se volvieron icónicos, como el maquillaje de ojos rojos y los trajes negros con corbatas rojas, estableciendo una estética que definiría la moda alternativa de la década.

El punto de máxima ambición artística llegó con la producción de The Black Parade (2006). Para grabar este disco, la banda se aisló en la mansión embrujada “The Paramour” en Los Ángeles, una experiencia tan intensa que llevó a varios integrantes a sufrir colapsos emocionales y episodios de depresión. El resultado fue una obra maestra conceptual que analizaba la muerte a través de “El Paciente”, un personaje que transita hacia el más allá guiado por sus recuerdos más fuertes, representados por un desfile festivo. Musicalmente, el álbum fue un homenaje al rock de estadio de Queen y Pink Floyd, alejándose definitivamente de la etiqueta “emo” que la prensa les había impuesto. Tras años de giras agotadoras, lanzaron Danger days: the true lives of the Fabulous Killjoys (2010), un disco que rompió con la oscuridad previa para abrazar el tecnicolor, los sintetizadores y una estética post-apocalíptica inspirada en el arte pop y la ciencia ficción, demostrando que la banda no tenía miedo de reinventarse y alienar a quienes esperaban que se quedaran estancados en la melancolía.

Sin embargo, el desgaste interno y la presión de la fama llevaron a la banda a anunciar su separación el 22 de marzo de 2013, un día que quedó marcado en la memoria de sus seguidores. Durante los seis años de silencio, cada integrante exploró proyectos solistas y literarios, pero el mito de MCR solo creció, convirtiéndose en una banda de culto para una nueva generación que no alcanzó a verlos en su apogeo. Ese culto finalmente fue recompensado con su regreso triunfal, el cual hoy los trae de vuelta a Sudamérica para saldar una deuda histórica con sus fans.Este reencuentro épico tendrá su punto álgido en Chile los días 28 y 29 de enero en el Estadio Bicentenario La Florida, donde se presentarán junto a los suecos The Hives. La potencia en vivo de la banda, que ha madurado con los años pero mantiene la misma pasión teatral de sus inicios, se fusionará con la energía garage de los invitados especiales para ofrecer un espectáculo que repasará más de dos décadas de una historia escrita con sangre, sudor y un compromiso inquebrantable con sus ideales artísticos.

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