24 de octubre 2026.
Por Rodolfo Galleguillos.
Fotografía por @crisrock_photography
Y como si del cierre de una temporada se tratara, el evento ocurrió: la banda Dethklok de la serie Metalocalypse dio su esperado debut en Chile, dando cátedra en torno a cómo un concierto de death metal se debe llevar a cabo. El creador de la serie Brendon Small y compañía ofrecieron un show de tiempo modesto, pero lleno de luces estroboscópicas, blast beats e imágenes de los videoclips de la serie, estando sincronizados de manera cuidadamente pulcra y sonando fuerte. Cualquiera habría pensado que había backing tracks, pero toda la música estaba siendo tocada en vivo, dándole mayor potencia a la experiencia misma.
El puntapié inicial lo dio la banda local Primitivo, santiaguiños que tocan un death/thrash contestatario y que tuvo una enérgica acogida de los fanáticos que ya estaban repletando el Club Blondie. Haciendo un repaso de su Ep Eterna guerra de Dioses Colosales y tocando cortes nuevos como “Antiguos Demonios”, demolieron el terreno en 30 minutos de espectáculo. Con sonidos que hacían guiños a Cannibal Corpse y Grave, el cuarteto liderado por Chicho Escobar siguió consignando el poder del metal chileno, con crítica social dura al gobierno de turno y a la importante colonización de ideas occidentales sobre raíces étnicas.
A las 21.00 en punto partió Dethklok con un mensaje de The Tribunal que confirmaba el retorno del grupo a las pistas, con las titánicas consecuencias que esto implica en la ficción, y aparentemente también en la realidad. Empezaron con “Deththeme” y “Briefcase Full of guts” sin mucha tregua, lleno de brillos y destellos, y poniendo énfasis en las animaciones dejando en segundo plano a los músicos que a propósito no eran iluminados para centrarse en la experiencia animada. Desde el inicio el sonido fue impecable y duro, la voz de Nathan Explosion era fielmente emulada por un Small que tocaba fielmente la guitarra sin errar un solo acorde.
“Awaken”, “Bloodlines”, “Aortic Desecration” y varios cortes más eran ejecutados con los momentos más icónicos de la serie, haciendo entre algunos temas pausas narradas por Facebones, mascota del grupo quien hizo constantes bromas a la disfunción eréctil y el consumo de marihuana por parte de los metaleros. Y por supuesto, mucha sangre, mutilaciones, enfermedades, muerte y burdas críticas al circuito de metal extremo, sin obviar que aquellos ataques también van dirigidos con poca sutileza al sistema mismo que lo sostiene. El público siempre coreó los momentos más pegajosos de las canciones, y se veía de forma transversal distintos grupos etarios presentes en el show. Curiosamente, los que más asistieron fueron jóvenes, probablemente más familiarizados con artistas virtuales que otras generaciones, y quienes aún mantienen viva la chispa del metal extremo desde una nueva vereda de contemplación y admiración.
Antes del segmento final del show con “Castratikron”, “Murmaider” y “Go into The Water”, Brendon Small agradeció al público performando algunas voces de los personajes a los que daba vida en la serie como el baterista Pickles o el guitarrista Skwisgaar Skwigelf. El concierto siempre mantuvo el sello de brutalidad al que la serie animada hacía constante gala de forma absurda, pero con un sello distintivo: y es que para expresar una buena idea, aunque sea de forma cómica, los recursos y destinos parecieran no tener limitaciones de ingenio.
Setlist:
Deththeme
Briefcase Full of Guts
Awaken
Bloodtrocuted
Bloodlines
Aortic Desecration
Birthday Dethday
Black Fire Upon Us
Dethsupport
Duncan Hills Coffee Jingle
The Duel
The Gears
Face Fisted
Andromeda
Castratikron
Murmaider
Thunderhorse
Go Into the Water

