5 Seconds of Summer en Santander Arena: La emoción en siete actos

22 de septiembre 2026.

Por Sebastián Allende.
Fotografías por DG Medios.

5 Seconds of Summer regresó a nuestro país como parte de su gira mundial “Everyone’s a Star!” y se presentó este martes 22 de septiembre en el Santander Arena, concretando así la tercera visita de la banda australiana a Chile. El cuarteto oriundo de Sidney, integrado por Luke Hemmings, Michael Clifford, Calum Hood y Ashton Irwin, volvió a encontrarse con una fanaticada que, lejos de disminuir con el paso de los años, parece fortalecerse con cada regreso. Desde temprano, cientos de seguidores llegaron hasta el recinto capitalino para asegurar una buena ubicación y ser parte de una noche que prometía emoción, nostalgia, nuevas canciones y una conexión especial entre la banda y su público.

Con las puertas ya abiertas y el ambiente cargado de expectativa, la música comenzó a tomar protagonismo de la mano de Artificiales, banda chilena de rock alternativo encargada de dar el puntapié inicial a la jornada. Su propuesta fusiona la energía cruda del rock de los noventa con influencias contemporáneas, construyendo un sonido honesto, directo y marcado por guitarras distorsionadas que rápidamente lograron captar la atención del público.

Originarios de Maipú, Artificiales ha ido consolidando su nombre dentro de la escena independiente nacional gracias a trabajos como Fin de Semana y Teorema, además de compartir escenario con destacados artistas tanto nacionales como internacionales. Su presentación en el Santander Arena fue intensa y contundente, con una descarga de noise rock y potencia instrumental que fue muy bien recibida por los asistentes, demostrando por qué se han convertido en una de las propuestas emergentes más interesantes del circuito local.

Pero la ansiedad por ver a 5 Seconds of Summer seguía creciendo. Con un recinto completamente lleno y una ovación que se hacía cada vez más fuerte, la espera llegó a su fin cuando las luces comenzaron a apagarse. Tras un video introductorio, el concierto reveló uno de sus principales atractivos: una puesta en escena concebida como una obra dividida en distintos capítulos. The Peak, The Fall, The Yearning, The Breakup, The Rise, The Beginning y el encore The Return funcionan como estaciones de un viaje emocional que recorre distintas etapas de la vida, las relaciones y la carrera de la banda.

La primera de ellas, The Peak, encontró a Luke Hemmings, Michael Clifford, Calum Hood y Ashton Irwin ocupando el escenario en plenitud. Canciones como “NOT OK”, “No. 1 Obsession” y “Teeth” marcaron el inicio de la noche con una explosión de energía, simbolizando ese momento donde todo parece estar en su punto máximo: la fama, la intensidad y la emoción de una banda que sigue disfrutando del escenario como si fuera la primera vez.

Sin embargo, la historia que plantea el espectáculo no tarda en cambiar de rumbo. El segundo acto, The Fall, aborda las consecuencias de vivir permanentemente bajo los focos, explorando el desgaste emocional y las presiones que acompañan al éxito. Temas como “istillfeelthesame”, “No Shame”, “She’s Kinda Hot” y “Boyband” fueron dando forma a un segmento más oscuro e introspectivo, pero igual de potente, tanto en lo musical como en lo visual.

La carga emocional continuó profundizándose con The Yearning, probablemente uno de los momentos más íntimos de toda la presentación. Las canciones de desamor y reflexión encontraron una respuesta inmediata en las fanáticas, quienes transformaron cada interpretación en un gigantesco coro colectivo. Fue uno de esos instantes donde la voz de la banda y la del público parecían fundirse en una sola, demostrando el fuerte vínculo construido a lo largo de los años.

Y si hay algo que caracteriza a los conciertos de 5 Seconds of Summer es precisamente el papel que juegan sus seguidores. Una vez más, los tradicionales Fan Action se hicieron presentes y tuvieron un rol fundamental en la construcción de algunos de los momentos más memorables de la noche. El primero ocurrió durante “Boyband”, cuando miles de asistentes activaron los flashes de sus teléfonos para recrear una escena inspirada en los destellos de los paparazzi. El resultado fue una postal espectacular: un mar de luces sincronizadas que acompañó perfectamente el mensaje de una canción que reflexiona sobre la industria musical y que forma parte de su más reciente álbum, Everyone’s a Star!

Más adelante, durante “I’m Scared I’ll Never Sleep Again”, el público volvió a sorprender. Esta vez, las linternas de los celulares fueron cubiertas con masking tape azul, transformando por completo la atmósfera del recinto. El Santander Arena se tiñó de un profundo color azulado que envolvió a la banda y a los asistentes en una imagen tan simple como emotiva. Acciones como estas no solo aportan un valor visual al espectáculo, sino que reflejan el compromiso de una comunidad de fans que entiende perfectamente cómo convertirse en una extensión del propio show.

La dinámica del concierto volvió a cambiar con The Breakup, segmento que permitió a cada integrante tener su momento individual sobre el escenario. A través de canciones provenientes de sus proyectos solistas o especialmente adaptadas para esta gira, cada uno pudo mostrar distintas facetas de su identidad artística. “Starting Line”, “Have U Found What Ur Looking For?”, “Don’t Forget You Love Me” y “enough” sirvieron para destacar las fortalezas individuales de los cuatro músicos sin perder nunca el sentido colectivo de la banda.

La remontada emocional llegó de la mano de The Rise, capítulo que encontró uno de sus momentos más celebrados con “Amnesia”, una de las canciones más emblemáticas del repertorio de 5 Seconds of Summer. A ella se sumó la esperada canción sorpresa de la noche, elegida previamente por los propios fanáticos mediante un código QR desplegado en las pantallas del Santander. La escogida fue “Wrapped Around Your Finger”, desatando una de las reacciones más efusivas del público.

Ya en los tramos finales, el espectáculo se transformó en un recorrido por los primeros años de la agrupación y aquellas canciones que ayudaron a consolidar su éxito internacional. “English Love Affair”, “Voodoo Doll”, “Don’t Stop”, “Jet Black Heart” y “She Looks So Perfect” despertaron instantáneamente la nostalgia de los asistentes, quienes cantaron cada verso con la misma intensidad que cuando descubrieron a la banda hace más de una década.

El cierre llegaría con “Everyone’s a Star!” y “Youngblood”, dos canciones que condensan perfectamente el espíritu de esta gira: celebrar la historia de una banda que ha sabido transformarse sin perder su esencia. Con un Santander Arena rendido a sus pies, 5 Seconds of Summer bajó el telón de una noche cargada de emociones, demostrando que su vínculo con Chile sigue tan fuerte como siempre. Más que un concierto, lo vivido fue una celebración compartida entre artistas y seguidores, una historia construida en conjunto durante años y que, al menos por una noche, volvió a escribir un nuevo capítulo frente a un público que cantó cada canción como si fuera la última en una obra que duró siete actos.

Setlist:
Act I: The Peak
NOT OK
No. 1 Obsession
Teeth
Act II: The Fall
Easier
More
istillfeelthesame
No Shame
She’s Kinda Hot
Boyband
Telephone Busy
Evolve
Act III: The Yearning
Bad Omens
Ghost of You
I’m Scared I’ll Never Sleep Again
Act IV: The Breakup
Starting Line
(Luke Hemmings song)
Have U Found What Ur Looking For?
(Ashton Irwin song)
Don’t Forget You Love Me
(Calum Hood song)
enough
(Michael Clifford song)
Act V: The Rise
Amnesia
Wrapped Around Your Finger
(Secret song)
Act VI: The Beginning
English Love Affair
Voodoo Doll
Don’t Stop
Jet Black Heart
She Looks So Perfect
Act VII: The Return (Encore)
Everyone’s a Star!
Youngblood