Lollapalooza Chile 2026, Día 3: Cierre histórico

15 de marzo 2026.

Por Ignacia Gutiérrez.
Fotografías por Felipe Morales / Javier Martínez.

Es difícil traducir a palabras la intensidad de las emociones y la energía que desbordó la jornada de clausura de Lollapalooza Chile 2026. Desde temprano, e incluso cuadras antes de ingresar al recinto, cientos de jóvenes ya formaban filas luciendo outfits rosados, sombreros de vaquera y brillos. Apenas se abrieron las puertas, una marea humana se instaló frente al Cenco Malls Stage para asegurar su lugar en el esperado cierre de la mano de Chappell Roan.

La apertura del último día estuvo marcada por el rock de Hesse Kassel, la joven banda que irrumpió en la escena global con uno de los mejores álbumes de 2025 y que convocó a un público de todas las edades para desatar los primeros mosh pits al ritmo de éxitos como “Posparto” y “Vida en Terranova”. Por su parte, el ska y los ritmos latinos de Santo Barrio encendieron el Banco de Chile Stage, dando paso luego a las baladas de Cristóbal Briceño y el Grupo Crisis en el Cenco Malls Stage, donde no solo se corearon canciones esperadas como “Tren a Limache”, sino también un inesperado y celebrado cover de “El centro de mi corazón” de Chayanne.

La tríada de bandas chilenas jóvenes se completó a media tarde con el debut de Anttonias, quienes trajeron un rock alternativo que el público ya conocía de memoria. En paralelo, fue el turno de Bandalos Chinos; los argentinos congregaron a niños y adultos con su pop bailable y el carisma de Goyo Degano, consolidado como uno de los frontmans más talentosos y magnéticos de la escena actual. La tarde también destacó por una altísima presencia femenina, desde la renovada propuesta de Niebla Niebla —liderada por Trinidad Riveros (Princesa Alba)— hasta el pop de Marina, una verdadera reina que, vestida de plateado, cautivó a la audiencia con un viaje nostálgico al 2010. A ella le siguió Addison Rae, con una estética rebelde que rescata el espíritu de Britney Spears y que ha resonado con fuerza en plataformas como TikTok.

Un capítulo aparte fue el show íntimo y sensible de Manuel García, quien, cerca de concluir la gira de su disco Pánico, repasó canciones esenciales de la memoria chilena e incluso contó con Fernando Ubiergo como invitado especial. Mientras tanto, el género urbano se tomó el Perry’s Stage con Facebrooklyn y Akriila. Ambos artistas, con presentaciones individuales, hicieron bailar a una audiencia fiel a este estilo que ha transformado la industria con letras personales y una estética vanguardista. Las apariciones de Young Cister y Easykid —quienes sorprendieron en formato banda junto a Akriila— confirmaron que esta generación ha construido un camino sólido que hoy los tiene presentes en los principales festivales internacionales.

La música electrónica fue otro de los platos fuertes del día. Los alemanes Brutalismus 3000 hicieron vibrar el Perry’s Stage justo después de que Skrillex cerrara el Banco de Chile Stage. El productor estadounidense, tras años de ausencia, regresó para hacer explotar el Parque O’Higgins con sus clásicos; la euforia fue tal que el show debió pausarse momentáneamente al inicio debido a la presión del público. Pese a esto, durante casi una hora y media los asistentes se entregaron a un DJ set frenético que mezcló sus raíces con lo más nuevo de su repertorio.

Al finalizar la electrónica, todas las miradas se volcaron al Cenco Malls Stage, donde un imponente castillo dominaba el escenario. Bajo una narrativa de princesas y villanas, Chappell Roan ofreció un despliegue digno de una leyenda pop consagrada. Entre efectos especiales y una energía arrolladora, inició su set con “Super Graphic Ultra Modern Girl”, seguida de “The Subway” y la viral “HOT TO GO!”. Sus fanáticos, mimetizados en rosado y con maquillajes inspirados en el arte drag, siguieron cada coreografía al unísono, cerrando el festival por lo alto. Con 16 temas y una producción de primer nivel, Lollapalooza Chile vuelve a consagrarse como el evento más esperado del año, brindando un fin de semana donde el descubrimiento y los grandes éxitos convivieron minuto a minuto.