Por Sebastián Allende.
Este 12 de septiembre, la WWE volverá a Chile tras seis años de ausencia, en una cita que marcará el esperado reencuentro entre el público nacional y la compañía de lucha libre más importante del mundo. Una jornada que además tendrá un atractivo especial para los fanáticos locales: la presencia de Stephanie Vaquer, la chilena que hoy brilla en las grandes ligas del entretenimiento deportivo.
El evento se desarrollará en un Movistar Arena que promete lucir repleto, con entradas totalmente agotadas, y que será además el punto final de la gira sudamericana de WWE, que previamente pasará por ciudades como Quito, Bogotá y Buenos Aires. Todo apunta a una noche cargada de adrenalina, espectáculo y emociones, con algunas de las mayores superestrellas de la industria compartiendo cartel en una velada que buscará quedar grabada en la memoria de los asistentes.
Pero si hay algo que ha ayudado a construir el legado de cada luchador más allá del ring, es la música. Porque detrás de cada entrada inolvidable existe una canción capaz de hacer explotar una arena completa en cuestión de segundos. Por eso, y porque en Parlante somos amantes de la música tanto como del espectáculo, repasamos algunas de las canciones más icónicas que han acompañado a las mayores estrellas de WWE durante las últimas décadas.
CM Punk – “This Fire” (Killswitch Engage)
Antes de que “Cult of Personality” se transformara en su himno definitivo, CM Punk apareció durante años al ritmo de este potente corte de Killswitch Engage. Una canción agresiva y llena de energía que encajaba perfectamente con la actitud desafiante que caracterizó al “Straight Edge Superstar” durante sus primeros años en WWE.
Triple H – “The Game” (Motörhead)
Pocas relaciones entre una banda y un luchador son tan legendarias como la de Motörhead y Triple H. Lemmy Kilmister incluso interpretó el tema en vivo durante varios eventos de WWE. Una canción que terminó convirtiéndose en una extensión de la personalidad dominante de “The Game”.
The Undertaker – “Rollin'” (Limp Bizkit)
Durante su etapa como “American Bad Ass”, el enterrador dejó atrás las campanas y la oscuridad para transformarse en un motociclista rebelde. “Rollin'” de Limp Bizkit fue la banda sonora perfecta para una de las reinvenciones más comentadas de su carrera.
Edge – “Metalingus” (Alter Bridge)
Uno de los temas más reconocibles de toda la lucha libre moderna. El riff inicial de Alter Bridge es suficiente para que miles de fanáticos reaccionen instantáneamente. Una canción que acompañó el ascenso de Edge como una de las grandes figuras de la Era Ruthless Aggression de la cual fue una de sus grandes figuras.
Randy Orton – “Voices” (Rev Theory)
“I hear voices in my head…”. No hace falta mucho más para identificar a Randy Orton. La canción refleja a la perfección el lado impredecible y calculador de “The Viper”, convirtiéndose en una de las entradas más coreadas por los fanáticos.
Cody Rhodes – “Kingdom” (Downstait)
La historia de Cody Rhodes está profundamente ligada a “Kingdom”. El tema acompañó su reconstrucción fuera de WWE y posteriormente su regreso triunfal, transformándose en uno de los himnos más emocionantes de la actualidad gracias al famoso coro que canta toda la arena.
John Cena – “The Time Is Now”
Probablemente una de las canciones más reconocibles en toda la cultura popular. Interpretada por el propio John Cena, el tema acompañó durante años al rostro principal de WWE y se transformó en un fenómeno que trascendió el mundo de la lucha libre.
Stepanie Vaquer – “Burry Me”
La entrada original de Stephanie Vaquer tiene algo especial, con una mezcla de intensidad, oscuridad y determinación, la canción refleja a la perfección el carácter de la Sanfernandina, la primera campeona latinoamericana que ha tenida esta empresa y que seguramente provocará una de las reacciones más fuertes del público cuando Stephanie haga su entrada en el Movistar Arena este próximo 12 de septiembre.
Con el regreso de la WWE a Chile cada vez más cerca, queda claro que las entradas al ring son mucho más que una simple presentación: son parte fundamental de la identidad de cada superestrella y, muchas veces, el ingrediente que convierte a un luchador en una leyenda. Porque en WWE, al igual que en los grandes conciertos, hay canciones que bastan para desatar la euforia de todo un recinto.


