23 de agosto 2026.
Por Eliseo Muñoz.
Fotografías por Camilo González.
Una jornada frenética se vivió en el centro de Santiago, ya que Memphis May Fire y blessthefall, dos grandes exponentes del metalcore y el post hardcore norteamericanos, aterrizaron en conjunto al Teatro Coliseo gracias a la gira Shapeshifter World Tour, que celebra el último trabajo de MMF publicado el 2025. Este junte, para muchos fue como volver una década al pasado, cuando MySpace y Tumblr dominaban las redes y la única preocupación era saber cuántos repost tendría tu foto. Un lugar donde el internet era sinónimo de libertad y expresión, a diferencia del presente.
En esa misma época fue cuando Memphis May Fire pisó nuestro país por primera vez, allá por el 2014, en la cúspide de su popularidad y con el disco Challenger a sus espaldas. Han pasado 12 años de aquella ocasión y la banda ha ido experimento una metamorfosis en su sonido. Un poco atrás quedó la violencia y velocidad que marcaron sus inicios, ahora la onda es el vibe y los breakdowns.
A las 20:00 horas, tras un pequeño mensaje del Teatro para no olvidar la precaución y el cuidado mutuo, blessthefall se apresura al escenario e inmediatamente electrificaron los canales de audio con “You Wear a Crown But You’re No King”. Los guturales de Jared Warth resonaron por toda la cancha e invocaron al circle pit, donde una pareja de bananos se preocupó de avivarlo con su irreverencia. Siguieron con “Hollow Bodies”, “2.0”, “Whats Left of Me”, sin tregua, la banda mantuvo una intensidad difícil de sobrellevar. Como un vaivén, entre Beau y Jared se turnaban el micrófono para regurgitar el caos que mantuvo a la cancha sin pausas: Volteretas, crowdsurf, bananos, mosh, el teatro se mantuvo al rojo vivo.
Antes de tocar ”Promised Ones”, a Beau le hacen llegar la camiseta “del popular”, -que le quedaba increíblemente bien- y, lo más chistoso, es que hizo el gesto correcto con la mano luego de colocársela, como celebrando. Tal vez sabía que el equipo de esa camiseta acababa de ganar el superclásico n° 200. El frenesí continuaba con “Guys Like You Make Us Look Bad”, clásico himno que transporta devuelta al 2006, cuando la música se escuchaba desde el discman y un CD ripeado de internet o de algún amigo, con esa afilada y disonante intro de guitarra que ahora, en vivo, no hizo más que despertar una emoción primigenia en los asistentes, manifestada en gritos, saltos, solo deteniéndose en aquel pequeño interludio a mitad de canción, la paz antes de la tormenta, donde se acompañó a la banda con las luces de los teléfonos, uno de los pocos momentos pacíficos de la presentación.
Luego sonaron los primeros acordes de “Wake the Dead”, su tiempo se agotaba, pero no así sus energías. La canción que en un momento significo su regreso como banda, ahora tomaba el propósito contrario, pero no sin antes quemar todo el combustible que quedaba en sus reservas, convocando un wall of death que remeció la cancha y la preparó para su despedida con “Hey Baby, Here’s That Song That You Wanted”. Una breve pero nutrida presentación que logró repasar de manera adecuada su discografía, con una pincelada casi a cada disco y destacando a “mallxcore” y “Venom”, cortes de su último trabajo, Gallows, que aún no se había publicado para su última visita al Club Chocolate en el 2024.
Tras semejante demostración de potencia, el escenario yacía vacío; de los parlantes sonaban cortes de jazz y clásicos del soul, un ambiente extrañamente calmado, pero indicaba que esto no había terminado aún, el motivo principal de esta convocatoria estaba próximo a habitar la tarima. En la cancha estaban todos listos, los bananos del mosh, en sus posiciones, reclutaron un nuevo aliado con cabeza de unicornio y los 12 años de espera estaban a punto de llegar a su fin.
Súbitamente la oscuridad se apodera del recinto y se divisan unas figuras posicionándose sobre el escenario. Eran los Memphis, que sin preámbulo partieron su set con “The Sinner” y “Vices”, oriundos de la década pasada, dieron paso a “Paralyzed”, de Shapeshifter, cargada con el peso del Djent y sus breakdowns. Este disco se caracterizó por tener canciones mucho más digeribles que sus otros trabajos, con letras rapeadas y más parecidas a himnos de estadio. No obstante, su traducción desde el estudio a la presentación en vivo es increíblemente poderosa, la voz de Matty, alternando entre los versos y los guturales, contagió con su enérgico desplante, añadiendo la pizca de crudeza que no se oye en la versión de estudio. “Love is War”, “The Other Side” y “Versus”, por nombrar algunas, son productos de aquella fórmula ya testeada, que mezcla ambos estilos predominantes del grupo: la agresividad y el Groove.
La energía alcanzaba sus máximas con “Overdose”, -la favorita de Matty-, e “Infection”; buscaron el espacio para sonar entre los gritos y el desorden de los fanáticos. La música se tornaba cada vez más afilada a medida que las canciones pasaban, como preparándose para su estallido final con “Blood & Water”, luciendo acordes pegajosos en las 6 cuerdas de Kellen y el retumbar percusivo entre Cory y Jake. Se anticipaba el final de esta nostálgica velada, y la banda tenía un regalo sorpresa para nuestro país. Una canción que no estuvo presente en México ni en Colombia: “Miles Away” de Challenger, fue reconocida de inmediato por los fanáticos, y logró florecer las emociones una vez más. Entre alaridos y lágrimas, se coreó al unísono de Matty, una canción que habitaba en el interior de cientos, como si nunca hubiese dejado de sonar.
“Chaotic” puso la estampa final a una noche de reencuentros, una presentación que la fanaticada esperaba con ansías desde hace mucho tiempo. El setlist estuvo mayormente inclinado hacia las últimas publicaciones del grupo, lo cual es “normal” pero, considerando que su última visita fue hace tanto tiempo, ¿Será suficiente? hubo mucha música que quedo fuera de esta noche, no escuchamos nada de Broken, Sleepwalking, o The Light I Hold, pero sí Shapeshifter y Remade in Misery casi en su totalidad. Una por otra, como se le dice. La banda prometió volver pronto, y esperamos que, en aquella vuelta, se le tome mayor consideración a los 12 años de música y su vasta trayectoria.
Setlist Blessthefall:
You Wear a Crown But You’re No King
Cutthroat
Hollow Bodies
2.0
What’s Left of Me
Youngbloods
mallxcore
Venom
Promised Ones
Guys Like You Make Us Look Bad
40 Days
Wake the Dead
Hey Baby, Here’s That Song You Wanted
Setlist Memphis May Fire:
The Sinner
Vices
Paralyzed
Shapeshifter
Bleed me Dry
Somebody
Misery
Left for Dead
The Other Side
Infection
Overdose
Make Believe
Versus
Love is War
Miles Away
Blood and Water
Chaotic

