30 de mayo 2026.
Por Francisco Aguilar A.
Dicen que la música es el único lenguaje capaz de hackear la física: es capaz de transformar el aire en vibración, y esa vibración, en un impulso eléctrico que obliga al cuerpo a moverse. Bailar no es solo un acto físico; es una declaración de rebeldía contra la gravedad y la rutina, una liberación absoluta donde la alegría se convierte en el único norte. Cuando una banda logra sintonizar esa frecuencia exacta, el momento deja de ser un mero espectáculo y se transforma en un ritual de comunión. Eso fue precisamente lo que ocurrió este sábado 30 de mayo, cuando PapaNegro se tomó la Cúpula de Santiago para demostrar que su fuego funk sigue más vivo y ardiente que nunca.
La velada comenzó a tomar forma desde temprano gracias a Bandalizaron a Chopenz. Encargados de abrir los fuegos, los que se presentaron como la apertura ideal con una propuesta musical vibrante y totalmente acorde a la jornada, logrando que la espera fuera mucho más agradable para el público que ya repletaba el recinto y sintonizando de inmediato con la energía de los asistentes.
Con el ambiente ya encendido, Guayi y compañía iniciaron el viaje principal con todo de la mano de “Wokman” y “Suspensión”, activando los motores de una noche que prometía altas dosis de groove. La declaración de principios llegó con “Alegre”, un tema que definió perfectamente el espíritu de la velada, justo antes de que la banda rindiera un impecable tributo a sus raíces con un Intro a Earth, Wind & Fire, dejando claro de dónde viene la escuela del ritmo. A partir de ahí, la jornada se convirtió en una fiesta de clásicos y complicidades. Hits como “Mario Teme” y “Oye amigo” desataron la euforia colectiva, pero el ambiente realmente se prendió fuego con la llegada de los invitados. La aparición de Lalo Ibeas (Chancho en Piedra) en “Autonomía” desató los saltos en la cancha, inyectando esa clásica energía dosmilera que el público coreó a todo pulmón.
El show tuvo espacio para los matices. El groove sofisticado de “Epitafio”, “Violeta madrugada” y “Verte aquí” funcionó como un respiro elegante antes de volver a la carga pesada. La llegada de Negro Medel (Tomo Como Rey) para “Nocaut” fue un golpe de energía pura, que preparó el terreno para uno de los momentos más altos de la noche: una tremenda versión de “Placer automático” junto a Solo Di Medina y Chico Claudio, una cumbre del funk/soul nacional que hizo flotar a la Cúpula entera. Tras la intimidad y potencia de “Frágil”, “Aunque sé” e “Internacional”, con invitadas de lujo como Loretto Canales y Masquemusica, el escenario se llenó de mística con la presencia del maestro Pedro Foncea y su hitazo “Algo está pasando”, una cátedra de ritmo y sabrosura.
Si la temperatura ya era alta, la entrada de los españoles de O’funk’illo terminó por derribar el recinto. La fusión en “Contenedores” y “En el campito” fue una explosión de funk rock salvaje, combinando slaps demoledores y una intensidad desbordante que transformó la pista en un verdadero carnaval. El descontrol y la entrega total llegaron a su punto máximo cuando Andreas Lutz, vocalista de la agrupación española, se lanzó sin dudarlo al público, dándolo todo en una comunión perfecta con la masa que lo sostuvo en andas mientras la música no paraba de golpear.
Para el cierre, la banda guardó su artillería pesada e histórica. El viaje en el tiempo continuó con “Cronnos”, el infaltable juego vocal y rítmico de “Piririsoso”, y el himno homónimo “PapaNegro”. El broche de oro de las colaboraciones llegó con los Hermanos Ilabaca en “Cortentrete”, un derroche de talento que dejó los ánimos en lo más alto antes de la despedida definitiva con “Todo está bien”.
PapaNegro no solo ofreció un concierto que quedará en el recuerdo de todos los asistentes; entregó una sobredosis de dopamina sonora. En tiempos donde todo pasa rápido, la banda demostró que el funk criollo tiene memoria, presente y, sobre todo, una capacidad incombustible para hacernos bailar y recordar que, al menos mientras suene el bajo, todo está bien.
Setlist:
Wokman
Suspensión
Alegre
Intro Earth, Wind & Fire
Mario Teme
Oye amigo
Autonomía (con Lalo Ibeas)
Epitafio
Violeta madrugada
Verte aquí
Nocaut (con Negro Medel)
Placer automático (con Solo Di Medina y Chico Claudio)
Fragil (Con Loretto Canales)
Aunque sé (Con Masquemusica)
Internacional
Algo esta pasando (con Pedro Foncea)
Contenedores (con O’funk’illo)
En el campito (con O’funk’illo)
Cronnos
Piririsoso
PapaNegro
Cortentrete (con Hermanos Ilabaca)
Todo está bien
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