Una noche histórica para los amantes del hard rock y el heavy metal se vivirá en Santiago el próximo 5 de julio. El escenario del Teatro Teletón recibirá a Masters of Voices, un nuevo y ambicioso super grupo que reúne a cuatro de las voces más icónicas, respetadas y virtuosas de la escena global en un solo espectáculo que promete un recorrido demoledor por clásicos inmortales. La velada contará además con una poderosa banda de soporte integrada por músicos de élite mundial como Felipe Andreoli y Marcelo Barbosa (Angra), junto a Leo Mancini y Edu Cominato, a quienes se sumará la ascendente agrupación internacional Velvet Chains como encargados de encender los motores.
El cartel de protagonistas para esta cumbre vocal es de ensueño. Por un lado, está el inconfundible tono lleno de soul y elegancia de Eric Martin, la voz que llevó a la gloria a Mr. Big; el poder absoluto del power metal encarnado en Edu Falaschi, recordado por la época de oro de Angra; y los agudos afilados e implacables de Tim “Ripper” Owens, exvocalista de Judas Priest, Iced Earth y actual KK’s Priest.
Uno de estos protagonistas será Jeff Scott Soto, quien con una trayectoria de cuatro décadas se ha consolidado como uno de los cantantes más versátiles y prolíficos de la historia del rock. Saltó a la fama mundial a mediados de los 80 siendo la voz de los primeros y fundamentales álbumes de Yngwie Malmsteen, para luego cimentar un legado imborrable en el hard rock melódico al frente de Talisman. Su camaleónico talento le ha permitido cantar en un coloso como Journey, hasta supergrupos de metal progresivo de la talla de Sons of Apollo, manteniéndose hasta el día de hoy como un artista incansable, vigente y dueño de una técnica vocal envidiable.
A continuación, dejamos la profunda conversación que mantuvimos con Jeff Scott Soto a semanas de su regreso al país.
Parlante: Pronto estarás en Chile en el marco del espectáculo llamado “Masters of Voices”, junto a Eric Martin, Edu Falaschi y Tim “Ripper” Owens. ¿Cómo se amalgaman estos cuatro mundos tan diferentes en un solo show? ¿Hay espacio para duetos o cruces inesperados en el escenario entre ustedes?
Jeff Scott Soto: El año pasado, Eric Martin y yo hicimos algo llamado la gira “Double Trouble” en Brasil. Eric es un querido amigo; nos tenemos un respeto gigantesco el uno al otro, pero más importante aún, nos encanta pasar tiempo juntos. Luego, nuestro promotor se nos acercó y nos propuso expandir la idea a toda Sudamérica, algo más grande. Eso requería añadir dos voces más al proyecto. Pensamos que era una idea brillante.
En “Masters of Voices” todos usamos la misma banda de respaldo. Cada uno hará un setlist con sus propias canciones; yo haré unas seis o siete, Ripper las suyas, Edu las suyas y Eric las de él. Y luego, al final, nos unimos todos para cerrar el show juntos. Será una noche para celebrar nuestras vidas y nuestro legado musical. Yo soy probablemente el que funciona más como una rockola, porque tengo muchas canciones distintas de diferentes bandas y proyectos en mi repertorio.
Sons of Apollo fue un verdadero “Dream Team” del metal progresivo. ¿Qué te dejó esa experiencia de alta exigencia y cómo te preparó para seguir liderando proyectos con músicos del altísimo nivel técnico como los que te acompañarán ahora en Chile?
JSS: Sons of Apollo fue probablemente uno de los momentos más emocionantes de mi vida, porque estoy en el tramo final de mi carrera. No estoy empezando algo nuevo que vaya a ser popular por los próximos 30 años, así que cuando apareció la banda, pensé: “Esta es una forma grandiosa de comenzar mi cierre artístico”. Empezar una banda desde cero con todos estos nombres increíbles y músicos asombrosos fue uno de los capítulos más emocionantes que me tocó vivir. Tenía muchas ganas de que esto continuara mucho más de lo que duró. Obviamente, perder a Mike (Portnoy) cuando regresó a Dream Theater marcó un futuro de que la banda probablemente no iba a prosperar… ahora es momento de celebrarlo. Dejamos dos discos, y sin duda voy a seguir tocando canciones de ellos por el resto de mi vida, porque es parte de algo que me entusiasmó muchísimo hacer.
Mirándolo a la distancia, ¿qué fue lo más valioso que aprendiste al liderar una maquinaria de estadios tan gigantesca como Journey, y cómo afectó esa experiencia tu forma de pararte en el escenario hasta el día de hoy?
JSS: Cualquiera que me conozca sabe la enorme influencia que Journey fue para mí en todos los aspectos. Primero trabajé con Neal Schon en Soul SirkUS, construyendo algo juntos. Pero luego, cuando Steve Augeri colapsó y tuvieron que mandarlo a casa a descansar, ellos se dieron cuenta de que yo era el mejor candidato para entrar de inmediato. No tenían tiempo de hacer audiciones. Neal conocía mi voz, sabía que me sabía toda esa música y que podía incorporarme de un momento a otro. Y eso fue exactamente lo que hice.
Fue un sueño hecho realidad poder cantar esas canciones en vivo para sus fanáticos después de décadas de cantarlas solo en la ducha o en el auto. Fue uno de los momentos más grandes de mi vida y lo atesoraré siempre. Lamentablemente solo duró 11 meses, pero son recuerdos increíbles. Al principio recibí muchas críticas de gente que decía que por estilo mi voz no era la adecuada, pero esa gente no sabía que yo era un fanático de aquello que influenció al propio Steve Perry. Cuando cantaba esas canciones, daba lo mejor de mí para interpretarlas como lo hacía Steve, sabiendo que no sueno como él, pero haciéndoles justicia y tratándolas con respeto.
Mirando en la retrospectiva que te entrega una carrera tan extensa. ¿Cuál o cuáles han sido los momentos más felices de esta trayectoria?
JSS: Definitivamente tengo que incluir a mi banda SOTO. Mis álbumes solistas de JSS nunca despegaron de la forma en que lo hicieron mis otros proyectos, así que los hacía más como gustos personales. Pero luego apareció SOTO, que es una agrupación donde nos enfocamos en canciones más oscuras. Fue una forma de transitar hacia el lado más pesado de mi música sin intentar meter esa influencia en proyectos como W.E.T. o en Talisman.
W.E.T. es otra clave. Nos unimos para ver qué sonido lográbamos si tomábamos la influencia de Work of Art, Eclipse y Talisman, y se convirtió en algo realmente mágico. Así que de las bandas de mi vida, las que muestran más mi influencia y lo que tengo que ofrecer como cantante son Talisman, W.E.T., Sons of Apollo, Soul SirkUS y SOTO.
Has cantado metal neoclásico, funk, AOR, rock progresivo y metal moderno. A tus 60 años, tu voz sigue sonando impecable; ¿cuál es el secreto de tu resiliencia vocal para saltar entre estilos tan exigentes durante cuatro décadas?
JSS: Te contaré un secreto: mi voz ha cambiado drásticamente a lo largo de los años. Decidí, especialmente a partir de Sons of Apollo, que en cualquier cosa que interpreto actualmente intento dar una actuación que capture la esencia de lo que soy y de lo que ya he hecho, pero ya no intento demostrarle nada a nadie. Ya no intento superar los agudos y las cosas que solía hacer cuando era más joven, porque ya no puedo; naturalmente no va a pasar.
Pero lo que sí puedo hacer es darte lo que soy capaz de entregar al más alto nivel. Y protejo eso lo más posible con rutinas: descanso, dormir bien, hidratación… cosas que aprendes con los años. Respeto mi voz, respeto mi cuerpo e intento hacer todo eso para asegurarme de que, cuando veas a Jeff Scott Soto en el escenario, veas a alguien que está cumpliendo y entregándolo todo, porque quiero seguir regresando y divirtiéndome con la gente año tras año.
¿Cómo equilibras en tu vida el tremendo peso de tu propio legado —de tus inicios con Yngwie o la época de Talisman— con la necesidad artística de seguir mirando hacia adelante y editando música nueva?
JSS: La mejor manera es no pensar en ello. Cuando llegan las oportunidades, las haces lo mejor que puedes y pones el nivel de respeto hacia todos en el pedestal más alto. No quiero que la gente sienta que lo hago por cumplir o solo por dinero. Siempre procuro construir relaciones y consolidar el trabajo. Quiero seguir volviendo y que la gente me venga a ver. La única forma de lograrlo es respetar a todos con quienes trabajas y a los fanáticos. Si tienes eso, ese dar y recibir siempre va a estar ahí de manera natural.
¿Y cuáles son tus planes futuros en lo musical?
JSS: Estamos trabajando en material nuevo de SOTO, pero este año ha sido más tranquilo porque estoy lidiando con algunas cosas de salud. Necesitaba una operación de rodilla derecha, lo cual hice en febrero, y me toca la rodilla izquierda ahora en agosto, justo después de esta gira por Sudamérica. Pero estoy haciendo todas estas cosas porque intento mantenerme fuerte y listo para ir hacia el futuro. Si dejo que todo empiece a fallar, lo siguiente será la voz o las excusas de que no puedo hacer esto o aquello. Yo no quiero excusas. Quiero hacer todo lo posible para mantenerme en la cima de mi nivel, seguir cumpliendo, divirtiéndome y celebrando esta vida increíble que tengo la gran suerte de tener.
Las entradas para este evento ya están en venta a través de Eventrid:
https://www.eventrid.cl/eventos/atenea/masters-of-voices-en-chile


