Brutalismus 3000 llega a Lollapalooza Chile: Bombos contra concreto

Por Jaime Farfán.

Entre el estruendo de la ciudad, Victoria Vassiliki Daldas y Theo Zeitner se conocieron por Tinder, y aquello no fue un match cualquiera. Conectaron a través del baile, la música y su devoción por la escena local, y para 2020 ya estaban grabando juntos. Así nació Brutalismus 3000: un proyecto que respira, suda, mastica y escupe Berlín, forjado entre raves clandestinas, callejones oscuros y clubes inalcanzables.

Aunque ellos mismos definen su propuesta como “Nu Gabber Post Techno Punk”, más que una etiqueta, levantaron un manifiesto: construir algo nuevo. Su música es un golpe directo a los oídos saturados del techno genérico y poco inspirado, combinando influencias que van del punk y el hardcore al hardstyle, pasando por el gabber e incluso el hyperpop. A ratos políticamente incorrectos y siempre sarcásticos, utilizan la ferocidad vocal de Daldas como detonante de un pacto diseñado para convocar una fiesta infernal.

Debutaron con el EP Amore Hardcore, seguido de cerca por Liebe in Zeiten der Kola, trabajos donde comenzaron a delinear su identidad sonora. Su aspereza, estética oscura y posturas políticas no tardaron en llamar la atención, pero el salto definitivo ocurrió con su presentación en Boiler Room Londres en octubre de 2021. Fue una propuesta atrevida y frontal, marcada por la energía agresiva del set y la presencia escénica de Victoria, quien tomó el micrófono para llevar el show hacia un estado cercano al éxtasis y la locura. Las comparaciones con la intensidad de Alice Glass o el caos de Atari Teenage Riot aparecieron de inmediato, mientras el contraste entre la apariencia formal de Theo —de camisa y corbata— y los ritmos industriales que lanzaba desde el mixer terminó de sellar una estética que se viralizó casi al instante.

Tras el EP Eros Massacre y el exitoso single “Satan is a Babyboomer”, consolidaron un discurso que mezcla ironía, provocación y una pulsión rítmica constante. A comienzos de 2023 publicaron Ultrakunst, un debut feroz y definitivo; punk en espíritu, pero sostenido sobre estructuras de techno y electroclash, con bajos masivos y gritos distorsionados en inglés, eslovaco y alemán. “JE N’EXISTE PAS” se convirtió rápidamente en un hit, atrayendo a oyentes curiosos hacia bombas infecciosas como “IS U CHEMICAL?” y “GR3Y”. Es un álbum que invita a buscar el peligro: electrónica oscura que, al mismo tiempo, abraza y satiriza la cultura de club.

En 2024 llegó su segundo larga duración, GOODBYE SALO. Aquí el sonido se vuelve más accesible sin perder el filo de su mordida. En seis pistas expanden su paleta sonora, mezclando texturas abrasivas con sensibilidad pop. “Alleswirdgut” (del alemán “todo estará bien”) golpea con una intensidad emocional difícil de ignorar, mientras que “Baby G” empuja al movimiento inmediato. Por su parte, la urgente “Europaträume” instala el baile sin rodeos, con una Victoria apremiante en un video que critica la cultura disociativa contemporánea. La edición de remixes, que incluye una colaboración con los legendarios Underworld, no hizo más que elevar las expectativas del dúo.

Lo que atrapa de Brutalismus 3000 es una experiencia sensorial completa: cuerpos sudorosos, parlantes vociferantes y la sensación de una rave prometida que nunca termina de concretarse. En 2026, habrá dos oportunidades para vivirlo en Chile. Primero en Lollapalooza Chile, donde cerrarán el Perry’s Stage el domingo 15 de marzo. Tres días después, el 18 de marzo, volverán junto al colectivo nacional Fiesta Dame en el Teatro Caupolicán, prometiendo una verdadera bacanal: una descarga desenfrenada de energía para disolverse entre bombos y concreto.

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