Andrés Calamaro en Movistar Arena: El cantor eterno de las canciones que nunca envejecen

25 de agosto 2026.

Por Sebastián Allende.
Fotografías por Francisco Aguilar A.

Hay artistas que ofrecen conciertos y otros que convocan encuentros, y es en base a esa premisa que podemos decir que lo vivido este martes en el Movistar Arena perteneció claramente a la segunda categoría. Fue la noche del regreso de Andrés Calamaro a Santiago, convertido una vez más en el punto de unión entre distintas generaciones que han hecho de sus canciones parte de su historia personal, transformando la jornada en una celebración colectiva de la memoria, los afectos y la música.

Bajo el concepto de su gira Como Cantor, el bonaerense presentó un recorrido donde la canción fue la gran protagonista. Sin recurrir a grandes artificios, Calamaro construyó una noche sostenida en la fuerza de una banda con un tremendo espíritu rockero, en parte de su cancionero inagotable y en una presencia escénica elegante, sobria y genuina, demostrando la vigencia de una obra que sigue emocionando con la misma intensidad de siempre.

En una noche que amenazaba con una lluvia que finalmente no llegaría, para calentar motores se subiría al escenario del Movistar Arena el crédito nacional de Irusta, quien nos entregaría parte de su repertorio como “No quería” y “Donde voy”, para acompañar a los cientos de personas que llegaban al recinto a encontrar su ubicación, tanto en cancha como en platea, para no perderse el próximo desembarco del Salmón.

Cuando las luces finalmente se apagaron, la ovación fue instantánea. Sin necesidad de grandes artificios, apareció el músico argentino junto a su sólida banda para abrir el recorrido con “Los chicos”. Esta canción de su álbum La lengua popular sería la declaración de principios perfecta para comenzar una noche dominada por las guitarras y una actitud bien rockera. “A los ojos” y “Todavía una canción de amor”, de Los Rodríguez, reafirmarían esta premisa a pura actitud.

El viaje de la noche continuaría con “Crímenes perfectos”, una de esas canciones que nos reafirman por qué Calamaro pertenece a ese reducido grupo de artistas cuyas composiciones acompañan amores, rupturas, celebraciones y también derrotas. Fue un momento en que más de una pareja se miró a los ojos; algunos miraron al cielo pensando en un amor que ya no está o en decisiones mal tomadas. “Gin Tonic”, “Rehenes” y “Algún lugar encontraré” seguirían cimentando el camino para una canción que lograría encender el recinto y romper cualquier distancia que pudiera existir entre Calamaro y su audiencia: “Loco”.

Con una banda que sonaría impecable, conformada por Germán Wiedemer en los teclados, Julián Kanevsky y Brian Figueroa en las guitarras, Mariano Domínguez en el bajo, Andrés Litwin en la batería, Pablo Fortuna en el saxo tenor y Andrés “Niño” Ollari en la trompeta, llegarían “Cuando no estás”, “Te quiero igual”, “Costumbres argentinas”, “Media Verónica”, “Jugar con fuego” y “Tuyo siempre”, canciones que dieron cuenta de la enorme riqueza artística que posee el catálogo discográfico en el que ha estado involucrado Andrés Calamaro.

Tras estas interpretaciones tocaría el momento en que el Movistar Arena se transformaría en un gigantesco coro con “Mil horas”, “Maradona”, “Estadio Azteca”, “El Salmón”, “Mi enfermedad”, “Alta suciedad”, “Paloma” y “Flaca”, temas que confirman la vigencia de la obra de un artista que ha sabido resistir el paso del tiempo sin perder relevancia y que, sinceramente, para muchos, son las canciones que justifican el precio de una entrada para un show como este.

Para el tramo final quedaron dos clásicos de Los Rodríguez: “Me estás atrapando otra vez” y “Sin documentos”, temas perfectos para cerrar una noche que transitó entre la nostalgia y la celebración, y que llevó a cientos de personas a cantar canciones que continúan encontrando nuevos significados pese al paso de los años. La de este martes fue una noche en la que Andrés Calamaro demostró que cuando una obra nace desde la honestidad siempre encuentra la forma de permanecer para siempre en la memoria colectiva de quienes vuelven a soñar.

Setlist:
Los Chicos
A los ojos
Todavía una canción de amor
Crímenes Perfectos
Gin Tonic
rehenes
Algún Lugar Encontraré
Loco
Cuando no estás
Te quiero igual
Costumbres argentinas
Media Verónica
Jugar con fuego
Tuyo siempre
Mil Horas
Maradona
Estadio Azteca
El Salmón
Mi enfermedad
Alta Suciedad
Paloma
Flaca
Me estas atrapando otra vez
Sin documentos