Black Label Society en Teatro Coliseo: El riff sigue siendo ley

30 de abril 2026.

Por Sebastián Allende.
Fotografías por Francisco Aguilar A.

Jueves por la noche y el metal vuelve a reunirnos para vivir una nueva ceremonia en el Teatro Coliseo junto a uno de sus más grandes apóstoles: Zakk Wylde, quien regresó a nuestro país al mando de Black Label Society (BLS). Siete años tuvieron que pasar para que el combo liderado por el histórico guitarrista volviera a pisar suelo chileno, y la espera se pagó con una descarga intensa de riffs, energía y metal del más puro linaje. Con un Coliseo casi al tope de su capacidad y un público ansioso que comenzaba a impacientarse pasadas las 21:00 horas, el ambiente ya olía a ritual. Los cánticos, las poleras negras y la comunión entre generaciones daban cuenta de que no se trataba de un simple concierto, sino de una verdadera reunión de fieles. Los sonidos envasados de “Whole Lotta Sabbath”, ese poderoso mashup que cruza a Black Sabbath con Led Zeppelin, sirvieron como antesala perfecta para que el enorme lienzo con el característico logo de BLS se iluminara como un campo de batalla.

Las luces estallaron como metrallas y la banda apareció de golpe con “Funeral Bell”, marcando desde el primer segundo el tono de una noche demoledora. Con Zakk Wylde al frente, John DeServio en el bajo, Dario Lorina en guitarras y Jeff Fabb en batería, Black Label Society demostró desde temprano que sigue siendo una maquinaria pesada perfectamente aceitada. El sonido fue contundente, grueso y sin concesiones, especialmente en cortes como “Name in Blood” y “Destroy & Conquer”, donde los puños en alto y las cabezas en movimiento respondían a cada orden del líder.

Zakk no solo comanda desde la guitarra: domina el escenario con una presencia escénica arrolladora. El pelo largo, la clásica falda escocesa y su forma casi salvaje de “devorar” la guitarra, como si fuera una extensión directa de su cuerpo, reafirmaron por qué sigue siendo una figura de culto dentro del metal. “A Love Unreal” y “Heart of Darkness” mantuvieron la intensidad, mientras que la versión de “No More Tears” fue uno de los grandes puntos altos de la noche, coreada de principio a fin por un público que conoce de memoria cada nota de la era Wylde junto a Ozzy Osbourne, cumpliendo de manera temprana con uno de los tributos de la noche. La emoción volvería a sentirse con “In This River”, dedicada a Dimebag Darrell y Vinnie Paul, creando uno de los momentos más respetuosos y sentidos de la jornada, destacado por los presentes que hicieron explotar el teatro en aplausos.

Clásicos como “The Blessed Hellride”, “Set You Free” y “Fire It Up” devolvieron el espíritu más biker y callejero de BLS, con el Cariola convertido en un hervidero de sudor y distorsión, en momentos en que Wylde y su pistolero Dario Lorina demostraron una extensa interacción de solos de guitarra detrás de la cabeza. El tramo final del show fue para los fans: pura dinamita. “Suicide Messiah” (otra de las coreadas) desató el caos, mientras que “Ozzy’s Song”, dedicada al “Madman”, reforzó el lazo histórico y emocional que une a Zakk con su mentor, en un momento que devolvió la emoción y fue finalizado por un Zakk dando un beso al cielo. Tras una jam instrumental, llegaría el cierre; fue, tal como debía ser, con “Stillborn”, la cual fue recibida como un golpe final directo al mentón que, si bien dejó a la audiencia exhausta y feliz, se sintió como un gusto a poco por la duración del concierto, dejando a más de alguno con ganas de algún bis.

Black Label Society no vino a reinventar nada: sino que vino a recordarnos por qué el metal sigue siendo una hermandad, un refugio y una forma de vida, en donde cientos de fanáticos con casa de cuero en mano, con parches de BLS Army, fueron testigos de una misa oscura, potente, emotiva y honesta, liderada por un Zakk Wylde en estado de gracia, que demostró que, pese al paso del tiempo, el riff sigue siendo ley.

Setlist:
Funeral Bell
Name in Blood
Destroy & Conquer
A Love Unreal
Heart of Darkness
No More Tears
In This River
The Blessed Hellride
Set You Free
Fire It Up
Suicide Messiah
Ozzy’s Song
Stillborn