Cult of Fire llega a Chile: El retorno del oscuro ritual

Por Ricardo Olivero.

Hay bandas que no solo hacen vibrar por su propuesta sonora, sino que integran al oyente en algo mucho más envolvente, donde lo musical empalma con lo visual para transformarse en un gran ritual. Ahí es donde entra Cult of Fire, una agrupación que hace tiempo dejó de ser solo un nombre de culto dentro del black metal europeo para convertirse en una experiencia completa y casi ceremonial, donde el sonido, la estética y la espiritualidad conviven en una misma llamarada. Lo suyo no pasa únicamente por riffs helados, voces desgarradas o blast beats furiosos; se trata de construir una atmósfera capaz de tragarse por completo al público. En tiempos donde muchas bandas extremas parecen repetir fórmulas gastadas, los checos entendieron algo fundamental: el impacto también está en la forma.

Originarios de Praga, República Checa, y activos desde 2010, Cult of Fire nació bajo la visión de Vladimír Pavelka, mente principal detrás de una propuesta que ellos mismos bautizaron como “Atmospheric tantric black metal”. Esta definición podría sonar pretenciosa si no fuera porque, arriba del escenario, realmente logran convertirla en algo tangible. Mientras gran parte del black metal occidental sigue orbitando alrededor del satanismo clásico, la blasfemia y la iconografía nórdica, la banda tomó otro camino: el del misticismo oriental, la filosofía hindú y los conceptos ligados a la trascendencia espiritual. Shiva, la reencarnación, la meditación y la muerte —entendida como un tránsito— aparecen constantemente en su imaginario; no como un simple adorno exótico, sino como el núcleo mismo de su identidad artística.

Por eso sus conciertos tienen ese aire tan particular. No es solamente una banda tocando canciones; es humo cubriendo el escenario como si fuese una niebla ritual, candelabros encendidos, incienso impregnando el ambiente, músicos inmóviles bajo túnicas, luces mínimas y una tensión permanente que hace sentir que algo está a punto de ocurrir. Incluso para quienes no conocen demasiado el black metal, hay algo hipnótico en ver cómo Cult of Fire transforma un show en una ceremonia. La música funciona casi como una invocación: pasajes agresivos que explotan de golpe y luego se hunden en momentos contemplativos, melódicos y profundamente atmosféricos.

Chile ya sabe un poco de eso. La banda visitó nuestro país por primera vez en 2018 con un recordado debut en el histórico Club Blondie, una presentación que rápidamente quedó instalada entre esos conciertos que crecieron gracias al boca a boca. Quienes estuvieron ahí recuerdan una experiencia distinta a la de cualquier otra banda extrema que hubiese pasado por el recinto. Luego vino la frustración de una cancelación en 2023, dejando la sensación de una deuda pendiente con el público local. Quizás por eso este regreso genera tanta expectativa y ansiedad de la buena.

La banda llega, además, en medio de su gira latinoamericana “Mantras for Peaceful Death Over Latin America Tour”, recorrido con el que están presentando parte importante de The One, Who Is Made of Smoke, su más reciente trabajo de estudio editado en 2025. Se trata de un disco donde terminaron de consolidar esa mezcla entre violencia sonora y contemplación espiritual que los hizo destacar dentro de una escena saturada de clones.

Para quienes ya los conocen, la cita del sábado en el Teatro Cariola aparece como una oportunidad esperada durante años. Y para quienes nunca los han visto —o incluso jamás han escuchado hablar de ellos—, probablemente sea el momento ideal para descubrir una de las propuestas más particulares, teatrales y atmosféricas que ha dado el black metal contemporáneo. Porque hay conciertos que entretienen, y luego están esos pocos que logran quedarse dando vueltas en la cabeza varios días después de que se apagan las luces. Cult of Fire pertenece exactamente a esa categoría y tenemos altas expectativas de su show.

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