Congreso en Club Amanda: Una sólida carrera servida “a la carta”
3 de junio 2017.

Por Bernardita Ponce.
Fotografías por Gabriel Padilla.

A eso de las 21:00 horas comenzaron a llegar a los alrededores del Club Amanda de la comuna de Vitacura, los seguidores de la banda nacional Congreso, que la noche de ayer 3 de junio ofrecería uno de los shows más esperados, probablemente, por sus históricos admiradores. Uno con un menú “a la carta” con contundentes y populares platos musicales.

La espera en una noche casi invernal, inquietaba más, pero ya eso de las 22 horas comenzamos a ingresar a la sala 2 del recinto. Un salón íntimo, que alberga a unas 1000 personas, y que esa noche llegó a cubrir su capacidad máxima en un formato de mesas y pista.

Congreso es uno de los grupos chilenos más valorados en la escena musical, con 48 años de historia han posicionado los sonidos de su rock, fusión y folclor latinoamericano en gran parte de Norteamérica, Latinoamérica y Europa. La banda, fundada en Quilpué, tiene desde sus inicios a los históricos Sergio «Tilo» González y Francisco “Pancho” Sazo, este último estuvo fuera de la banda desde 1980 y 1984, época donde asume su voz el conocido músico Joe Vasconcellos. Cuentan con 16 álbumes de estudio, 4 en vivo y están próximos a lanzar una nueva producción, que los tiene de lleno grabando en el estudio. Algo de eso nos mostraron anoche y debo decir que no dejan de sorprender.

Mantenerse vigentes, en un escenario tan cambiante, no es fácil pero a punta de un sonido sólido, canciones que no son parte de una generación sino más bien de la historia musical chilena, con paisajes que todos reconocemos y que plasman a través de sus melodías, palabras, mezclas y ritmos, que nos obligan a seguir con ellos fielmente. Una banda que ha estado siempre en la búsqueda de un lenguaje universal con raíz latinoamericana, que nos cuentan historias propias en cada una de sus presentaciones, y lo de anoche no fue la excepción.

El público impaciente silbaba, porque ya estaban aburridos de escuchar la música de fondo (muy poco adecuada para esperar el show de una banda de fusión latinoamericana), y querían ver pronto a Sazo y compañía. Las luces se apagan, el reloj marca las 22:35 horas y comienzan los acordes de “Hijos del diluvio”, tema encargado de abrir una velada “a la carta” que no estaría exenta de emociones.

Pancho Sazo saluda al publico y los invita a esta velada, donde el menú fue escogido por todos los asistentes. Continúa el show con “Con los ojos en la calle” del disco de su mismo nombre del año 2010, y la gente acompaña con el coro “le le le le lele lelé. Faltaba usted, sí usted”.

Luego se daría pasó al álbum Pichanga del año 1992 que fue creado junto al antipoeta Nicanor Parra, para la Convención sobre los Derechos del Niño. Es así como suenan las melodías de “Tuve un sueño mamá”, “Días atrás un día un árbol me preguntó” y “Ya no sueño”.

Continúan los acordes de “En horario estelar” del disco Congreso: 25 años de música de 1994. el tema fue dedicado a Víctor Jara y habla del conflicto de Ruanda, cuyas letras dicen: “Ella es linda, con cinco años de edad. Es mi hermanita negra, nunca me oyó cantar. Un periodista graba su rostro de un millar. Sus pies en primer plano, no pueden caminar”.

Sazo, en general, bastante conversador con el público va introduciendo canciones y contando historias. Es así como cuenta que un viejo le dice a una maravillosa mujer “finge que me amas y abrázame fuerte”, luego de eso suenan los acordes de “Pasillo de amor”, tema del disco La loca sin zapatos del 2011.

Continuaron los temas “Calipso intenso, casi azul” y “Nocturno”, que habla de un amor a distancia. Para dar paso a “Tus ojitos” con una intervención de Pancho Sazo comparándose con el Bratt Pitt, pero de los años 70, y de “El cielito de mi pieza”, tema que le recordaba sus largas idas al balneario de Horcón, durante esa misma época.

Con la composición de Tilo González “Vuelta y vuelta”, marcó un momento de nostalgia en la banda y el publico asistente. la canción fue escrita después del golpe militar del 11 de septiembre de 1973 y tiene un significado muy especial para estos músicos.

“Hijo del sol luminoso”, compuesta por Joe Vasconcellos daba paso a los coros de las personas que seguían la letra y la acompañaban en sus voces entonando “Amerindio a mi me dicen, porque vivo en las alturas, casi al lado del sol, casi al lado del sol”.

Como anteriormente mencionaba, este año están de lleno trabajando en estudio para lo que será su nuevo disco, anoche nos presentaron “Premio de consuelo”, escrita por Tilo González, y que continúa marcando el estilo de la banda.

Se estaba acercando el «Fin del show», decía Pancho Sazo para presentar el tema con el mismo nombre, pero no era más que una mera introducción, aún quedaba energía para más. Así continuó el concierto con “Heroína de NY” y “Mundo al revés” para irse al primer intermedio de la noche.

Regresaron a escena con “Ángel ¿dónde estás?”, que incluyó un bis al tema “While My Guitar Gently Weeps” de The Beatles. El público no quería irse y exigía una última canción, es así que suenan los acordes de “En todas las esquinas”, que despide a un show de más de 2 horas de una de las agrupaciones fundamentales de la música chilena.

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Una Respuesta

  1. Diego

    Andaba buscando alguna reseña de lo vivido hace 2 noches en busca del la lista de canciones, muchas gracias por eso Bernardita, ameno artículo para ésta mañana
    (ah y La loca sin zapatos es del 2001! )